La comedia es un género más antiguo que el cine. Ya Aristóteles escribió sobre él como la contraposición al drama, incluso si es uno de los escritos que no ha llegado hasta nuestros días. Por eso no debería extrañarnos que en el cine siempre se haya cultivado de forma metódica y delicada la comedia, adaptándose a los tiempos y los gustos del público. Cambiando de forma radical con las épocas y los lugares lo que es considerado una buena comedia.
Pero hay un hombre en Hollywood que ha logrado desafiar todo concepto de edad, género o lugar en lo que es una buena comedia. Un hombre que ha conseguido hacer reír a muchas generaciones distintas, a lo largo de todo el mundo, y cuya carrera es tan prolífica como carcajadas ha conseguido levantar. Un hombre que, con 99 años y camino de los 100, ha recibido un documental para celebrar que es uno de los mejores comediantes vivos. Porque si alguien se merece un documental, ese es Mel Brooks.
El hombre que sabe hacer reír
Nacido el 28 de junio de 1926, Mel Brooks, nacido Melvin James Kaminsky, creció en el hoy famoso y muy hípster barrio de Williamsburg, en su momento, un barrio humilde más de Brooklyn. Sirviendo brevemente en la Segunda Guerra Mundial tras graduarse en el instituto en el escenario europeo, cuando acabó la guerra comenzó lo que sería su verdadera pasión en la vida: se unió a los Servicios Especiales como cómico itinerante para las bases de las fuerzas armadas. Y cuando en junio de 1946 fue licenciado con honores, ya sabía cuál era su siguiente destino.
Encontrar pie le llevó tiempo. No fue hasta 1949 que conseguiría comenzar a escribir como guionista para televisión. Desde allí haría contactos y conocería a la gente adecuada durante la siguiente década, aprendiendo todo lo necesario del oficio. Hasta que, casi veinte años después, llegó el momento donde pasó de ser guionista y actor de pequeños papeles para dar el gran salto.
En 1967 dirigió su primera película: Los productores. Una comedia irreverente y aún hoy tremendamente relevante en que un productor de obras teatrales tiene un plan infalible: ganar dinero produciendo una obra que sea un fracaso absoluto. ¿Cómo lo hace? Haciendo que el protagonista sea Adolf Hitler, pretendiendo que el público empatice con él y aun encima de todo, con números musicales que hacen ver a los nazis como personas que en el fondo no son tan malos.
Con esta premisa la película podría ser o un absoluto desastre o absolutamente hilarante y, por fortuna, el talento de Brooks hace que sea lo segundo. Costando apenas 941.000 dólares, hizo 1.6 millones de dólares y lo que es más importante, puso a Brooks en el radar. La crítica se mostró dividida, con muchos acusándole de tener un humor pueril y básico, mientras otros le abalaron por demostrar una dotada inteligencia, que de hecho, se vio refrendada en no pocos premios: ganó el Oscar a mejor guion, Gene Wilder fue nominado a mejor actor secundario y tuvo dos nominaciones a los Globos de Oro, tanto a mejor actor en un musical o comedia como a mejor guion.
A partir de aquí, todo lo que toque Brooks se convertirá en oro. O como mínimo, motivo de conversación. Y dos de sus películas más relevantes llegarán en el mismo año y aún hoy son consideradas como clásicos de culto de la comedia: Sillas de montar calientes y El jovencito Frankenstein.
Parodias ambas, del western y del cine de terror en general y de la historia de Frankenstein en particular, arrasaron entre la crítica y el público siendo aún hoy motivo de reposición constante en cines y televisión. Pero también marcaría el tono que repetiría en el futuro con gran éxito con películas como La loca historia de las galaxias, una parodia de Star Wars, Las locas, locas aventuras de Robin Hood, una parodia de Robin Hood, o con notable menos éxito en su última película hasta el momento, Drácula, un muerto muy contento y feliz.
Última película hasta el momento porque, con 99 años, está dirigiendo una nueva película: una secuela de La loca historia de las galaxias que busca estrenar en 2027. Si a eso sumamos que será el productor ejecutivo de una mini-serie de El Jovencito Frankenstein, parece que Brooks está lejos de estar pensando en esperar a lo inevitable y nada más.
Por eso, si te interesa Mel Brooks, lo mejor que puedes hacer es ver el documental que estrena HBO Max sobre su vida co-dirigido por Judd Apatow y Michael Bonfiglio. De nombre Mel Brooks: The 99 Year Old Man! y dividido en dos partes, aborda la historia la vida y la producción de este genio indiscutible de la comedia de un modo exquisito. Estando ya disponible en la plataforma de streaming, no deberías perder la oportunidad de conocer más en detalle la vida de uno de los grandes humoristas de su generación. Porque como Mel Brooks es dudoso que tengamos otro.