Microsoft, que hasta ahora era la dueña de Undead Labs, el estudio detrás de la saga State of Decay, ha optado por venderlo en medio de la reestructuración de Xbox y después de una nueva ronda de despidos que, según las informaciones publicadas, habría golpeado a unos 3.200 empleados. El movimiento cambia de manera clara el horizonte comercial de State of Decay 3, la próxima entrega de la serie, uno de los proyectos que Microsoft había enseñado hasta ahora como parte de su catálogo first-party.
Para los fans, la parte menos inquietante es esta: el juego no está cancelado. Microsoft ha señalado que State of Decay 3 sigue en desarrollo y que la compañía mantendrá la financiación hasta su llegada al mercado. Así que la gran pregunta ya no es si acabará saliendo, sino en qué circunstancias.
Lo más concreto de la operación es que la venta de Undead Labs deja, siempre según los reportes, a State of Decay 3 fuera del control directo de Xbox. Traducido a la práctica, su estreno en Game Pass ya no puede darse por hecho, incluso después de años de promoción como lanzamiento disponible desde el primer día en el servicio.
Desde este punto, si State of Decay 3 quiere llegar a Game Pass el mismo día de su estreno, hará falta un acuerdo nuevo entre Xbox y quien termine quedándose con Undead Labs. O sea, una negociación independiente, como pasa con los juegos de terceros.
Y eso importa. Game Pass se ha convertido en uno de los pilares de la estrategia de Xbox, así que perder un lanzamiento de este calibre, aunque sea solo como posibilidad por ahora, vuelve a poner sobre la mesa las dudas sobre el valor futuro del servicio y sobre la solidez de la oferta de juegos propios de la marca.
Por el momento, Microsoft sostiene que ya ha encontrado comprador para Undead Labs, aunque todavía no ha dicho quién es. Con la información disponible, ese anuncio quedaría para más adelante, este mismo verano.
Hasta que eso ocurra, Undead Labs seguirá trabajando en una franquicia ligada históricamente a Xbox, pero el futuro empresarial del estudio dependerá ya de otro propietario. Y eso abre también la puerta a decisiones nuevas sobre distribución, marketing e incluso una posible presencia en otras plataformas.
State of Decay 3 se anunció en 2020 y, de acuerdo con varios informes, ahora mismo apunta a un lanzamiento en 2027 para PC, Xbox Series X/S y PlayStation 5. Otra señal más del giro multiplataforma que Microsoft ha ido acelerando en los últimos meses. la venta de Undead Labs encaja, de hecho, dentro de un reajuste más amplio en Xbox que, según esos mismos reportes, también contemplaría la desinversión en otros estudios.
Además, distintas informaciones han señalado que la producción a gran escala de State of Decay 3 arrancó más tarde de lo previsto, y ya en 2022 salieron a la luz denuncias sobre un entorno de trabajo tóxico en Undead Labs. De momento, no se sabe cuándo hará público Microsoft el nombre del comprador.