La recientemente estrenada ‘Jurassic World: El renacer’ ha sido recibida con una mezcla de expectación y escepticismo, lo que ha sido una constante en las secuelas de la popular saga Parque Jurásico. Gareth Edwards, quien asumió la dirección del proyecto, fue contratado apenas tres meses antes de iniciar el rodaje, un tiempo inusualmente corto en comparación con los estándares de la industria, que suelen situarse en al menos dos años de planificación previa.
Como las balas
Edwards, conocido por su trabajo en franquicias como Star Wars y Godzilla, así como por sus proyectos originales como ‘The Creator’, ha sido descrito como un mecánico de confianza en Hollywood. Su capacidad para ofrecer resultados sólidos en plazos ajustados ha sido uno de los factores que la producción de ‘Jurassic World’ ha destacado. A través de un guion previamente escrito por David Koepp, Edwards ha logrado combinar las lecciones aprendidas en sus producciones anteriores al optar por localizaciones reales, en este caso en Tailandia, lo que ha facilitado la logística de rodaje.
La innovación tecnológica ha sido otro pilar en la realización del filme. Edwards ha implementado el uso de cámaras virtuales y recreaciones 3D, lo que ha permitido al equipo de efectos visuales trabajar en tiempo real y reducir el tiempo de postproducción significativamente. Esta aproximación ha sido vista como un avance en la integración de técnicas modernas en el cine, facilitando la creación de efectos visuales impresionantes.
Edwards enfatiza la importancia de combinar los beneficios del cine independiente con los de los blockbusters, observando que ambos modelos tienen ventajas y desventajas. Su enfoque pragmático sugiere que la clave del éxito radica en utilizar lo mejor de ambos mundos para maximizar la eficiencia y creatividad en el proceso cinematográfico.