La actriz Sigourney Weaver es considerada esencial para el personaje de Ellen Ripley en la franquicia de Alien. Su ausencia en Aliens: El Regreso habría sido un error, algo que el director James Cameron defendió enérgicamente durante el desarrollo de la secuela. Cameron argumentó que prescindir de Weaver era un disparate, dado el impacto significativo que tenía su personaje en la narrativa de la saga.
James Cameron al rescate
Weaver, quien ha compartido sus pensamientos sobre la diferencia de las películas, considera que Aliens presenta una estructura narrativa más sólida y un arco argumental más satisfactorio para Ripley. En una reciente entrevista con Collider, comentó cómo la historia de su personaje evolucionó tras ser despertada de un hipersueño. “La premisa para Ripley en Aliens era oro; el arco argumental apoyó mucho al personaje”, reflejó Weaver. Para ella, el desarrollo emocional y la búsqueda de una nueva familia tras la pérdida de su antigua vida aportaron una profundidad que la primera película no abordó de la misma manera.
A pesar de su legado, la reciente película Alien: Romulus, protagonizada por Cailee Spaeny como Rain Carradine, demuestra que hay espacio para nuevas historias en el universo de Alien. Sin embargo, muchos fanáticos aún encuentran difícil imaginar la saga sin la presencia de Ripley. “No puedo imaginarme Aliens: El Regreso sin Sigourney Weaver”, se señala, resaltando cómo la conexión entre la actriz y su personaje es fundamental para la identidad de la franquicia.
Además, los aficionados pueden disfrutar de todas las películas de Alien, incluida la primera temporada de Alien: Planeta Tierra, disponibles en la plataforma de streaming Disney+, ofreciendo una oportunidad única para revivir la saga en su totalidad.
La saga Alien, considerada un pilar del cine de ciencia ficción, ha vuelto a resurgir con fuerza. La reciente película Alien: Romulus ha recaudado 350 millones de dólares, posicionándose como la tercera mejor de la franquicia, solo detrás de los clásicos Alien, el octavo pasajero y Aliens, el regreso. Este retorno triunfal pone de manifiesto el resurgimiento del interés por el universo de Alien, que culminará en el estreno de la esperada serie Alien: Planeta Tierra.
Su nuevo destino: el lugar donde nunca se quedará sin presas
Desarrollada por Noah Hawley para Disney+, la serie se lanzará el 13 de agosto de 2025 y contará con una primera temporada de 8 episodios. Este nuevo proyecto no solo es un hito en la franquicia, sino que también marca la primera vez que la historia se desarrolla en el planeta Tierra. Ambientada en el año 2120, Alien: Planeta Tierra presenta un futuro donde cinco corporaciones dominan el planeta y los humanos coexisten con cíborgs y sintéticos, planteando interrogantes sobre el estado de la humanidad.
La trama gira en torno a un avance tecnológico crucial: los híbridos, robots humanoides con consciencia humana, siendo Wendy el primer prototipo. Tras un accidente de la nave de Weyland-Yutani en Ciudad Prodigy, los híbridos se enfrentan a nuevas formas de vida más aterradoras de lo que se podía imaginar. Sydney Chandler lidera un destacado elenco que incluye a Timothy Olyphant, Alex Lawther y Babou Ceesay, entre otros.
Noah Hawley ha expresado que alejarse de la línea temporal congestionada de las películas le permitirá explorar temas importantes sobre el gobierno y la humanidad en la Tierra, ofreciendo una narrativa fresca y original. Esta serie promete no solo expandir el universo de Alien, sino también provocar reflexiones sobre la coexistencia y el futuro de la humanidad en un entorno complejo y tecnológico.
El gobierno en masa ha salido a defender la versión oficial: ¿Extraterrestres? No hay tal cosa, no hay pruebas, etcétera. Lo típico que diría alguien que ocultara formas de vida alienígenas en su sótano.
No se habla de otra cosa en Internet: David Grusch, un exmilitar estadounidense, aparentemente confirmó ayer que existe vida extraterrestre y que, es más, una de sus naves se chocó con un avión yanqui. Ya es mala suerte hacer un viaje de años-luz para acabar pegándotela contra un avión. Por supuesto, los memes han corrido como la pólvora en un panorama post-pandémico en el que nada, ni tan siquiera la confirmación de la vida alien, nos podría emocionar o sorprender lo más mínimo.
El gobierno en masa ha salido a defender la versión oficial: ¿Extraterrestres? No hay tal cosa, no hay pruebas, etcétera. Lo típico que diría alguien que ocultara formas de vida alienígenas en su sótano. “No hay información verificable para corroborar las afirmaciones de que existan programas relacionados con la posesión de materiales extraterrestres”, han comentado en el Departamento de Defensa.
“No hay información verificable” es lo mismo que no decir nada: mientras los materiales estén clasificados, siempre habrá rumores de vida alien. Máxime cuando sale una persona a decir en un juicio “Sí, existen, la verdad está ahí fuera, en privado le digo todo lo que tiene que saber sobre el tema”. Entre la ciencia-ficción realista, ‘Cuarto milenio’ y el hilo de Twitter majara, ahí es exactamente donde estamos ahora.
Vamos, que están dispuestos a aclarar todo tipo de supuestos avistamientos, en caso de que dichos avistamientos hayan ocurrido. Guiño, guiño. Y, al mismo tiempo, mantener los documentos confidenciales ocultos a los ojos del público. Esto empieza a parecerse a cuando un niño te dice que no ha comido chocolate pero tiene toda la boca cubierta de cacao.
¿Hay vida extraterrestre y están mintiendo desde el Pentágono? ¿No la hay y estamos lanzando las campanas al vuelo otra vez? De momento está pasando algo que no había pasado hasta ahora: hay senadores pidiendo la desclasificación de documentos para “evitar rumores”. De momento, solo podemos imaginar a Mulder y Scully poniéndose muy nerviosos al ver que tienen un 2023 de curro por delante.
Tres militares veteranos del ejército estadounidense confirmaron en una audiencia ante la Cámara de Representantes la existencia de vida extraterrestre.
¿Los alienígenas existen? Es una pregunta que nos llevamos haciendo desde hace muchos años, y que siempre ha estado plagada de misterio. Si bien hasta el momento existían pocas evidencias claras o creíbles de que hubiésemos recibido la visita de seres vivos de otras partes del universo, todo ha cambiado esta semana.
Ayer, tres militares veteranos del ejército de los Estados Unidos testificaron bajo juramento en una audiencia de la Cámara de Representantes, que quiso ahondar en el fenómeno de los objetos voladores no identificados (sí, ovnis).
La audiencia se realizó con la premisa de que estos avistamientos podían ser un problema de seguridad nacional y que el Gobierno estadounidense habría ocultado información al respecto durante años.
Uno de los testimonios vino de la mano de Ryan Graves, un antiguo piloto de la marina estadounidense que ahora dirige un grupo llamado Americans for Safe Aeroespace, que fundó para animar a los pilotos a informar sobre avistamientos de ovnis.
“Si los ovnis son drones extranjeros, es un problema urgente de seguridad nacional. Si se trata de otra cosa, es un problema para la ciencia. En cualquier caso, los objetos no identificados son una preocupación para la seguridad de los vuelos”, declaró Graves ante el subcomité de supervisión de la Cámara de Representantes.
Junto a Graves, que confirmó sin tapujos que vio a estos objetos “pasar de posición estacionaria a velocidad supersónica en una fracción de segundo”, testificaron también David Fravor, un comandante retirado de la Marina estadounidense, y David Grusch, un exoficial de inteligencia de las Fuerzas Aéreas.
Fravor, que llegó a grabar su encuentro con una nave tipo “tic tac” (con una forma similar a la marca de caramelos), declaró que lo que más le ha sorprendido de estos objetos no identificados es su rendimiento, ya que “están muy por encima de la ciencia que conocemos actualmente”.
Por su parte, Grusch fue el protagonista de algunos de los testimonios más relevantes de ayer, llegando a afirmar que el Gobierno estadounidense ha encubierto su investigación sobre los avistamientos de ovnis.
Ante la pregunta del congresista Robert García sobre si el Gobierno de los Estados Unidos está en posesión de naves extraterrestres, Grusch declaró rotundamente que sí, y que ya le había proporcionado a la comisión de inteligencia las localizaciones exactas.
En otro testimonio de gran relevancia, Grusch habló sobre cómo se financian y ocultan este tipo de fenómenos. Su respuesta fue tajante: “malversación de fondos”.
Según Grusch, tanto el Gobierno estadounidense como otras agencias habrían desviado fondos públicos para investigar estos fenómenos y evitar que saliera a la luz cualquier tipo de información relacionada con encuentros con “inteligencia no humana”.
Sin duda, se trata de un antes y un después en la historia con grandes implicaciones si se confirman las declaraciones.
Si bien estos testimonios podrían ser falsos y cabría la posibilidad de que se trataran de una estrategia para intentar encubrir drones o aviones del ejército estadounidense, la revelación de datos tan precisos y concretos nos hace pensar que se trata de información verídica y que, efectivamente, los aliens han estado/están entre nosotros. I want to believe.
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