El legendario comediante Mel Brooks, a sus 99 años, ha sorprendido a los aficionados al cine al anunciar, aunque de manera virtual, el esperado título de la secuela de su icónica película de 1987, Spaceballs. A pesar de no asistir al evento CinemaCon en Las Vegas, Brooks envió un emotivo video pregrabado en el que comparte su entusiasmo por el proyecto titulado Spaceballs: The New One.
Una parodia tremendamente popular en los 80s
Este anuncio ha generado una oleada de emoción y nostalgia entre los seguidores de la comedia y del cine de ciencia ficción, ya que la película original se convirtió en un clásico de culto debido a su ingenioso humor y parodia de las obras de George Lucas, entre otras. La secuela reunirá al elenco original de Spaceballs, lo que promete revivir la magia de los personajes que se hicieron entrañables para muchos.
Brooks, conocido por su característico estilo de humor irreverente, continúa siendo una figura icónica en el mundo del entretenimiento, y su participación, aunque sea a través de un video, indica su compromiso con los proyectos que han marcado su carrera. La expectativa que rodea a Spaceballs: The New One es alta, especialmente considerando el legado que dejó la primera entrega y cómo ha influido en la comedia cinematográfica desde su estreno.
Los detalles sobre la trama, el reparto y la fecha de lanzamiento aún se encuentran en discusión, pero las especulaciones sobre el enfoque que tomará esta nueva entrega han comenzado a circular. Muchos se preguntan cómo Brooks abordará el concepto de la sátira en un entorno cinematográfico que ha evolucionado significativamente desde la década de 1980. Por lo tanto, los aficionados al cine y la comedia están ansiosos por ver cómo se desarrollará esta esperada secuela.
La comedia es un género más antiguo que el cine. Ya Aristóteles escribió sobre él como la contraposición al drama, incluso si es uno de los escritos que no ha llegado hasta nuestros días. Por eso no debería extrañarnos que en el cine siempre se haya cultivado de forma metódica y delicada la comedia, adaptándose a los tiempos y los gustos del público. Cambiando de forma radical con las épocas y los lugares lo que es considerado una buena comedia.
Pero hay un hombre en Hollywood que ha logrado desafiar todo concepto de edad, género o lugar en lo que es una buena comedia. Un hombre que ha conseguido hacer reír a muchas generaciones distintas, a lo largo de todo el mundo, y cuya carrera es tan prolífica como carcajadas ha conseguido levantar. Un hombre que, con 99 años y camino de los 100, ha recibido un documental para celebrar que es uno de los mejores comediantes vivos. Porque si alguien se merece un documental, ese es Mel Brooks.
El hombre que sabe hacer reír
Nacido el 28 de junio de 1926, Mel Brooks, nacido Melvin James Kaminsky, creció en el hoy famoso y muy hípster barrio de Williamsburg, en su momento, un barrio humilde más de Brooklyn. Sirviendo brevemente en la Segunda Guerra Mundial tras graduarse en el instituto en el escenario europeo, cuando acabó la guerra comenzó lo que sería su verdadera pasión en la vida: se unió a los Servicios Especiales como cómico itinerante para las bases de las fuerzas armadas. Y cuando en junio de 1946 fue licenciado con honores, ya sabía cuál era su siguiente destino.
Encontrar pie le llevó tiempo. No fue hasta 1949 que conseguiría comenzar a escribir como guionista para televisión. Desde allí haría contactos y conocería a la gente adecuada durante la siguiente década, aprendiendo todo lo necesario del oficio. Hasta que, casi veinte años después, llegó el momento donde pasó de ser guionista y actor de pequeños papeles para dar el gran salto.
En 1967 dirigió su primera película: Los productores. Una comedia irreverente y aún hoy tremendamente relevante en que un productor de obras teatrales tiene un plan infalible: ganar dinero produciendo una obra que sea un fracaso absoluto. ¿Cómo lo hace? Haciendo que el protagonista sea Adolf Hitler, pretendiendo que el público empatice con él y aun encima de todo, con números musicales que hacen ver a los nazis como personas que en el fondo no son tan malos.
Con esta premisa la película podría ser o un absoluto desastre o absolutamente hilarante y, por fortuna, el talento de Brooks hace que sea lo segundo. Costando apenas 941.000 dólares, hizo 1.6 millones de dólares y lo que es más importante, puso a Brooks en el radar. La crítica se mostró dividida, con muchos acusándole de tener un humor pueril y básico, mientras otros le abalaron por demostrar una dotada inteligencia, que de hecho, se vio refrendada en no pocos premios: ganó el Oscar a mejor guion, Gene Wilder fue nominado a mejor actor secundario y tuvo dos nominaciones a los Globos de Oro, tanto a mejor actor en un musical o comedia como a mejor guion.
A partir de aquí, todo lo que toque Brooks se convertirá en oro. O como mínimo, motivo de conversación. Y dos de sus películas más relevantes llegarán en el mismo año y aún hoy son consideradas como clásicos de culto de la comedia: Sillas de montar calientes y El jovencito Frankenstein.
Parodias ambas, del western y del cine de terror en general y de la historia de Frankenstein en particular, arrasaron entre la crítica y el público siendo aún hoy motivo de reposición constante en cines y televisión. Pero también marcaría el tono que repetiría en el futuro con gran éxito con películas como La loca historia de las galaxias, una parodia de Star Wars, Las locas, locas aventuras de Robin Hood, una parodia de Robin Hood, o con notable menos éxito en su última película hasta el momento, Drácula, un muerto muy contento y feliz.
Última película hasta el momento porque, con 99 años, está dirigiendo una nueva película: una secuela de La loca historia de las galaxias que busca estrenar en 2027. Si a eso sumamos que será el productor ejecutivo de una mini-serie de El Jovencito Frankenstein, parece que Brooks está lejos de estar pensando en esperar a lo inevitable y nada más.
Por eso, si te interesa Mel Brooks, lo mejor que puedes hacer es ver el documental que estrena HBO Max sobre su vida co-dirigido por Judd Apatow y Michael Bonfiglio. De nombre Mel Brooks: The 99 Year Old Man! y dividido en dos partes, aborda la historia la vida y la producción de este genio indiscutible de la comedia de un modo exquisito. Estando ya disponible en la plataforma de streaming, no deberías perder la oportunidad de conocer más en detalle la vida de uno de los grandes humoristas de su generación. Porque como Mel Brooks es dudoso que tengamos otro.
Un director incombustible que promete seguir dando que hablar
Un reciente teaser de la película revela que la energía satírica de Brooks sigue intacta. Al inicio, el tráiler presenta un texto que critica el fenómeno de las precuelas y remakes, destacando cómo el espectador ha pasado de esperar secuelas a recibir un aluvión de “tres precuelas, dos remakes, cinco universos compartidos y 47 escenas postcréditos sin sentido”. Con un tono autoconsciente, este avance deja claro que la secuela no viene a salvar nada, sino a reírse de toda la industria.
El icónico acuerdo entre Brooks y George Lucas también se mantiene vigente. Lucas permitió a Brooks realizar la parodia con la condición de que no se fabricaran juguetes de los personajes, protegiendo su imperio de merchandising. Esto se convierte en un punto curioso que añade capa de humor y crítica al proyecto.
Josh Gad, conocido por su trabajo en Frozen, será tanto el protagonista como el productor de la secuela, mientras que Brooks volverá como productor ejecutivo. La dirección estará a cargo de Josh Greenbaum, quien se une a Gad y los guionistas Benji Samit y Dan Hernandez para dar vida a este nuevo capítulo del universo de Spaceballs.
El regreso de La loca historia de las galaxias no solo promete risas, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el estado actual del cine y las franquicias, con referencias contemporáneas y el inevitable legado de Star Wars como telón de fondo. Sin duda, este proyecto es uno de los más esperados de la próxima década.
Mel Brooks regresará como Yogurt, el icónico personaje que parodia a Yoda, en la esperada secuela de Spaceballs, según anunció Amazon. Esta nueva entrega marcó el regreso del legendario cineasta y comediante tras 40 años de la original, que se lanzó en 1987. Además de su actuación, Brooks está involucrado en la producción junto a Brian Grazer, Jeb Brody y el co-escritor Josh Gad, lo que garantiza una conexión auténtica con la película original.
No-Precuela No-Reinicio
Aún sin título oficial, la secuela prometerá ser una sátira del crecimiento de las franquicias cinematográficas de Hollywood, haciendo mención a expansiones de icónicas sagas como Star Wars, Marvel y DC. En un video promocional, Brooks bromea sobre cómo Hollywood ha evolucionado en estas casi cuatro décadas, apuntalando el fenómeno del cine de franquicias que ha dominado la industria. Treinta y ocho años atrás, solo había una trilogía de Star Wars, inicia el texto en el video, que posteriormente se burla de las inúmeras continuaciones y derivados que han surgido desde entonces.
Gad ha comentado que Brooks está increíblemente involucrado en el proceso creativo, haciendo de la secuela un homenaje no solo a Spaceballs, sino a toda la carrera del director. En un giro humorístico, Gad reveló que Brooks no está al tanto de muchas de las recientes entregas de Star Wars, lo cual añade un enfoque fresco y un tanto desconcertante a esta nueva obra. Tras una reunión donde Gad le expuso el concepto de la secuela, Brooks indicó que había quedado impresionado por la dirección que el proyecto estaba tomando.
La película se lanzará en 2027 y será descrita como Una No-Precuela No-Reinicio Secuela Parte Dos pero con Elementos de Reinicio, lo que sugiere una exploración audaz y creativa de los conceptos de continuidad en el cine moderno.