A veces uno se pregunta en qué momento perdemos el norte, ya que nos llegan noticias que son difíciles de creer. Hoy es uno de esos días y te vamos a explicar por qué, aunque seguro que ya sabes un poco de qué estamos hablando: más de 2.000 dólares por unas fotografías a un ordenador.
Cuando el cofundador de Apple, Steve Jobs, quiso poner precio a su nuevo ordenador Apple-1, eligió un precio aproximadamente tres veces superior a lo que costó construirlo: 666,66 dólares.
Casi 50 años después, ese precio es una fracción de lo que se podría pagar por las fotos Polaroid del prototipo original del ordenador Apple-1. Una colección de tres fotos de la placa, la placa y su ordenador sin carcasa, y un monitor que ejecutaba el BASIC propio de Apple están a subasta en RRAction House y actualmente tienen una puja de 2.148 dólares.
Hasta el 22 de agosto para que pujes por las fotos del cofundador de Apple
Jobs utilizó estas imágenes como parte de su presentación al cliente Paul Terrell de Byte Shop. Para los estándares actuales, el Apple-1 parecía, en el mejor de los casos, un sistema casero.
Sin embargo, según la biografía de Steve Jobs escrita por Walter Isaacson, el discurso de Jobs y esas imágenes acabaron convenciendo a Terrell para firmar un pedido de 50 sistemas Apple-1 preensamblados.
Por esos 666,66 dólares, Terrell recibía, para los estándares de 1976, un revolucionario sistema de 8K (ampliable a 65K de RAM) que incluía un terminal de vídeo integrado y una interfaz de teclado (en lugar de un sistema TeleType), que se conectaba directamente a un monitor o televisor.

Incluso había 1K de memoria de vídeo dedicada. Y luego, por supuesto, estaba Apple BASIC. Aunque no parezca gran cosa, el sistema se vendió lo suficientemente bien como para sentar las bases del más conocido y vendido ordenador Apple II.
La subasta es un paseo por parte de la historia icónica de Apple y Steve Jobs. Junto con las Polaroids, incluye una cazadora de cuero que Steve Jobs llevaba en 1983 cuando fue fotografiado haciendo un gesto con el dedo a un logotipo de IBM. Sin duda, Steve Jobs es responsable de subastas muy raras.
En cuanto a las fotos, como es probable que las tomara el propio Jobs, son mucho más que un registro de los primeros intentos de crear un ordenador personal: hablan de cómo Jobs veía su creación y de cómo el futuro maestro del marketing de productos podría haber planeado comercializar esta mágica pieza de hardware.