En marzo de 2025, ChatGPT se convirtió en la aplicación más descargada a nivel mundial, alcanzando más de 46 millones de descargas, superando a Instagram, que tuvo cifras similares. Esta es la primera vez desde 2013 que un servicio fuera del ámbito de las redes sociales ocupa el primer lugar en esta categoría, destacando un cambio significativo en las dinámicas de consumo de aplicaciones.
Las fotos estilo Ghibli, ¿el comienzo de este despunte?
De acuerdo con el informe de Appfigures, ChatGPT fue la aplicación más descargada en iOS, donde acumuló 13 millones de descargas, mientras que en Android ocupó el tercer lugar con 33 millones. Este fenómeno podría indicar que los usuarios de iPhone están buscando respuestas que no pueden encontrar en Siri, reforzando la integración del modelo de OpenAI en el asistente de voz de Apple.
El espectacular aumento en las descargas se debe, en parte, a la apertura de nuevas funcionalidades que permiten la generación de imágenes, resultando en una demanda abrumadora que llevó a la app a alcanzar cinco millones de usuarios en solo una hora. Sin embargo, la situación de OpenAI es compleja: a pesar de su éxito en descargas, la empresa enfrenta dificultades para monetizar ChatGPT, ya que la mayoría de los usuarios aún utiliza la versión gratuita, lo que hace que los altos costos operativos sean insostenibles.

OpenAI cuenta con alrededor de 10 millones de suscriptores de pago, aunque esto sigue siendo insuficiente. La competencia con alternativas más económicas, como Google Gemini, junto con el creciente costo de operar sistemas de inteligencia artificial, plantea un futuro incierto para la viabilidad de ChatGPT a largo plazo. La carrera por la monetización se vuelve crucial, y cualquier movimiento en la oferta gratuita podría afectar la demanda sustancialmente. En este entorno, OpenAI deberá encontrar un delicado equilibrio para garantizar su sustentabilidad financiera.