Imagina que en 1998 aparecieras, siendo una niña, en tu segundo papel en el cine, junto a Nicole Kidman y Sandra Bullock, y que después te convirtieras en una estrella por tu cuenta. Si aquel papel se fuera a repetir casi tres décadas después. ¿no querrías salir? Bueno, pues es lo que le ha pasado a Evan Rachel Wood, que en Prácticamente Magia 2 no repetirá su personaje: muchos creímos que simplemente lo habría rechazado, pero la verdad es una de esas cosas que nadie termina de entender en Hollywood.
Evan Rachel Nope
Aparentemente, tal y como cuenta la propia actriz, nadie de la primera película llegó a contactar con ella cuando planeaban la secuela, y en su lugar simplemente la han sustituido por Joey King, diez años menor. De hecho, King fue la única persona que la llamó: “Aprecio de verdad que contactara conmigo porque nadie que trabajara en la primera película lo hizo. Es un amor”. Mejor que Kidman vaya cogiendo hora en cirugía para quitarse esa puñalada.
La directora, Susanne Bier, ya dijo que este cambio no venía desde la mala idea, sino todo lo contrario: “No era algo personal. Los niños en la historia acaban de salir de la universidad, así que ni siquiera era una cuestión. Teníamos que recastearlo”. No es que a Rachel Wood le falte el trabajo (acabamos de verla en The Shards), pero no ha parado de repetir una y otra vez lo mucho que le hubiera gustado volver al plató donde fue feliz como niña.
¿Crees que esto es una simple peleílla de Hollywood? Pues no. La actriz quería salir con todas sus fuerzas, llegando a revelar que ofreció sus servicios para lo que quisieran, “incluso si era una escena o un diálogo”. Algo me dice que después de todo esto, nadie va a marcar su número para Prácticamente Magia 3.