Halo Studios ha confirmado hoy que Halo: Campaign Evolved llegará a PS5, Xbox Series X|S y PC el 28 de julio de 2026. La noticia tiene peso propio: durante décadas, Halo ha sido una saga inseparable de Xbox. Pero el anuncio ha venido acompañado de una polémica muy concreta. Con la información que Halo Studios ha publicado hasta ahora, la versión de PlayStation 5 exigirá algo poco habitual para su cooperativo local a pantalla dividida: los dos jugadores deberán tener una suscripción activa a PlayStation Plus y, además, una cuenta de Xbox o Microsoft vinculada.
Es un estreno histórico para la serie, sí, pero la conversación no gira solo alrededor de ver Halo por primera vez en una consola de Sony. Buena parte del debate está en esa condición extra, que a muchos jugadores les ha sentado francamente mal.
A día de hoy, lo que ha explicado Halo Studios es esto: en PS5, el cooperativo local a pantalla dividida pedirá que ambos usuarios tengan PlayStation Plus activo y que cada uno haya enlazado su cuenta de Xbox o Microsoft.
Dicho de forma simple, si dos personas quieren sentarse a jugar juntas en la misma PS5, no bastará con tener el juego instalado y un segundo mando conectado. Cada jugador tendrá que entrar con su propio perfil, tener PS Plus en activo y vincular también su cuenta de Microsoft.
Halo Studios ya había dejado claro que todos los jugadores, sin importar la plataforma necesitarán una cuenta de Microsoft para usar el juego cruzado y la progresión compartida.
Lo que ha levantado más ruido es ver esa misma política aplicada con tanta rigidez a un modo local. Para muchos usuarios, ahí es donde la decisión deja de parecer una cuestión técnica y pasa a sentirse como una traba innecesaria en una función clásica de la saga. En redes sociales y foros se repite una queja muy parecida: pedir dos suscripciones para jugar en el mismo sofá rompe la idea más básica del cooperativo local y convierte algo sencillo y social en una experiencia más cara y más aparatosa.
Y luego está el propio juego.
Además de toda esta discusión, Halo: Campaign Evolved también introducirá un sistema de escalado dinámico de dificultad en la campaña cooperativa.
Traducido al juego real, eso quiere decir que el número de enemigos y/o su rango crecerá según cuántos jugadores haya en la partida. La intención se entiende enseguida: si la campaña se juega en compañía, el reto tiene que mantenerse y no diluirse hasta volverse demasiado fácil. Sobre el papel, la idea encaja bastante bien con un cooperativo que quiere seguir siendo exigente. Otra cosa será ver cómo se traduce en el ritmo de los combates y en esa sensación tan propia de Halo que la saga lleva años afinando.
La llegada de Halo: Campaign Evolved a PS5 ya es, por sí misma, uno de los movimientos más cargados de simbolismo que ha dejado la industria en bastante tiempo.
Microsoft ya ha llevado otras series importantes a plataformas rivales, como Forza y Gears of War, dentro de una estrategia multiplataforma que cada vez se ve menos como una prueba y más como una dirección clara. Hay otro detalle que también ha llamado la atención: según la información oficial disponible hasta ahora, esta nueva versión se está desarrollando con Unreal Engine 5 en vez de Slipspace, el motor propio que había quedado ligado a las entregas recientes de Halo. Para algunos analistas, ese cambio puede hacer más fácil un desarrollo simultáneo en varias plataformas.
Por ahora, los primeros datos de reservas en PlayStation Store apuntan a un buen arranque en mercados europeos clave como Reino Unido, Francia y Alemania. Falta ver hasta qué punto la polémica del cooperativo local acaba frenando ese impulso. Aun así, el desembarco de Halo en PS5 ya tiene pinta de convertirse en uno de los lanzamientos más comentados de 2026.