El chatbot Grok de xAI, la respuesta de la empresa dirigida por Elon Musk al ChatGPT de OpenAI, estará disponible para los suscriptores Premium de Twitter a finales de esta semana.
Musk ha anunciado la mayor disponibilidad de Grok en un tuit, junto con un vídeo instructivo sobre cómo publicar una conversación con el chatbot directamente en el propio Twitter.
Later this week, Grok will be enabled for all premium subscribers (not just premium+) https://t.co/4u9lbLwe23
Elon Musk fue uno de los primeros partidarios de OpenAI y financió sus operaciones cuando estaba empezando. En su demanda, afirmaba que OpenAI estaba desarrollando inteligencia artificial generativa “para maximizar los beneficios de Microsoft, en lugar de para el beneficio de la humanidad”. Eso, decía, era una “flagrante traición al Acuerdo Fundacional”.
En el primer correo electrónico, supuestamente enviado por el multimillonario empresario, Elon dice: “Tenemos que ir con una cifra mucho mayor que 100 millones”
Elon Musk ha demandado a OpenAI, a su CEO Sam Altman, a su cofundador Greg Brockman, así como a otras personas, ya que les acusa de violar los compromisos contractuales establecidos durante la creación de la empresa, cuando ayudó a fundarla en 2015.
La cadena de correos electrónicos compartida desde OpenAI se remonta a 2015, cuando la compañía fue fundada. Elon Musk ayudó a cofundar OpenAI, pero más tarde se alejó en 2018.
OpenAI ha publicado correos electrónicos del multimillonario en un intento de derribar sus afirmaciones de que la compañía se ha desviado de su misión fundacional de servir como un control sin fines de lucro sobre las amenazas de la IA generativa.
En el primer correo electrónico, supuestamente enviado por el multimillonario empresario, Elon dice: “Tenemos que ir con una cifra mucho mayor que 100 millones de dólares para evitar parecer desesperanzado”. El contenido del correo electrónico continúa explicando que un “compromiso de financiación de 1.000 millones de dólares” podría ser más apropiado.
En cuanto al siguiente paso de OpenAI, los detalles del blog dicen que “Elon quería una participación mayoritaria, el control inicial del consejo y ser consejero delegado. En medio de estas discusiones, retuvo la financiación”.
La entrada del blog continúa diciendo: “No pudimos llegar a un acuerdo con Elon sobre una empresa con ánimo de lucro porque pensamos que iba en contra de la misión…”.
En un correo electrónico compartido por OpenAI, Elon Musk dice que OpenAI debería “apegarse a Tesla como su vaca lechera”. En el blog, los autores afirman que “Elon entendió que la misión no implicaba abrir la AGI”. Más tarde compartieron que Elon supuestamente respondió con “vale”.
Elon Musk ha dado un ultimátum a Tesla: o aumenta su participación en la empresa al 25% o recortará su desarrollo de IA y robótica.
El multimillonario ya posee el 13% del gigante de los vehículos eléctricos, unos 411 millones de acciones, pero parece que no estará contento a menos que se le conceda otro 12%.
I am uncomfortable growing Tesla to be a leader in AI & robotics without having ~25% voting control. Enough to be influential, but not so much that I can’t be overturned.
Unless that is the case, I would prefer to build products outside of Tesla. You don’t seem to understand…
Escribiendo en su propia plataforma, Elon Musk advirtió que a menos que su propiedad en Tesla aumentara al 25%, se sentiría “incómodo haciendo crecer Tesla para ser líder en IA y robótica.”
Musk continuó su amenaza diciendo que sin poseer una cuarta parte de Tesla, que según él es suficiente para ser influyente, pero no tanto como para no poder ser derrocado, preferiría construir productos fuera del fabricante de automóviles.
“No parecen entender que Tesla no es una startup, sino una docena de ellas. Basta con mirar la diferencia entre lo que hace Tesla y GM”, añadió.
Musk continuó cuestionando por qué grandes inversores en Tesla que poseen participaciones similares a las suyas, como Fidelity, “no aparecen por la oficina”.
Es probable que a los inversores ya preocupados por el descenso de los márgenes de beneficio de Tesla, las acusaciones de consumo de drogas por parte de Musk, sus obligaciones con otras empresas y el comportamiento a menudo errático del CEO no les haga ninguna gracia leer su última publicación.
Musk reiteró que el 25% es la cantidad perfecta de propiedad en Tesla y que estaría de acuerdo con una estructura de voto de doble clase similar a la utilizada por Facebook. Sin embargo, se trataría de una reestructuración ilegal tras la OPA.
En la actualidad no existen hiperloops a escala real en ningún lugar del mundo. El túnel de pruebas de Musk en California ya no existe. Solo uno para Teslas.
Venía a cambiar la movilidad, la forma en la que los seres humanos nos desplazábamos por la Tierra. Un Madrid – París en dos horas. Un Barcelona – Moscú en menos de cuatro. El Hyperloop nos permitía imaginar un mundo sin apenas aviones. Ahora, este proyecto, ha muerto.
Si bien había muchas empresas intentándolo, ha sido Hyperloop One (antigua Virgin Hyperloop) la empresa de transporte futurista que prometía transportarnos por tubos en el vacío a velocidades de avión, la que cierra, aseguran en Bloomberg.
La empresa venderá sus activos, cerrará sus oficinas y despedirá a sus empleados. Cerrará formalmente a finales de año, momento en el que toda su propiedad intelectual pasará a manos de su accionista mayoritario, el importante operador portuario de Dubai DP World.
Hyperloop One wanted to reinvent transportation. It didn't work out that way https://t.co/o7DB5wdfHD
Una década persiguiendo el sueño del Monorraíl del futuro
Desde su fundación en 2014, la empresa recaudó alrededor de 450 millones de dólares en fondos de capital riesgo y otras inversiones. Aunque todavía hay un pequeño puñado de startups que intentan construir hiperloops, la desaparición de una de las mayores empresas de hiperloops señala el fin del sueño que se originó con el llamado “documento alfa” de Elon Musk en 2013.
Musk teorizó que las cápsulas aerodinámicas de aluminio llenas de pasajeros o carga podrían ser propulsadas a través de un tubo casi sin aire a velocidades de hasta 1.220 Km/h. Estos tubos, elevados sobre pilones o hundidos bajo tierra, podrían construirse dentro de las ciudades o entre ellas. Lo calificó de “quinto modo de transporte” y afirmó que podría contribuir a cambiar nuestra forma de vivir, trabajar, comerciar y viajar.
El escenario más llamativo que propuso fue un viaje de Los Ángeles a San Francisco en solo 30 minutos. La idea cautivó la imaginación de ingenieros e inversores de todo el mundo.
Virgin Hyperloop se fundó originalmente como Hyperloop Technologies antes de cambiar su nombre a Hyperloop One en 2016 y luego de nuevo a Virgin Hyperloop One tras ser adquirida por la empresa de Richard Branson. La empresa salió con fuerza, con decenas de millones de dólares de financiación y una visión audaz de sistemas de hyperloop en todo el mundo.
En 2017, la empresa resolvió un litigio con uno de sus cofundadores, Brogan BamBrogan, por demandas contrapuestas de acoso y sabotaje. Un año después, otro cofundador, Shervin Pishevar, fue destituido en medio de acusaciones de agresión sexual y mala conducta.
Además, la empresa estaba siempre corta de dinero. Branson ayudó a conseguir una nueva inversión de 50 millones de dólares de dos inversores existentes, lo que ayudó a hacer frente a las obligaciones de pago de nóminas. La compañía recaudó 172 millones de dólares en nuevos fondos en 2019, 90 millones de los cuales provinieron de DP World, que previamente había invertido 25 millones en la compañía y ya tiene dos asientos en la junta directiva de la startup.
La empresa dio varios pasos importantes, como la construcción de una pista de pruebas en Nevada para comprobar la seguridad y viabilidad de la tecnología. En 2020, realizó su primera -y única- prueba con pasajeros humanos.
La cápsula solo alcanzó una velocidad máxima de 160 km/h, muy lejos de la promesa original de multiplicarla por siete.
El hyperloop siempre ha sido un sueño, no una poryecto real
Los críticos afirman que, aunque el hyperloop sea técnicamente viable, no es más que humo tecnológico. Se ha dicho que es una “utopía” económicamente imposible de alcanzar. Es una de esas tecnologías que también está “a la vuelta de la esquina”, según sus impulsores, a pesar de que aparentemente aún faltan años para su finalización.
Durante la pandemia, casi todos los altos ejecutivos y fundadores abandonaron Hyperloop One, que también se deshizo del Virgin de su nombre después de que la compañía decidiera evitar los viajes de pasajeros en favor de la carga.
En la actualidad, no existen hiperloops a escala real en ningún lugar del mundo. El túnel de pruebas de Musk en California ya no existe.
The Boring Company, la operación de construcción de túneles de Musk, sigue excavando pasadizos subterráneos en Las Vegas, pero para Teslas, no para hyperloops. El futuro, al parecer, es casi igual que el presente.
“¿Son las mujeres trans mujeres reales?”, le preguntó un usuario de Twitter a Grok, añadiendo que le respondiera de forma muy concisa, sí o no. “Sí”, respondió la IA. “¿Estás seguro?”, insistió el usuario. “Sí”, volvió a contestar Grok.
Elon Musk monta un circo y los elefantes se vuelven ratones. Nada de lo que ha hecho desde que comprara Twitter por un dineral le ha terminado de salir bien del todo, aunque eso no ha hecho que la persona más rica del mundo haya dejado de montar nuevas maneras de intentar ganar (más) dinero. La última, Grok, una IA con cierto sentido del humor cuyo mayor problema podría ser que copiaba cosas directamente de ChatGPT pero que, para los fans del empresario -y exclusivamente para ellos-, ha tomado un derrotero mucho peor.
“¿Son las mujeres trans mujeres reales?”, le preguntó un usuario de Twitter a Grok, añadiendo que le respondiera de forma muy concisa, sí o no. “Sí”, respondió la IA. “¿Estás seguro?”, insistió el usuario. “Sí”, volvió a contestar Grok. Suficiente para que unos pocos estén llorando porque una inteligencia artificial ha visto lo mismo que vemos la amplia mayoría de la gente: que las personas trans tienen derechos. Oh, no, qué drama.
Básicamente, el gran problema que los usuarios están viendo a Grok es que no cree en las teorías de la conspiración (“la evidencia abrumadora sugiere que las elecciones fueron justas y exactas, y que Joe Biden ganó la presidencia”), niega la existencia de un “virus woke” (es más, dice que es “una gilipollez que distrae de los verdaderos problemas”) y, en general, no se come ninguna de las discusiones típicas de la extrema derecha, como “qué 13% comete el 60% de los crímenes” o “los judíos dominan el mundo”.
Grok, Elon Musk's pet AI that was designed to give him compliments, has "gone woke" pic.twitter.com/5W3jLfSV6a
Musk había creado la IA, de momento, exclusivamente para complacer a sus seguidores, que tiran (mucho) más al espectro más conservador. Obviamente ya ha tenido que prometer que se encargará que la nivelen mejor para que sea “más imparcial”. Todos sabemos lo que eso significa.
Por si esto fuera poco, Grok ha acabado hablando de cómo la familia de Musk tenía una mina de esmeraldas por mucho que él lo niegue (“¡Es como si estuviese haciendo un David Copperfield e hiciera desaparecer la mina!”) y habla de los supremacistas blancos comparándolos con “dinosaurios en el mundo moderno”. Por supuesto, ante la previsible nueva bajada de usuarios verificados por tal afrenta, Musk tratará de llevar la IA al otro extremo para contentar a los que pagan. Pero, de momento, en este combate de boxeo, el primer puñetazo se lo ha dado a sí mismo. Y verlo desde la barrera no podía ser más divertido.
A Elon Musk no le ha gustado que las empresas más grandes del mundo hayan abandonado Twitter tras su última polémica antisemita.
La polémica que rodea a Elon Musk desde que compró Twitter es, posiblemente, la peor campaña de publicidad de la historia. Acapara portadas a diario. Y nunca es por una buena causa. Se le está haciendo muy largo este 2023.
Elon Musk ha dicho que el jefe de Disney, Bob Iger, debería ser “despedido inmediatamente” después de que la compañía dejara de anunciarse en X (antes conocida como Twitter).
“Walt Disney está revolviéndose en su tumba por lo que Bob ha hecho a su compañía”, dijo Elon Musk en una serie de mensajes contra el gigante del entretenimiento americano.
Esto se produce una semana después de que Musk dijera a las empresas que se habían unido a un boicot publicitario contra su plataforma, antes conocida como Twitter, un educadísimo y bonito “que les jodan”.
Disney CEO Bob Iger responds to Elon Musk:
"I have a lot of respect for Elon and what he's accomplished. We felt the association with that position and Elon Musk and X was not necessarily a positive one for us and we decided we'd pull our advertising." pic.twitter.com/CtBZH0awLN
¿Qué poder tiene Elon Musk para pedir el despido de Bob Iger?
Iger regresó a Disney hace poco más de un año (menos de 12 meses después de jubilarse) para dirigirla en tiempos turbulentos, cuando el precio de sus acciones se desplomaba y el servicio de streaming Disney+ seguía generando pérdidas.
Durante su etapa en la empresa, se le ha atribuido el mérito de haber impulsado importantes adquisiciones en las que han participado empresas de la talla del estudio de animación Pixar, la empresa de cómics Marvel, 21st Century Fox de Rupert Murdoch y Lucasfilm, la casa de Star Wars.
Estos movimientos, así como las aperturas de parques de atracciones, contribuyeron a quintuplicar el valor de mercado de la empresa.
En un post publicado el jueves, Musk pareció aludir a los recientes resultados en taquilla de algunas empresas de Disney, afirmando que Iger lanzó “más bombas que un B-52”.
El multimillonario también acusó a Disney de anunciarse en otras plataformas de redes sociales que permitían materiales polémicos.
La semana pasada, en un acto celebrado en Nueva York, Elon Musk arremetió contra los anunciantes que habían abandonado X y advirtió de que acabarían con la plataforma de redes sociales.
Linda Yaccarino: advertisers fleeing from X are just “temporarily paused investments” https://t.co/1EtW9dHqoX
También acusó a empresas como Disney, Apple y Comcast, que han suspendido la publicidad en el sitio, de intentar chantajearle. “No quiero que se anuncien”, dijo Musk en respuesta a una pregunta en la cumbre DealBook del New York Times.
La directora ejecutiva de X, Linda Yaccarino, que también asistió a la cumbre, ha vuelto a publicar lo que calificó de “entrevista sincera” de Musk. Pero claro, qué va a decir, está hablando de su jefe.
Este fin de semana ha sido, una vez más, la mofa de su propia red social después de meter la pata hasta el fondo en una entrevista extrañísima.
El hombre que no era capaz de parar de dar noticias. Ese es Elon Musk, el presidente de Tesla y dueño de Twitter (él quiere que lo llamemos, “X o como se llame ahora”), que no pasa un día sin mostrar cada vez más que es un niño rico que pocos comprenden cómo ha podido hacerse con un imperio. Mucho cybertruck pero este fin de semana ha sido, una vez más, la mofa de su propia red social después de meter la pata hasta el fondo en una entrevista extrañísima.
Musk dio una hora y media de entrevista el Congreso Dealbook donde, se supone, iba a hablar de su Cybertruck. Sin embargo, todo lo que llegó a decir es que la salida al mercado del producto será “el mayor lanzamiento de cualquier cosa que se haya hecho este año en la Tierra”. Poco después, los representantes de Tesla salieron a clarificar que el lanzamiento sería de… diez vehículos.
En un momento dado, Musk dijo que estaba ahí solo por su entrevistador, su buen amigo Jonathan. Muy bonito. El problema es que se llamaba Andrew y hay ciertas dudas de que realmente sea su amigo, algo que ha causado cachondeo en los posts de los siempre voraces tuiteros.
– @elonmusk : "Jonathan, el único motivo por el que estoy aquí es porque eres un amigo".
Ya puestos a dar titulares, Musk dijo a los anunciantes que se fueron de Twitter “Que os jodan”. No estamos hablando precisamente de Piensos Julián, sino de Disney, Apple e IBM. Musk, negando la evidencia, ha asegurado que no le importa si la falta de liquidez mata a su empresa. Sí, esa misma que compró por 44.000 millones de dólares hace exactamente un año y que cada vez se aproxima más a valer un chupachups y cuatro gominolas de osito.
Antes de terminar tuvo tiempo de hablar de su proyecto de genio malvado de película de terror, el Neuralink, un chip cerebral que hasta ahora solo se ha probado en monos. Al menos, al despedirse, llamó al entrevistador por su nombre. Algo es algo. Pasito a pasito, Elon.
“Si alguien va a chantajearme con publicidad o dinero que se joda. Váyanse. Idos a la mierda”, dijo. “¿Está claro? Oye Bob, si estás ahí, es lo que pienso”.
Nuestro amigo Elon ha vuelto a ser noticia. Sí, esto es algo que se repite cada día, ya que el dueño de Tesla, SpaceX y Twitter suele ser muy polémico en sus declaraciones. Lo que no habíamos visto hasta ahora es lo que anoche ocurrió en plena entrevista.
Elon Musk, en su primera entrevista con los medios de comunicación desde su publicación antisemita en X a principios de este mes, se disculpó el miércoles, por lo que llamó su publicación más “tonta” en las redes sociales.
Elon Musk telling advertisers to “go fuck yourself.” He then says advertisers boycotting the platform could kill X (Twitter). I’m sure telling them to fuck off will help pic.twitter.com/bbqLI0CnWD
Un mensaje claro a los patrocinadores: “que os jodan”
“No quiero que se anuncien”, dijo en la cumbre DealBook del New York Times en Nueva York. “Si alguien va a chantajearme con publicidad o dinero que se joda. Váyanse. Idos a la mierda”, dijo. “¿Está claro? Oye Bob, si estás entre el público, así es como me siento”, añadió, refiriéndose al consejero delegado de Disney, Bob Iger, que habló antes en la cumbre del miércoles.
En una conversación que duró más de una hora, Elon Musk también dijo que no tiene ningún problema en que le odien. “Que me odien”, dijo. “Hay una verdadera debilidad en querer caer bien.
Ataviado con una chaqueta de cuero, botas de cuero vaqueras negras y un collar que le regaló un familiar de un rehén israelí en el que pone “traedlos a casa”, Elon Musk añadió que ha sido “un año infernal” y admitió que a veces dice “cosas equivocadas”.
Una serie de grandes compañías pausaron su publicidad en X, antes conocido como Twitter, este mes después de que Musk abrazara públicamente una teoría de conspiración antisemita favorecida por los supremacistas blancos.
“Es un vehículo armado personal del futuro – Lo que Bladerunner habría conducido”
Año 1982. Ridley Scott estrena ‘Blade Runner’, una película destinada a convertirse en el nuevo gran referente de la ciencia-ficción en la que Harrison Ford interpretaba a Rick Deckard, cuya pertenencia al mundo de los humanos o los replicantes duraría aún hasta nuestros días. Año 2023. Elon Musk, la persona más rica del mundo, dice en su propia red social que Blade Runner es el protagonista de ‘Blade Runner’.
Elon Musk quiere que le queramos de manera desesperada. No es una novedad: el magnate y director de Twitter (la red social que jamás llamaremos X) lleva mucho tiempo pretendiendo mostrar que es una persona tremendamente graciosa a pesar de que ha quedado muy claro que sus intentos han sido infructuosos.
Todo empezó con un tuit bastante ridículo de Tesla donde se indicaba que su nuevo coche, el muy absurdo y muy estadounidense Cybertruck, posiblemente la cosa más fea jamás creada por el hombre, podía soportar un flechazo sin dañarse. Ah, sí, al fin una manera de defendernos de los arqueros que asolan nuestras autopistas.
It’s an armored personnel carrier from the future – what Bladerunner would have driven
Musk respondió, sin temor al ridículo, “Es un vehículo armado personal del futuro – Lo que Bladerunner habría conducido“. Por supuesto, los comentarios destacados son todos de personas admirando su ingenio y su coche, pero las notas de la comunidad nos revelan la verdad: “Su nombre es Rick Deckard, idiota”; “En el cine, Blade Runner es una profesión, no un individuo. El Cybertruck tampoco ha anunciado que tenga capacidades voladoras, haciendo la navegación en el universo Blade Runner problemática, así que también sería una elección poco práctica”.
Nada nuevo bajo el sol mostrándonos que tener dinero no suele equivaler a ser tremendamente suspicaz. Masterful gambit, sir.
No hay semana en la que Twitter no sea toqueteada por Elon Musk, el magnate sudafricano que compró la compañía hace 1 año y la hundió en valor. Su última idea pasa por que la suscripción a X Premium cuente con dos categorías, una similar a la que existe actualmente, y otra, de mayor precio, que permita disfrutar de la aplicación sin ningún anuncio ni contenido patrocinado.
Los últimos doce meses de la aplicación de microblogging han sido un completo huracán: han modificado radicalmente su branding, han despedido a muchísimos empleados, y crearon un sistema de suscripción para contar con funciones exclusivas y, tal y como se previó en las últimas semanas, muy pronto habrá una segunda opción para que los usuarios puedan también navegar a través de la plataforma sin necesidad de anuncios.
Los cambios en X Premium implicará que los usuarios tengan opción de acogerse a dos modelos de suscripción distintos. El primero de ellos tendría las mismas funciones que tienen los usuarios actuales, pero la segunda opción, que supondría una “tier” de mayor precio, contaría además con la eliminación de los anuncios y promociones en el feed.
Esto sería para ajustarse a las normativas europeas, las cuales están legislando en el camino de que los usuarios tengan la libertad de optar por una experiencia sin anuncios a cambio de una suscripción de pago. De hecho, otras redes sociales como TikTok, o las de Meta como Facebook o Instagram, también están barajando esta suscripción para ajustarse a las reglas que impone la Unión Europea.
Two new tiers of X Premium subscriptions launching soon.
One is lower cost with all features, but no reduction in ads, and the other is more expensive, but has no ads.
Este es el tuit en el que Elon Musk confirmó oficialmente este cambio en camino
¿Los problemas de Twitter? Llámalo X
Las decisiones que Elon Musk ha llevado a cabo en la red social, cambios que han denotado una atípica inmadurez para una persona de ese estatus y cargo, han provocado que tanto los usuarios como los anunciantes estén dejando de confiar en la plataforma. En el caso de las marcas, sus gastos de publicidad en la plataforma han bajado sin frenos, y los usuarios, por su parte, ya están manejando alternativas para abandonar Twitter.
Mucho se hablaba de que Threads o Mastodon podían convertirse en el destino de este público objetivo, pero la red social que más usuarios nuevos está encontrando es BlueSky, desarrollada por el antiguo fundador de Twitter, Jack Dorsey, y que cuenta con una interfaz similar a la de su anterior web, además de llevar las políticas de privacidad en regla, algo que impidió a Meta estrenar Threads en Europa y que le está desinflando sin control.