El preocupante cambio de la hija de Camilo Sesto desde su muerte: de Camilín a Sheila Devil

Sheila Devil, la artista antes conocida como Camilo Blanes Jr, lleva preocupando a su familia desde hace mucho tiempo.

En pleno 2023, que una mujer trans decida por fin salir del armario y mostrarse tal cual es no debería ser noticia. El problema es que Sheila Devil, la artista antes conocida como Camilo Blanes Jr, lleva preocupando a su familia desde hace mucho tiempo. Ella intenta llamar a la calma, pero cada nueva imagen que sube a Instagram es como si el capitán del Titanic intentara tranquilizar a los tripulantes ayudando a hundir el barco él mismo con un pico.

Aviso: Para clarificar la lectura, en los momentos de su vida en los que respondía al nombre de “Camilo” le nombraremos en masculino.

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Camilín

Sin embargo, no siempre ha sido así. Cuando nació, de la relación fugaz de Camilo Sesto y Lourdes Ornelas, el cantante lo calificó, nada más bajar del avión, como “su felicidad”. Mucha felicidad debía darle, porque, pese a los intentos de Ornelas por recuperarlo, él se aferró más y más a su padre, que por aquel entonces triunfaba en todo el mundo con giras internacionales e incluso la valentía de sacar un disco en inglés. Lo tenía claro desde pequeño: eso es lo que quería, lo que necesitaba, lo que completaría su vida. La música.

Pero claro, ser hijo de Camilo Sesto te pone un handicap más a la ya de por sí dificultosa carrera de dedicarse a la música: tienes que estar a la altura de tu padre, un Camilo Sesto que cada vez perdía más la comunicación con él y que acabó permitiendo que se fuera a Mexico a vivir con su madre. Es entonces cuando este introvertido incomprendido sigue entrenando sus cuerdas vocales buscando su oportunidad.

Camilo Sesto fue increíble, una voz que le convirtió en ídolo carpetero en una España tardofranquista acostumbrada al Dúo Dinámico y Los Pecos, los Rosalía y Bad Bunny de entonces. Él solito desató toda una Camilomanía que no podía durar por siempre, claro: en 2014, a sus 68 años, Camilo Sesto ya había lanzado el que sería su último disco (el directo ‘Todo de mí’) y, aunque seguía actuando, su vida era más decadencia que otra cosa. Era el momento de que su hijo dejara que se escuchase, por fin, su chorro de voz.

Carillas dentales y alcohol

Dicho y hecho: Camilo Blanes lanza ‘Todo de mí’, su primer disco, a los 29 años. Pasa desapercibido, sí, pero sus cuerdas vocales prometen que su padre tendrá un legado… que quedó en eso, promesa. Adicto a varias sustancias y con la cabeza traumatizada que solo puede tener el hijo retraído de un famoso perseguido por las cámaras continuamente, Blanes se casa y se divorcia fugazmente, se pone carillas dentales para evitar que se vean los estragos de las drogas y trata de no dejarse llevar por las arenas movedizas.

Camilín consiguió estar más o menos fuera del ojo mediático y vivir tranquilo hasta que el 8 de septiembre de 2019, una insuficiencia renal acaba con Camilo Sesto a sus 72 años. El cantante nombró como único heredero de toda su fortuna a su hijo, montando el cóctel más explosivo del mundo: una persona con adicciones, todo el dinero del mundo y ruido mediático a su alrededor. Lo que estaba por venir, en el fondo, no le sorprendió a nadie.

Desde la muerte de su padre, tan solo ha tenido un momento de lucidez: la grabación de un disco tributo a su padre titulado -oh, sorpresa- ‘Tributo’. El problema es que, por muy entrenada que tengas la voz, si quieres estar a la altura del mejor Camilo Sesto, no basta con ser su hijo. El disco no solo fue un fracaso (a todos los niveles, creedme: está en Spotify y lo podéis comprobar vosotros mismos), sino que además él mismo se cerró las puertas de la industria musical al negarse a firmar varios contratos que ya tenía acordados, permitir la filmación de una serie sobre su protenitor o la preparación de un musical-homenaje. En su lugar, se encerró en una hecatombe de alcohol, drogas y malas ideas. Spoiler: sale mal.

Instagram lo carga el diablo

No importa lo mucho que su madre advirtiera a los medios sobre el estado de salud de su pequeñín (“Está enfermo y necesita ayuda”, decía): hasta que no le vimos en directo en su Instagram con un whisky en una mano y un cigarro en la otra, comiendo pasta con las manos y balbuceando incoherencias hasta que su novia trataba de quitarle el móvil para frenar la autohumillación: “No me quites mi móvil o te quito la mano de un sopetón. Soy un macho”, aseguró, como si una máquina del tiempo le hubiera sacado de los peores episodios de ‘Cuéntame’.

Para entonces ya había echado a su madre de su casa y dilapidado gran parte de la herencia en alcohol y vicios variados. Cuando Ornelas vuelve a casa, después del directo de Instagram, se le encuentra afirmando que es “el elegido” y que Satanás no tiene nada que hacer contra él. Uno pensaría que no se puede caer más bajo, pero a veces los sótanos sorprenden con más pisos subterráneos. Y es que a finales de 2021, tras celebrar su cumpleaños, acabó ingresado en un hospital de Madrid al borde de la muerte por una afección pulmonar: unos dicen que como resultado de cinco días sin dormir de fiesta. Sus familiares que tras un accidente de bici. La verdad, probablemente entre ambas.

El siguiente paso en su vida, un año después, fue salir del armario como mujer trans ante su familia primero y ante la opinión pública después: su nombre era Sheila Devil (que ya había utilizado en otros momentos de su carrera musical) y no quería mostrar nada de ella que no fuera cierto. Adiós a las carillas dentales y las fotografías de su Instagram como Camilo Blanes. Hola al estrellato (más o menos). Sus fotos muestran una espiral preocupante (con frases como “dile dro a las nogas”) y dejan ver que su vida es un caos de fiesta y, una vez más, malas decisiones.

Ornelas cree que ha entrado en “modo autodestrucción”, su expareja no puede hablar con ella, las malas compañías la rodean y todos se preguntan cuál es el siguiente paso del camino: ¿Hay un final abajo del todo para quien lo tiene todo pero no quiere nada? ¿Es demasiado tarde para Sheila Devil o es el primer paso hacia ser quien realmente es? De momento, los paseos aparentemente tranquilizadores en monopatín cerca de su casa no han tranquilizado a nadie. No tardaremos mucho en saber el siguiente episodio de este culebrón.

“El amor siempre gana”: Dulceida y Alba Paul anuncian su reconciliación con un impactante post en Instagram

Han decidido anunciar que han vuelto juntas mediante -como no podía ser de otra manera- un post en Instagram.

Cuando Dulceida cortó con Alba Paul, media España millennial dejó de creer en el amor. Tan crudo como real. Todo empezó en octubre de 2021: tras pasar unos meses separadas tratando de que su amor se hiciera grande de nuevo (spoiler: no funciona así), ambas anunciaron su ruptura por Instagram, como se hacen los comunicados que valen la pena hoy en día. “Duele mucho ver que se acaba, pero el amor continua en nosotras y siempre lo hará”, dijo Dulceida en su momento. Y vaya que si lo hizo.

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Volver con la frente marchita

Empezaron a salir en una tienda de ropa. En la inauguración, para más datos: ambas se conocieron, se empezaron a gustar y la cosa fue creciendo hasta una fiesta en la que, finalmente, se dejaron llevar. Han visto medio mundo juntas, han promocionado mil marcas y se han dado mil besos con un objetivo delante. De hecho, hubo incluso boda, un bodorrio por todo lo alto el 10 de septiembre de 2016 al ritmo de ‘Let it go’, allá por la época en la que su amor parecía infinito. Pero claro. Todo se acaba.

Un año y medio después de su separación, y después de vérselas juntas en todas las fiestas, saraos y encuentros de influencers, han decidido anunciar que han vuelto juntas mediante -como no podía ser de otra manera- un post en Instagram. En solo tres horas acumula más de 300.000 likes (por ponerlo en perspectiva, sus posts tienen unos 85.000 de media) y más de 13.000 comentarios que, sin duda, ambas van a leerse con atención.

El texto que acompaña a las dos fotos de la feliz pareja es un emoji de una ratita de una rana unidas por un corazón (los mismos que cuando estaban juntas). Y casi de inmediato se han lanzado a la promoción de un hotel de Ibiza donde han ido unos días “al paraíso”. Alba Paul, por su parte, ha subido las imágenes de las dos sin texto y una sola story brindando, en apenas un segundo, con su pareja. Chin chin sin turra.

Los comentarios al post, como podréis imaginar, han estado repletos de frases hechas como “El amor existe” o “El amor siempre gana”. También es cierto que la reconciliación llevaba siendo un runrún constante en el mundillo del corazón influencer dado que han coincidido en viajes, hoteles, fiestas y hasta se han dejado comentarios la una a la otra. Parecía una ruptura demasiado pacífica para ser real. De hecho, hace una semana exacta, el podcast ‘En todas las salsas’ anunció su reconciliación afirmando que las pillaron dándose besos en público, pero hasta que ellas no lo han corroborado no se ha dado por bueno.

Pueden gustarnos más o menos, pero Dulceida y Alba Paul son dos de las influencers más potentes de nuestro país, y su unión va a remover, de nuevo, el panorama social de la España más instagramer. Que viva el amor, claro que sí. Y los euros virales. Esos que no falten.