Snap ha presentado hoy las Specs, sus nuevas gafas de realidad aumentada pensadas para el gran público. Saldrán por 2.195 dólares, prometen funcionar por sí solas, sin accesorios externos, y sus primeros envíos llegarán en otoño de 2026, siempre según la compañía.
Ese precio, 2.195 dólares, deja bastante claro quién va a mirar primero hacia ellas, al menos de entrada: gente a la que le gusta probar tecnología antes que el resto y usuarios especialmente curiosos con esta nueva clase de dispositivos.
Ahí está justo la idea que Snap quiere fijar desde el principio: las Specs no necesitan nada más para ponerse en marcha.
No dependen de un móvil, ni de un módulo de procesamiento aparte, ni de un cable. Las Snap Specs son autónomas. Llevan dos procesadores Snapdragon de Qualcomm, ofrecen un campo de visión diagonal de 51 grados, pueden mostrar 16 millones de colores y pesan 132 o 136 gramos, según la talla, de acuerdo con Snap.
Dicho así, sobre el papel juegan en otra liga frente a muchas gafas inteligentes que ya hay en el mercado, más centradas en cámara, audio y funciones simples que en superponer gráficos complejos sobre el mundo real.
La autonomía oficial se queda en unas 4 horas de uso continuo, con hasta 20 horas extra a través del estuche de carga, según Snap. Debería alcanzar para sesiones cortas, demostraciones o para usarlas de forma puntual fuera de casa.
Snap está intentando distinguir las Specs menos por la lista de componentes y más por cómo se usan.
Las Snap Specs incluyen un asistente contextual apoyado en OpenAI y Google. Según la compañía, puede responder preguntas sobre lo que estás viendo, traducir textos y conversaciones en tiempo real y enseñarte información útil en función de lo que tienes delante.
También debutan con EyeConnect, una función compartida que pone en marcha experiencias multijugador de realidad aumentada cuando dos usuarios con Specs se miran a los ojos. Ahora bien, para que eso tenga sentido de verdad y no se quede en ferias o demostraciones, hará falta una base de usuarios lo bastante amplia.
En privacidad, Snap dice que las Specs incorporan un LED que se enciende cuando están grabando y que priorizan el procesamiento en el propio dispositivo. Aun así, queda por comprobar si ese aviso se verá de verdad en situaciones cotidianas.
La compañía, eso sí, no ha dado datos sobre especificaciones que suelen darse por hechas en un producto prémium: resolución y brillo de la pantalla, tasa de refresco, memoria RAM, almacenamiento o características de la cámara. Así que compararlas de manera directa con rivales actuales y futuros sigue siendo difícil.
Snap no está vendiendo el dispositivo como un rival directo de las Ray-Ban Meta o del Apple Vision Pro. Prefiere presentarlo como una nueva categoría informática.
Dentro de ese planteamiento, las Specs buscan quedarse en un punto intermedio entre opciones más asequibles, pero también menos ambiciosas, y otras mucho más caras y voluminosas. Las reservas ya están abiertas con un depósito reembolsable de 200 dólares, y los primeros envíos se esperan para otoño de 2026 en Estados Unidos, Reino Unido y Francia, según Snap.