Ubisoft se encuentra en una situación compleja en el panorama actual de los videojuegos. Aunque la compañía ha lanzado juegos bien recibidos en años recientes, también ha enfrentado críticas contundentes debido a que algunas de sus producciones, como el esperado Star Wars Outlaws, no lograron cumplir con las expectativas de los jugadores. En un contexto donde los estándares de calidad y contenido son más altos que nunca, Yves Guillemot, CEO de Ubisoft, ha expresado su preocupación por las crecientes críticas que su empresa enfrenta, las cuales ha calificado como un “alto” factor de riesgo empresarial.
Les molesta que se les critique por lo que hacen mal
Durante una reciente reunión con inversores, Guillemot destacó que el impacto de las críticas puede dañar la reputación de la compañía, ya que estas se propagan a través de redes sociales, plataformas de distribución y medios especializados, especialmente tras decisiones estratégicas o problemas técnicos. “Ubisoft está expuesta a riesgos de daño a su reputación como resultado del ‘bashing’ online”, explicó, enfatizando la nueva realidad en la que la percepción de la industria del videojuego como un medio cultural está influyendo en la forma en que los usuarios evalúan los juegos.
Este fenómeno ha llevado a que las críticas se centren no solo en la jugabilidad y el rendimiento, sino también en consideraciones ideológicas y sociales, lo que crea un ambiente complicado para las editoras. Curiosamente, estas declaraciones de Guillemot llegan en un momento en el que Assassin’s Creed Shadows ha alcanzado los 5 millones de jugadores, después de confrontar meses de controversia en Japón. Para el futuro, Ubisoft parece estar lista para revolucionar la serie Assassin’s Creed con el próximo título conocido como Hexe, que promete un enfoque innovador en la jugabilidad, aunque se ha mencionado que podría no ser apto para todos los jugadores.