No han sido buenos momentos para Monster Hunter Wilds, que ha estado en el punto de mira por parte de los jugadores desde su lanzamiento, con críticas extremadamente negativas en Steam que han llevado a su calificación a un desalentador estado de Extremadamente Negativa. Esta situación se debe principalmente a problemas de rendimiento, que han eclipsado lo que, en teoría, debería ser uno de los mejores juegos de 2025.
Intentando solucionar los problemas de rendimiento
Capcom ha intentado mitigar la situación mediante el lanzamiento de la Actualización 2, que se implementó con la promesa de abordar los problemas de carga alta del CPU relacionados con la compilación de shaders durante el juego, y que llegará el 30 de junio. Según la desarrolladora, este proceso ahora se realiza en la fase de lanzamiento del juego, lo que debería reducir la carga de CPU y mejorar el rendimiento general. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, muchos jugadores han informado que el rendimiento sigue siendo inestable en PC. Algunos han mencionado caídas de framerate, mientras que otros han señalado problemas específicos relacionados con el uso de ciertas armas, como el Heavy Bowgun, que parece afectar el rendimiento de manera significativa.
Curiosamente, mientras que otros títulos de Capcom suelen ofrecer una experiencia de juego fluida, como Devil May Cry 5 y Resident Evil, tanto Monster Hunter Wilds como Dragon’s Dogma 2 parecen estar luchando con las limitaciones del RE Engine en escenarios de mundo abierto. Esto despierta dudas sobre la capacidad de este motor para manejar adecuadamente juegos de gran escala y complejidad. Puede que sea el momento para que Capcom considere buscar alternativas para futuros desarrollos en su ambicioso universo abierto.
Los jugadores esperan que Capcom continúe trabajando en mejoras, ya que el potencial de Monster Hunter Wilds es indudable. Sin embargo, el camino hacia la rectificación de estos problemas de rendimiento podría ser un desafío mayor del que se anticipaba.