Punisher es un personaje fascinante. Como superhéroe, no solo carece de cualquier poder, sino que además tiene un carácter muy diferente al de todos los demás. No le importa matar, mutilar y torturar, siempre y cuando sea a los malos. Eso hace que sea un personaje interesante, aunque controvertido. Es tan violento como justo y su brújula moral, aunque bien afinada, hace que sea muy dependiente de que lo escriban bien para no caer en lugares problemáticas. Pero ese carácter es lo que hace interesante a su nuevo especial.
Un especial violento y sencillo
The Punisher: One Last Kill nos presenta a un Frank Castle más reclusivo y paranoico tras los sucesos de las dos temporadas de la serie. Algo a lo que no ayuda que Nueva York esté sumergida en el caos, obligándole actuar incluso en un momento en el que no se siente en condiciones para hacerlo. Esta es la premisa para un especial de 50 minutos de pura acción e intensidad emocional donde la serie busca ofrecernos dos cosas: un Punisher sin adulterar y exactamente al personaje que debemos esperar ver asistir a Spider-Man en su nueva película, Brand New Day. Consigue ambas cosas, aunque no sin compromisos.
La historia es violenta, brutal y hace que Castle se vea en situaciones peliagudas, pero en todo momento se siente que sus enemigos están poco desarrollados. Son indudablemente malvados, pero sus motivaciones y razones para cometer crímenes o arremeter contra él parecen ser poco más que el hecho de que pueden. Algo que funciona, pero que no deja de ser un poco decepcionante.
Especialmente porque el personaje de Ma Gnucci es fascinante. En los cómics es una de las enemigas históricas del propio Punisher y aquí es defendida con mucho arte por parte de Judith Light. El problema es que, como villana, apenas sí tiene desarrollo más allá de sus monólogos para justificar unos actos que apenas se sostienen para demostrar el desarrollo de personaje del único que importa: Frank Castle. Algo donde realmente brilla este especial.
El Punisher de Spider-Man
The Punisher: One Last Kill no busca contar una historia profunda. Busca establecer un tono. Demostrar quién es aquí y ahora Castle, The Punisher, como persona y como superhéroe, y eso es lo que logra con creces.
Más torturado, más hastiado, no menos violento, pero con más empatía y más fragilidad, ese es el personaje que va camino a la película de Spider-Man. Alguien que empieza a notar de verdad el peso de lo que hace. Que empieza a sentirse como un superhéroe y no solo como un vigilante, incluso si es solo en destellos ocasionales y, debido a la sencillez del guion, de un modo un poco tosco y simple.
Pero esa es la función de este especial. Ejercer de puente entre la serie y la nueva película. Entre el MCU y las películas de Spider-Man, también. Algo que nos hace soñar con la posibilidad de ver no solo más Spider-Man en el MCU, sino también más Punisher, algo que tendremos que ver si acaba ocurriendo. Pero para saberlo, tendremos que esperar al menos hasta después de Spider-Man: Brand New Day, que se estrena el próximo 31 de julio. Y mientras podemos ver The Punisher: One Last Kill, ya disponible en Disney+.