La temporada 16 de La que se avecina marcará un cambio significativo en la duración de sus episodios, los cuales oscilarán ahora entre 35 y 50 minutos. Este contraste con las temporadas anteriores, que alcanzaban hasta una hora y media, apunta a una transformación en la dinámica de consumo del contenido televisivo, adaptándose así a las preferencias actuales de los espectadores.
Episodios notablemente más cortos
Laura Caballero, productora de la serie, ha confirmado esta decisión, que representa una ruptura con las convenciones de la televisión en abierto. A lo largo de los años, Aquí no hay quien viva, el precursor de La que se avecina, había cedido a la presión de las cadenas para alargar la duración de sus episodios, llegando en la temporada 3 a durar incluso una hora y media. Sin embargo, el público ha expresado repetidamente su deseo de episodios más cortos, al considerar incómoda la espera hasta el final de episodios más largos, especialmente con interrupciones publicitarias que suelen extender la duración total del capítulo.
Este cambio no solo responde a las demandas de los creadores, sino que refleja una lógica de mercado actual: los espectadores buscan un consumo más ágil y eficiente, en un contexto donde el tiempo es cada vez más valioso. Caballero mencionó que, en el pasado, las reacciones en redes sociales durante los cortes publicitarios eran un indicador de que muchos espectadores ya no podían seguir con episodios más largos, prefiriendo incluso dos episodios más cortos en lugar de uno único extenso.
Aunque se ha confirmado que habrá ocho nuevos episodios de La que se avecina, aún se desconoce la fecha específica de estreno en Prime Video. Los seguidores de la serie deberán esperar un poco más para una nueva visita a Contubernio 49, donde, siguiendo el dicho, “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
Dieciocho años después de su finalización, Aquí no hay quien viva sigue resonando con el público, especialmente entre las nuevas generaciones que han redescubierto la serie a través de plataformas de streaming. Con una media de 6.030.000 espectadores y un 33,8% de cuota de pantalla durante su emisión en Antena 3, la ficción creada por Alberto y Laura Caballero se consolidó como un fenómeno televisivo que gira en torno a las entrañables historias de los vecinos de Desengaño 21.
Una España de otro tiempo
A pesar de su éxito, el camino de la serie no estuvo exento de controversias. Durante su emisión, varias marcas vetaron personajes por razones comerciales, limitando la representación de ciertos grupos dentro de la narrativa. Según Alberto Caballero, algunas empresas exigieron que “ni los gais ni las viejas” aparecieran en escenas específicas, lo que generó tensiones creativas. Entre estas marcas se encontraba una cadena de supermercados que impuso estas restricciones a una escena donde los personajes debían entrar con bolsas de compra.
El product placement fue una técnica habitual utilizada por la serie para obtener financiación, lo que provocó aún más fricciones con los anunciantes. Caballero recordó una situación en la que una marca de gominolas ordenó que un personaje, considerado “gordito”, no comiera en una escena de un videoclub, lo que pone de manifiesto las limitaciones impuestas por la publicidad en la narrativa del programa.
La actriz Malena Alterio, quien dio vida a Belén, también comentó sobre la contradicción entre la imagen que proyectaban algunos personajes y su popularidad entre los espectadores. “Esto es la publicidad. Ahora no me conviene porque doy mala imagen, pero si me ven nueve millones de espectadores…” reflexionó, evidenciando la complejidad del entrelazamiento entre la creatividad narrativa y las exigencias comerciales en la televisión.
El reality Traitors llegó a su fin el 25 de junio, coronando a los Fieles, Juan Ferrer y Charo, como los ganadores que se llevaron un premio de 50.000 euros tras eliminar a Paula, quien se reveló como la Traidora. La final del programa logró un 8,3% de share y atrajo a 584.000 espectadores, aunque otros estrenos en la misma franja horaria, como La conexión y Todo por ti, lograron audiencias superiores.
Unos números que no han parado de caer
Esta segunda temporada del programa, que se emitió en Antena 3 tras la primera en Max, no alcanzó el éxito esperado, registrando una notable caída en las audiencias desde su debut. El juego de engaños y traiciones que caracteriza a Traitors parecía haber perdido dinamismo en comparación con la versión original, probablemente debido a una expansión de la duración de las galas que afectó el ritmo del programa. En su primera gala, Traitors alcanzó un pico de 968.000 espectadores y un 11,6% de cuota de pantalla, pero esa cifra se desinfló con el tiempo.
A pesar de su propuesta innovadora dentro del panorama televisivo, los resultados hasta ahora sugieren que Traitors podría no ser renovado por Atresmedia, especialmente ante la competencia creciente de otros formatos más accesibles y de estilo más ligero que los espectadores parecen preferir. La incertidumbre sobre otra edición se intensifica, dado que no se han confirmado nuevos planes para el programa dentro de la cadena.
Los desafíos en la captación de público sugieren que la adaptación de este formato, a pesar de ser diferente, no ha logrado atraer la misma base de espectadores como en su primera versión. Rumores indican que la cadena podría estar evaluando otros proyectos para ocupar su espacio en la programación, lo que podría significar el final de Traitors en lo que respecta a su emisión en abierto.
Algunas series marcan un antes y un después de la televisión. Ya sea por sus historias, sus personajes o por su formato, la televisión no vuelve a ser la misma tras ellas. Muchas otras series buscan imitarlas o dan forma a la sociedad, convirtiéndose en auténticos fenómenos culturales. Es fácil tener en mente algunas de estas series. Friends es una de ellas. Twin Peaks es otra. Y si hablamos de fenómenos puramente españoles, entonces, Aquí no hay quien viva es otro.
Pocas series han conseguido hacer lo que consiguió Aquí no hay quien viva. Siendo la serie que veía toda España durante seis temporadas, creando nuevas formas de hablar, de hacer televisión y actores que, de la noche a la mañana, se convirtieron en leyendas, es todo lo mítica que puede ser una serie. Y ahora puedes volver a disfrutarla.
El motivo para traerla de vuelta es porque hoy ha llegado completa a Disney+. Eso significa que podemos disfrutar de sus seis temporadas de forma ininterrumpida de nuevo, ya que, ahora mismo, no estaba presente en ninguna plataforma de streaming. No de forma legal. Incluso si es difícil no encontrar reposiciones de la serie de forma constante en los canales de TDT de Atresmedia.
¿Pero a qué se debe su éxito? ¿Hasta qué punto llego a triunfar? ¿Y por qué acabo? Eso es lo que queremos hablar aprovechando su regreso a las plataformas de streaming. Y vamos a hacerlo aquí mismo.
La historia de la serie más mítica de España
Aquí no hay quien viva fue creada por Iñaki Ariztimuño y Alberto Caballero, sobrino de José Luis Moreno, y fue estrenada el 7 de septiembre de 2003 en Antena 3. Extendiéndose durante 6 temporadas, de 2003 a 2006, fue un éxito casi inmediato. Pero sólo casi. No fue hasta el quinto episodio, con la primera aparición como protagonista de Emilio, el portero de la finca, que estalló en popularidad, llegando a convertirse en el fenómeno que sería después.
Llegando a obtener más de 40% de cuota de pantalla, es una de las series más vistas de la historia de España. Superando a su gran rival de la época, Los Serrano. ¿Pero de qué trata la serie?
Aquí no hay quien viva es una serie coral sobre un edificio del centro de Madrid, Desengaño 21, donde se siguen el día a día de sus vecinos. Una panoplia de personajes que representan la realidad de la España de esa época de un modo creativo, hilarante y sobre todo, de un modo en que los espectadores se sentían representados en la ficción. Con un personaje para todo el mundo, pero destacando especialmente en popularidad Emilio, el ya mentado portero de la finca, la serie supo captar el pulso de una época muy particular de cambios sociales para el país.
Un éxito internacional
Eso no significa que la serie solo triunfara en España. Aunque es cierto que captó muy bien la esencia del país y ese tiempo específico, funcionaba también por unas actuaciones y unos guiones brillantes y con muchísimo ingenio. Algo que se supo traducir de forma perfecta cuando se llevó a otros países, tanto cuando se emitió en otros países, como cuando se hicieron versiones de la misma.
A pesar de su éxito, licenciar una serie no es rápido ni fácil. Eso explica porqué tardó un tiempo en emitirse en otros países. En Bulgaria y Finlandia se emitió doblada en 2010 y 2011, con un éxito moderado, pero sin ser tampoco un drama. Se les adelantó Serbia, que la emitió subtitulada en 2009, siendo un éxito bastante notable.
Más destacables son las adaptaciones que tuvo en otros países. En cuatro países diferentes tuvo al menos una temporada. Argentina, Francia, Chile y Colombia son ese caso, aunque en el caso de Colombia, con un poco de trampa: esa única temporada fue ininterrumpida, llegando hasta los 99 episodios. Superando a nuestros vecinos portugueses, que tuvieron una versión muy popular, con dos temporadas, que llegaron a atesorar 52 episodios.
Pero los reyes de las adaptaciones de Aquí no hay quién viva son Grecia y México. En Grecia duró tres temporadas, acumulando 132 episodios, más que la serie original. Aunque México se lleva la palma. Con 15 temporadas, Vecinos, que es como llamaron a su adaptación, llegó a emitir 300 episodios a lo largo de 18 años de emisión. Convirtiéndose en un auténtico hito cultural en México, incluso aún mayor de lo que es la serie original en España.
Una serie que puedes volver a ver… o ver por primera vez
A pesar de su tremendo éxito, la serie llegó a su fin a causa de un conflicto entre el productor ejecutivo de la serie, Jose Luis Moreno, con la cadena que la emitía, Antena 3. Lo cual llevó a que hiciera una serie muy similar para la competencia, La que se avecina. Comenzando a emitirse en 2007 y aún hoy en emisión, ha funcionado muy bien a lo largo de los años, pero nunca ha llegado a tener el impacto que tuvo en su momento La que se avecina. No logrando convertir el interés de todos quienes seguían la serie original.
Por eso, a su llegada a Disney+, esta es una ocasión perfecta para volver a ver Aquí no hay quien viva. Una serie que ha envejecido de forma magistral y que sigue siendo no sólo hilarante, sino tremendamente actual. Y que ahora, además, vas a poder volver a ver en streaming.