Todo el mundo sabe que parte del trabajo de actor es, sobre todo desde la invención del teléfono móvil, hacerse fotos y selfies con todo el mundo. Pero claro, llega un momento en el que no solo es estresante: además, puede resultar hasta un poco ridículo y empeorar tu propia labor. Es lo que le ha pasado a Cate Blanchett, que durante su obra de teatro en Londres ha tenido que parar para pedirle al público que se relaje un poquito con el móvil.
En el programa de hoy les presentaremos un rapapapolvo de Cate Blanchett
Es difícil, si tienes a una actriz de la talla de Blanchett a unos metros de ti, resistir el impulso de sacar fotos y vídeos, pero el teatro quizá no sea el mejor sitio para hacerlo, como ella misma ha dicho tras terminar su primera actuación en Electra/Persona, la nueva obra de Benedict Andrews: “Hay unos pocos sitios en este planeta donde podemos simplemente estar juntos y presentes”, comenzó su alegato.
“Entiendo que os guste grabar el aplauso final, y es halagador de alguna manera, pero para cualquiera que esté grabando la obra, por favor, no lo hagáis, porque la arruina para el siguiente grupo de gente que venga y esté presente con nosotros. Así que muchas gracias”. El discurso fue ampliamente aplaudido y, por supuesto, sabemos de él porque ha sido grabado y posteado en Internet. Te hacemos caso, pero no mucho.

La obra se seguirá representando hasta el 10 de octubre, y el National Theatre londinense se ha volcado en la manera de ver el arte de Blanchett, que a sus 57 años y con un Óscar en cada mano, no está dispuesta a dejarse pisar por nadie. Una reina, vaya.