El personaje de Marvel que iba a salir como secundaria en las series de Netflix. Acabaron dándole película propia y recaudando 1100 millones

A inicios de 1977, en Marvel estaban un poco preocupados: la mayoría de sus héroes eran hombres y apenas sacaban la cabeza un puñado de heroínas como la Mujer Invisible o La Avispa. Necesitaban más si querían que el público femenino no les dejara de lado y Stan Lee se preguntó “Bueno, ¿podemos sacar algún personaje femenino para el que podamos usar el nombre Marvel?”. Sí, tan poco creativo como suena. Rebuscando entre los cómics decidieron que la elegida fuera una secundaria del Capitán Marvel, una tal Carol Danvers que había querido herida de gravedad. Con una excusa argumental la resucitaron a pleno rendimiento y la llamaron Ms. Marvel. Había nacido una estrella.

De Jessica Jones a Carol Danvers

Aunque en su momento Ms. Marvel fue uno de los personajes más progresistas de su tiempo, lo cierto es que en los años 80 le metieron en una terrorífica trama donde, en una realidad alternativa, era violada por Marcus, el hijo de Immortus, y daba a luz… al propio Marcus, del que Los Vengadores creyeron que estaba enamorada y enviaban de nuevo a esa realidad alternativa. Como imaginaréis, no le sentó bien precisamente, y con los años se ha criticado mucho que alguien permitiera dañar así a un personaje con tanto potencial. Finalmente consiguió sobrevivir a esa deriva, se hizo más popular que nunca y hasta llegó a convertirse, como es ahora, en la Capitana Marvel. Menos mal.

Sin embargo, cuando desde Netflix eligieron los héroes que iban a conformar su propio Universo Marvel, mucho antes de que existiese Disney+, obviamente prefirieron tirar por personajes “de calle” y no por entes superpoderosos espaciales, por temas de presupuesto: así, de entre los cuatro elegidos solo había una mujer: Jessica Jones, que había protagonizado la saga de cómics Alias a inicios de los 2000. Fue un éxito inmediato, la historia era muy buena y en Netflix decidieron que iba a dedicarse a los casos legales de los superhéroes y a ser colega de, efectivamente, Carol Danvers.

Los personajes ya se habían cruzado en los cómics y su creadora, Melissa Rosenberg, quería repetir el juego: “Cuando la hacía para ABC usé a Carol Danvers. Pero cuando acabó en Netflix, el UCM se separó, y también lo hizo del universo del cómic”. Y aunque quería seguir utilizando al personaje, desde Marvel le avisaron de que iba a haber una película de Capitana Marvel y le prohibieron marear la perdiz. En su lugar, y casi a última hora, la cambió en los guiones por Patsy Walker, que a la postre funcionó mejor de lo que nadie habría esperado. Al fin y al cabo, era un personaje sin superpoderes que podía servir mejor como espejo de Jones… Y sí, al final de la temporada 2 no solo adquiría superpoderes, sino que se convertía en la villana de la última tanda de episodios. Mejor no recordarlos.

Al final, Marvel tardó más de la cuenta en presentar a su heroína estrella: originalmente iba a estar en La era de Ultrón, pero su director, Joss Whedon, se quejó diciendo que no podían presentarla bien con tantos personajes, y tuvieron que cambiar el guion, metiendo a la Bruja Escarlata en algunas secuencias que originalmente estaban destinadas a Danvers. Cuando la presentaron en Capitana Marvel, ganó 1100 millones para las arcadas del estudio.

La parte buena de todo esto es que, finalmente, tras un montón de cambios de cadena y de licencias y todo ese papeleo aburridísimo, es oficial que ambas pertenecen al mismo universo (o lo será en la temporada 2 de Daredevil: Born Again). ¿Podremos, por fin, tener esta buddy movie superheroica, o el caché de Brie Larson es tan alto que no merece la pena intentarlo?