Esta noche son los Emmy. A priori está claro quién va a ganar, pero puede haber sorpresas

Soy lo suficientemente mayor como para acordarme de cuando los Emmy aún podían sorprender. Ahora, con todos los premios ya repartidos y las quinielas dando sus favoritos, lo raro es que algo se salga de la norma y no sea una gala predecible. Sin embargo, todo apunta a que esta noche tendremos como ganadores a tres series que todos podemos, más o menos, intuir. Es lo que hay.

Y el Emmy es para… ¡Quien te esperas!

¿Alguien duda que este año The Pitt repetirá, con su temporada 2, el mismo logro que consiguió con la primera? Es una serie fabulosa, única, fantástica, bien rodada, con personajes interesantes y que, además, ha mejorado entre las dos tandas de episodios. Y en el lado de la comedia, la cosa está entre La maldición de Widow’s Bay, que ha fascinado a crítica y público, o el final de Hacks, como reconocimiento a la estela que ha dejado y que le dará un nuevo premio, seguro, a Jean Smart. Para una duda que hay, vamos a celebrarla.

Y en cuanto a miniserie,todos los ojos están puestos en DTF St. Louis, que debería ganar siempre y cuando Beef se lo permita. Al fin y al cabo, esta es la segunda entrega de Bronca, por lo que pierde su categoría de “miniserie o serie limitada”, y la serie de HBO Max se ha ganado cierto momento gustoso entre crítica y público. En todo caso, el resto de series no deberían llevarse ni discurso apuntado. Total, para qué.

Como quien trabaja haciendo el obituario de alguien que aún no ha muerto, los periodistas culturales pueden empezar a preparar las alabanzas para Noah Wyle, Jean Smart, Matthew Rhys y Rhea Seehorn para ir ahorrando tiempo durante la gala. Hay cosas que están vendidas de antemano en una de las galas de premios más imprescindible (y aburrida) de todos los años.