Los profesionales de la salud están preocupados por los “dietistas online”. Y con razón

“Come solo esto y adelgazarás”; “La dieta de dos semanas que funciona”; “Está buenísimo y tiene 10 calorías”… Seguro que lo has oído más de una y de dos veces en tus paseos por TikTok. Un reciente estudio realizado por Sermo revela que un alarmante 90% de más de 1000 profesionales de la salud a nivel global están preocupados por el impacto de las tendencias dietéticas populares que se difunden a través de las redes sociales. Los resultados de la encuesta apuntan a que estas modas alimenticias, a menudo promovidas por influyentes de salud, pueden tener consecuencias perjudiciales para la salud pública, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que se ven más inclinadas a seguir estas recomendaciones poco científicas.

A comer, pero fiándonos de los profesionales

A pesar de la creciente preocupación, los profesionales de la salud manifiestan que es su deber abordar la nutrición saludable con sus pacientes. Sin embargo, se enfrentan a una serie de desafíos. Muchos médicos y enfermeras mencionan la falta de tiempo, la necesidad de mayor formación y el riesgo de perder credibilidad ante pacientes que prefieren fuentes de información más accesibles, aunque a menudo menos fiables. Esto plantea un dilema, ya que los consumidores tienden a confiar más en los influenciadores que en el personal de salud, lo que podría socavar la autoridad de estos últimos.

Ante esta situación, los expertos sugieren que es fundamental que los médicos y enfermeras se inscriban en cursos de educación médica continua sobre nutrición. Al hacerlo, podrán ofrecer guías efectivas y fundamentadas, sin parecer excesivamente severos o abrumadores. Esta formación no solo refuerza sus credenciales, sino que también les permite intervenir de manera constructiva en la vida de sus pacientes en el contexto clínico.

Con el crecimiento de las redes sociales como plataforma de información sobre salud, el reto para los profesionales es mantenerse informados y relevantes. Es esencial que sean proactivos en la conversación sobre nutrición, fomentando hábitos saludables y contrarrestando la desinformación que puede estar poniendo en riesgo la salud de muchos.