Netflix ha confirmado hoy que “Stranger Things: Tales From ’85“, el spin-off animado de “Stranger Things”, volverá el 17 de septiembre de 2026 con una segunda temporada de 10 episodios. Lo ha anunciado la propia plataforma.
La fecha llega cuando todavía no ha pasado ni un año desde el final de “Stranger Things”, que cerró su quinta y última temporada a finales de 2025. Pero la serie animada no seguirá adelante en esa línea temporal. Hace justo lo contrario y retrocede en la cronología para colocar esta nueva historia en 1985, entre las temporadas 2 y 3 de la serie de imagen real.
La temporada 2 estará disponible en Netflix a partir del 17 de septiembre y conservará el formato de 10 episodios, siempre según Netflix. La serie mantiene además una mezcla muy definida: dibujo animado con sabor a los sábados por la mañana en los ochenta y, al mismo tiempo, una mitología ligada al Upside Down. Vuelven Mike, Lucas, Dustin, Will, Eleven y Max, otra vez atrapados en problemas sobrenaturales en Hawkins, aunque aquí hay una diferencia bastante clara con la serie original. El tono corre más, entra por los ojos con más color y funciona como aventura animada sin salirse del universo principal.
La nueva tanda de episodios arrancará con un misterio de San Valentín en Hawkins. Netflix ha adelantado que el grupo tendrá que investigar apariciones fantasmales y una plaga de criaturas extrañas que empieza a sembrar el caos por toda la ciudad. El arranque encaja bien con la fórmula de la primera entrega: amenaza nueva, estética retro y el grupo de amigos de siempre intentando averiguar qué demonios está pasando antes de que todo se les vaya de las manos. Para los fans de la franquicia, gran parte del gancho está ahí, en ver cómo la serie rellena huecos del canon sin depender del reparto de imagen real.
La temporada 1, estrenada en abril de 2026 según Netflix, abría con un científico vestido con traje de protección mientras incineraba a una pequeña criatura del Upside Down. Claro que el problema no terminaba ahí: las esporas del monstruo sobrevivían y acababan creciendo hasta convertirse en seres vegetales inteligentes, capaces de poner en jaque a Hawkins.
En medio de esa investigación, Max y Lucas descubrían que las calabazas del viejo huerto se habían convertido en monstruos-calabaza y que varias de ellas habían sido trasladadas a un festival local, con el riesgo disparándose para todo el pueblo en muy poco tiempo. Aquella primera entrega también introdujo a Nikki Baxter, una recién llegada de pelo rosa y estética punk-rock que termina uniéndose al grupo después de ver a Eleven usar sus poderes. Eso la coloca como otra inadaptada dentro de la pandilla, además de darle una conexión especialmente cercana con Will.
La recepción de la serie animada fue desigual. Una parte del público aplaudió el trabajo de voces, la animación nostálgica y la forma de expandir ese universo; otros, en cambio, la vieron como una jugada oportunista y pusieron en duda la incorporación de personajes que no existen en la serie principal. Aun así, Netflix sigue tratando a “Stranger Things” como una franquicia con recorrido. Además de “Tales From ’85”, el universo ya se ha ampliado con la precuela teatral “Stranger Things: The First Shadow” y con una estrategia de lanzamiento global y multilingüe que deja bastante claro lo que busca la plataforma: mantener viva la marca incluso después del final de la serie madre.