En el fondo se veía venir: Prácticamente Magia no era, por más que se haya convertido en una película de culto, buena. Simpática, entretenida e icónica, por supuesto, pero dista mucho de ser una gran obra merecedora de una segunda parte 30 años después. Por eso, Prácticamente Magia 2, que lleva camino de romper la taquilla (y destronar a Spider-man: Brand New Day), no ha embaucado al público como se pensaba. Y si ya en los primeros pases las opiniones son malas, lo que está por venir va a ser duro.
Prácticamente nada
Marc Zammitt, influencer en Twitter, ha afirmado sin dudar que “Amo a Sandra Bullock y Nicole Kidman pero tengo que decir que esta película es terrible. Hay literalmente cinco historias diferentes pasando a la vez. ¡Prácticamente no hay magia! Sentí que eran un montón de cosas mezcladas en una batidora”. Uf. No es que Simon Thompson la haya puesto mejor: “Una secuela decepcionantemente fría que falla a la hora de hacer cualquier conjuro, incluyendo la magia de la original. Una oportunidad perdida”.
No es que la crítica vaya a importar demasiado en una película como esta, pero que estas sean las primeras opiniones es especialmente duro. Hay alguna que salva la película, eso sí, como la de Courtney Howard, crítica profesional: “La química de Bullock y Kidman lleva la película, pero dura 30 minutos más y te hace trabajar horas extras para descubrir una buena resonancia temática”. Algo mejor la pone Tom Chatalbash: “Una deliciosamente agradable y adorable secuela con mucho corazón que va a gustar a los fans de la querida película original. Buloock y Kidman aún tienen la magia”.
La mayoría de las críticas, de hecho, destacan que aunque tiene buenos momentos, la mayoría de la película está vacía, tiene demasiados personajes, el tercer acto no tiene sentido y dura media hora de más. No es, desde luego, lo que Disney pretendía. ¿Habrá perdido su hechizo?