El pasado febrero la abogada general de la ciudad de Nueva York, Letitia James, presentó una demanda contra Valve por el uso de cajas de loot en sus juegos. En sus propias palabras, en Counter-Strike 2 “niños y adultos por igual apuestan de forma ilegal por la oportunidad de ganar premios virtuales”. Argumentando que las cajas de loot son, básicamente, apuestas desreguladas, y que deberían ser tratadas por la ley como tal.
Valve con argumentos cuestionables
El departamento legal de Valve ha respondido con una defensa tremendamente endeble. Afirmando que “la gente disfruta de las sorpresas” y que “parte del atractivo de muchos coleccionables populares, como cartas de baseball o cajas de cereales, es la posibilidad de abrir una caja cerrada y ser sorprendido con un objeto raro”. Sentenciando que “ninguna legislatura o corte ha condenado nunca este acto como apuestas ilegales”.
El problema es que esto no es cierto. El Parlamento Europeo declaró que las cajas de loot son juegos de azar el pasado 2023, endureciendo su PEGI este pasado marzo en relación a esta legislación. Por lo que no parece que esta defensa tenga mucho recorrido.
¿Qué ocurriría si la justicia de Nueva York le diera la razón a la abogada general? Que Valve tendría problemas. La demanda exige el equivalente a tres veces los beneficios que haya hecho Valve en cajas de loot e impedir que las vendan en el futuro en el estado de Nueva York. Con los problemas logísticos que ello supondría, sin contar con la jurisprudencia que supondría. Por lo que Valve podría estar en problemas. Si es que su intento de hacer un Saul Goodman no acaba saliéndoles bien.
Punisher es un personaje fascinante. Como superhéroe, no solo carece de cualquier poder, sino que además tiene un carácter muy diferente al de todos los demás. No le importa matar, mutilar y torturar, siempre y cuando sea a los malos. Eso hace que sea un personaje interesante, aunque controvertido. Es tan violento como justo y su brújula moral, aunque bien afinada, hace que sea muy dependiente de que lo escriban bien para no caer en lugares problemáticas. Pero ese carácter es lo que hace interesante a su nuevo especial.
Un especial violento y sencillo
The Punisher: One Last Kill nos presenta a un Frank Castle más reclusivo y paranoico tras los sucesos de las dos temporadas de la serie. Algo a lo que no ayuda que Nueva York esté sumergida en el caos, obligándole actuar incluso en un momento en el que no se siente en condiciones para hacerlo. Esta es la premisa para un especial de 50 minutos de pura acción e intensidad emocional donde la serie busca ofrecernos dos cosas: un Punisher sin adulterar y exactamente al personaje que debemos esperar ver asistir a Spider-Man en su nueva película, Brand New Day. Consigue ambas cosas, aunque no sin compromisos.
La historia es violenta, brutal y hace que Castle se vea en situaciones peliagudas, pero en todo momento se siente que sus enemigos están poco desarrollados. Son indudablemente malvados, pero sus motivaciones y razones para cometer crímenes o arremeter contra él parecen ser poco más que el hecho de que pueden. Algo que funciona, pero que no deja de ser un poco decepcionante.
Especialmente porque el personaje de Ma Gnucci es fascinante. En los cómics es una de las enemigas históricas del propio Punisher y aquí es defendida con mucho arte por parte de Judith Light. El problema es que, como villana, apenas sí tiene desarrollo más allá de sus monólogos para justificar unos actos que apenas se sostienen para demostrar el desarrollo de personaje del único que importa: Frank Castle. Algo donde realmente brilla este especial.
El Punisher de Spider-Man
The Punisher: One Last Kill no busca contar una historia profunda. Busca establecer un tono. Demostrar quién es aquí y ahora Castle, The Punisher, como persona y como superhéroe, y eso es lo que logra con creces.
Más torturado, más hastiado, no menos violento, pero con más empatía y más fragilidad, ese es el personaje que va camino a la película de Spider-Man. Alguien que empieza a notar de verdad el peso de lo que hace. Que empieza a sentirse como un superhéroe y no solo como un vigilante, incluso si es solo en destellos ocasionales y, debido a la sencillez del guion, de un modo un poco tosco y simple.
Pero esa es la función de este especial. Ejercer de puente entre la serie y la nueva película. Entre el MCU y las películas de Spider-Man, también. Algo que nos hace soñar con la posibilidad de ver no solo más Spider-Man en el MCU, sino también más Punisher, algo que tendremos que ver si acaba ocurriendo. Pero para saberlo, tendremos que esperar al menos hasta después de Spider-Man: Brand New Day, que se estrena el próximo 31 de julio. Y mientras podemos ver The Punisher: One Last Kill, ya disponible en Disney+.
Durante el reciente Xbox Partner Preview, se anunció oficialmente un nuevo juego titulado Hunter: The Reckoning – Deathwish, que se desarrollará en las calles de Nueva York. Este título está previsto para lanzarse en el tercer trimestre de 2027 y promete combinar elementos de rol, infiltración y una narrativa en la que cada acción del jugador tendrá consecuencias significativas.
Combatir contra vampiros y hombres lobo
En Hunter: The Reckoning – Deathwish, los jugadores asumen el papel de un cazador que debe enfrentarse a sus propios fantasmas del pasado. Desde un viejo bar que sirve como refugio, los jugadores podrán rastrear a su presa mediante infiltración, hackeo y tácticas de amenaza, aprovechando además un arsenal de armas especializadas. El enfoque en el trabajo en equipo con compañeros de caza, cada uno con habilidades únicas y experiencias personales, agrega un nivel extra de estrategia al juego.
Sin embargo, el desarrollo y la publicación del juego pueden verse afectados por problemas financieros recientes del editor Nacon, que se encuentra en una situación de insolvencia. Aunque el lanzamiento está programado para más de tres años en el futuro, esta incertidumbre financiera preocupa a los que siguen el proyecto de Teyon, el estudio responsable del desarrollo. Teyon ha tenido éxito anteriormente con títulos basados en propiedades licenciadas, lo que genera expectativas positivas en torno a este nuevo lanzamiento.
A pesar de las dudas sobre el futuro de Nacon, la comunidad de jugadores se muestra entusiasta ante el nuevo anuncio, especialmente considerando el historial de Teyon con juegos como Robocop: Rogue City y Terminator: Resistance. La ambición de incluir elementos de rol en Hunter: The Reckoning – Deathwish podría ser un paso emocionante y bien recibido por los fanáticos del género.
Wizards of the Coast está a tope con la idea de colaborar con otros universos que no son de Magic: The Gathering, nos guste o no. De siete colecciones del juego este año, cuatro son de esta clase, llamados Universe Beyond, y debemos aceptar que es la nueva normalidad. No solo porque no podemos cambiarlo, sino porque además algunas de esas colecciones lucen muy divertidas.
Ese es el caso de la próxima colección que nos ha prometido Wizards of the Coast. Porque tras que a finales del año pasado nos fuéramos a Nueva York para encontrarnos con Spider-Man, sus aliados y sus villanos, ahora volvemos a la Gran Manzana para unos personajes muy diferentes. Porque son tortugas, son ninjas, son adolescentes, son mutantes y les gusta mucho la pizza. Y te van a demostrar que aunque no lo parezca, pegan en Magic: The Gathering tanto como un dragón, un brujo o un troll.
Las Tortugas Ninjas quieren imponerse en Magic
La colección de Las Tortugas Ninja va a ofrecernos un vistazo por toda la historia de estos personajes a través de una selección de cartas que quiere ofrecernos tanto a personajes y momentos memorables que todos los fans recuerdan como algunos un poco más oscuros que solo recordarán los más acérrimos. Con tratamientos de arte básicos más próximos a las últimas iteraciones en los cómics y las series de dibujos animados de los personajes, hay diferentes artes para aquellos que tengan una etapa favorita. Si te gustan las Tortugas Ninja originales o las de los dibujos animados de los 90s, no te preocupes: las encontrarás en esta colección. Aunque no te podemos asegurar que vayan a ser tan fáciles de encontrar como el resto.
En lo que respecta a las mecánicas del juego, tenemos varias y muy variadas. Solo una nueva, pero vuelven mecánicas muy queridas y odiadas por los jugadores de Magic. Algo que aseguran prácticamente de inmediato que la colección será un gran éxito entre los jugadores competitivos. Y prácticamente todas son fáciles de predecir teniendo en cuenta las historias de los personajes.
Una de las mecánicas que regresan es la afinidad de artefactos. Con al menos una criatura con explícitamente esta mecánica, que nos permite pagar uno de maná menos por ella por cada artefacto que tengamos, este es uno de los grandes temas de la colección. Los artefactos importan. La colección está llena de artefactos y de cartas que dan gran importancia a la cantidad de artefactos que tienes en mesa y su estado, haciendo que cobren aún mayor protagonismo en las partidas.
Especialmente porque varias cartas ponen mutágenos. Tokens que, si pagamos uno de maná, nos permiten poner un contador +1/+1 en cualquier criatura a velocidad de conjuro. Un efecto muy potente y que no deberíamos pasar por algo.
La mecánica nueva, que es antigua, es Sigilo. Básicamente una evolución de Ninjutsu, que te permite pagar un coste alternativo para jugar una criatura rebotando una criatura que no está siendo bloqueada durante el turno de ataque. ¿Por qué Sigilo y no Ninjutsu, si funcionan igual? Porque no funcionan exactamente igual. Ninjutsu se puede aplicar en cualquier momento desde que se declara que la criatura no es bloqueada hasta que acaba el combate y Sigilo solo se puede aplicar en el momento en que ya se han declarado bloqueadores y la criatura no ha sido bloqueado. Siendo una versión ligeramente reducida en potencia de esta antigua mecánica.
Si a eso sumamos los imprescindibles mazos de Commander, que nos permitirán tomar control de las Tortugas, el maestro Astilla e incluso del siniestro Shredder, la colección es exactamente todo lo que podrían soñar los fans de la franquicia. Una auténtica celebración de Las Tortugas Ninja. Una para la cual aún tendrás que esperar: la colección saldrá el próximo 6 de marzo. Pero, viendo lo que tienen preparado, seguro que la espera merece la pena.
Magic: The Gathering Arena es un juego online de cartas gratuito para Windows desarrollado por Wizards of the Coast. Magic es sin duda uno de los juegos de cartas coleccionables más importantes y míticos, con millones de jugadores en todo el mundo y competiciones oficiales con grandes premios. Ahora, gracias a Magic: The Gathering Arena podrás disfrutar de este juego de cartas en tu ordenador de forma gratuita.
Todo el mundo quiere hacer el próximo gran éxito de Navidad. Incluso las películas y series más mediocres funcionan cuando se les añade un toque navideño porque a todo el mundo le gusta la Navidad. Es llegar mediados de noviembre y nos pica un gusanillo que nos hace querer cuanta más Navidad, mejor, y es algo inevitable: simplemente somos así. O algunas personas son así, si no estás entre quienes les gusta la Navidad. Pero incluso si no te gusta la Navidad, tienes que reconocer una cosa: las mejores películas navideñas no tratan sobre la Navidad.
Siempre se dice que La Jungla de Cristal es la mejor película navideña, porque transcurre en la noche de Navidad. Y es cierto. Pero nosotros tenemos otra propuesta incluso mejor. Una película que también transcurre en la noche de Navidad y que tiene un puñado de elementos navideños en ella, que no trata explícitamente de la Navidad, pero sí tiene ese espíritu de que los sueños y los deseos se cumplan sin dejar de ser macarra e irreverente y gustar a mayores y pequeños por igual. Y además, no tenemos una, sino dos de ellas. ¿De qué película hablamos? De Solo en casa, por supuesto.
Una película querida por toda la familia
A estas alturas no parece que haga falta explicar de qué trata Solo en casa. Un niño desea que su familia desaparezca; su deseo se cumple y se encuentra solo en casa en Navidad. Pero eso tiene una parte mala: debe enfrentarse a un par de ladrones más bien estúpidos intentando entrar en su casa a robar, lo cual le permitirá hacer mil diabluras tipificadas en el código penal entre el asalto y el intento de asesinato.
Aunque la segunda parte será menos violenta, será igual de caótica, volando a la ciudad de Nueva York él solo por completo accidente y viviendo su mejor y peor vida en el proceso de un modo admirable. Demostrando que a veces segundas partes sí fueron buenas.
Pero, ¿por qué son tan buenas estas películas? Probablemente porque su guionista no es otro que el inigualable John Hughes. Considerado uno de los mejores directores y guionistas de películas adolescentes de la historia de EEUU, si es que no el mejor, suyas son películas como Dieciséis velas, El club de los cinco, La mujer explosiva o Todo en un día. Guionista, además de la que probablemente sea la mejor película de adolescentes de los 80s, La chica de rosa, Hughes es una superpotencia en sí mismo en cuanto a guiones que son muchísimo mejores de lo que su tema nos daría a entender.
También ayuda que el director de estas dos primeras entregas sea Chris Columbus. Colaborador de Steven Spielberg y guionista de Los Goonies, Gremlins y El secreto de la pirámide, fue el director de El hombre bicentenario y las dos primeras películas de Harry Potter en una de las mejores rachas de un director mainstream en Hollywood en los 90s. Imprimiendo un ritmo de aventuras muy particular a la película que le daría ese tono jovial, pero con un toque siniestro, que tan bien le caracteriza.
Obviamente, sobra decir que tener un protagonista a la altura fue gran parte de lo que hizo que la película fuera un absoluto éxito. Y eso se debe al excelente trabajo de Macaulay Culkin.
Con solo 10 y 12 años en el momento del estreno de la primera y la segunda película, Macaulay Culkin consigue dar unas actuaciones tremendamente expresivas, con una sutileza que no se esperaría siquiera de la mayoría de sus contrapartes adultas. Si a eso sumamos que estaba acompañado de una más que notable casting adulto para apoyarle en la labor, el resultado es el que conocemos: una película excelente, no solo disfrutable, sino tremendamente reivindicable 25 años después.
Que además, fueron tremendos éxitos ya en su época. Costando 18 y 28 millones de dólares respectivamente, consiguieron recaudar alrededor de 476 y 389 millones de dólares, siendo absolutos éxitos de taquilla. Entusiasmando al público por razones evidentes, aunque dividiendo a una crítica que en el momento se mostró poco impresionada por la película, con los años ha ganado un estatus de culto merecido que le ha valido una reevaluación crítica.
Ahora, además, con la Navidad a la vuelta de la esquina, ambas películas han llegado a Disney+ para que puedas comprobar cómo han envejecido ambas cintas. Aunque, si te sirve de algo nuestra palabra, te podemos decir esto: son perfectas para ver en familia esa tarde tonta de Navidad donde nadie sabe qué hacer.
Las audiencias actuales parecen estar disfrutando de la combinación de humor y crímenes en las narrativas, lo que se refleja en el éxito de series como High Potential, Only Murders in the Building y The Thursday Murder Club. Este fenómeno se intensificará con el próximo lanzamiento de Cuchillos por la espalda 3, titulada oficialmente Wake Up Dead Man. La película presenta a un Benoit Blanc, interpretado por Daniel Craig, enfrentándose a su caso más complicado hasta la fecha, ambientado en el enigmático entorno de Nueva York.
La mezcla de comedia y crimen está en auge
Andrew Scott, quien da vida al escritor de ciencia ficción Lee Ross en esta nueva entrega, comenta sobre la popularidad del género “cozy crime”. Según él, la mezcla de comedia y crimen oscuro resuena bien en el público actual, destacando que “es esa mezcla de comedia y asesinato lo que atrae a las audiencias”. La película utiliza un elenco diverso para explorar una variedad de tonos, desde la sátira hasta lo conmovedor.
Wake Up Dead Man no solo presenta a Scott, sino también a un reparto estelar que incluye a Mila Kunis, Jeremy Renner, Kerry Washington, Glenn Close y Josh O’Connor. En esta historia, O’Connor interpreta a un boxeador convertido en sacerdote que se une a Blanc para demostrar su inocencia en un asesinato, un desafío complicado ya que es el único que estaba en el escenario al momento del crimen.
La película se estrenará en cines el 26 de noviembre y estará disponible en Netflix a nivel mundial a partir del 12 de diciembre. Con sus intrigas y su humor característico, Knives Out 3 busca continuar la racha de relatos criminales que han capturado la imaginación del público recientemente. Para más detalles sobre otros estrenos cinematográficos, revisa nuestras guías sobre las próximas películas.
La nueva película Die My Love, dirigida por Lynne Ramsay, se adentra en las profundidades de la mente de Grace, interpretada por Jennifer Lawrence, quien se enfrenta a una angustiosa depresión postparto tras mudarse de Nueva York a una casa rural en Montana con su esposo Jackson, protagonizado por Robert Pattinson. La trama retrata no solo el cambio geográfico, sino también un cambio dramático en la vida de Grace, quien lidia con problemas cotidianos en su nuevo hogar, desde un problema con ratones hasta la falta de tiempo para escribir.
Una depresión que no acbaará bien
A medida que la historia avanza, la tensión emocional se incrementa, revelando cómo la depresión postparto afecta no solo a Grace, sino a todos a su alrededor. La actuación de Lawrence ha sido aclamada por los críticos, quienes destacan su capacidad para transmitir caos y desesperación, encarnando a una mujer que se desmorona física y emocionalmente. Ramsay, conocida por su estilo ambiguo y surrealista, crea una experiencia cinematográfica que mantiene a los espectadores al borde de sus asientos y deja mucho espacio para la interpretación.
Aunque la narrativa de Ramsay puede ser desafiante, el potente desempeño de Lawrence hace que sea difícil apartar la mirada. El filme ofrece una mirada inquietante sobre las luchas internas de una madre, dejando una marca duradera en la audiencia. A medida que la historia avanza, se plantea la pregunta de hasta dónde puede llegar una mujer antes de un colapso total, un tema que resuena fuertemente en la actualidad.
El 9 de febrero de 1979, se estrenó en Nueva York la película The Warriors, dirigido por Walter Hill y basado en la novela homónima de Sol Yurick. Desde su lanzamiento, dejó de ser un mero film para convertirse en un fenómeno cultural, coincidiendo con una atmósfera de violencia y desasosiego en la ciudad, marcada por el auge de pandillas. A lo largo de su proyección, la película acumuló incidentes violentos que incluyeron peleas y vandalismo, contribuyendo a que al menos tres muertes fueran reportadas entre espectadores que salieron de los cines.
Una película que supo enamorar al público
The Warriors narra la odisea de una pandilla de Coney Island acusada falsamente del asesinato de Cyrus, un líder carismático. Aunque su argumento puede parecer una distopía urbana, muchos críticos han destacado que se asemeja a un documental exagerado sobre la juventud neoyorquina de finales de los 70. La película desafió estereotipos mediáticos al representar a sus personajes pandilleros con humanidad, enfocándose en temas de fraternidad y supervivencia.
A pesar de recibir críticas mixtas, la película fue un éxito financiero, recaudando $22.5 millones en Estados Unidos con un presupuesto de solo $4 millones. No obstante, la violencia que la rodeó llevó a Paramount Pictures a permitir a los cines decidir la continuación de las proyecciones, reflejando un dilema ético y logístico inesperado.
Quarenta y cinco años después, The Warriors sigue siendo una obra de culto, inspirando adaptaciones y análisis dentro del cine distópico y urbano. Su impacto continúa vigente, siendo estudiada por su estética y narrativa, así como por cómo reflejó las tensiones sociales de una Nueva York en crisis, resonando con los temores y esperanzas de una ciudad marcada por la desigualdad.
La Secretaría de Seguridad Nacional de EE.UU. ha interrumpido una extensa red de dispositivos electrónicos en el área de Nueva York que representaba amenazas inminentes a la telecomunicación de funcionarios del gobierno y a la Asamblea General de la ONU, que se está llevando a cabo esta semana. Esta operación, liderada por la Agencia del Servicio Secreto, reveló una infraestructura que incluía más de 300 servidores y 100,000 tarjetas SIM distribuidas en múltiples ubicaciones a menos de 35 millas del encuentro internacional.
El director del Servicio Secreto, Sean Curran, advirtió que el potencial de perturbación a las telecomunicaciones del país no podía ser subestimado. La investigación, que aún está en curso, se inició en respuesta a amenazas de “swatting” y a amenazas de bombas contra funcionarios estadounidenses. Reportes indican que la red pudo haber sido utilizada para transmitir amenazas anónimas de asesinato contra altos funcionarios.
En esta operación, han colaborado varias agencias, incluyendo el Departamento de Justicia, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y el Departamento de Policía de Nueva York, lo que refuerza la seriedad de la situación. La red de dispositivos había permitido a organizaciones criminales operar sin ser detectadas, generando preocupaciones sobre su uso por parte de hackers, terroristas y otros grupos delictivos.
Pocas cosas funcionan mejor que un buen thriller psicológico. Una o dos personas enfrentándose a una situación aparentemente imposible y desesperada a la cual deben hacer frente con nada más que su voluntad de salir adelante, o la necesidad de hacerlo cueste lo que cueste. Esto bien lo sabe Netflix, que ha visto como varios de sus mayores éxitos recientes son thrillers psicológicos. Y parece que quiere ir con otro más con una de las grandes apuestas de este otoño en forma de una miniserie con grandes nombres detrás.
Black Rabbit es el nombre de la miniserie y los grandes nombres son Jude Law y Jason Bateman. Al primero le conoces de la pantalla grande, donde ha protagonizado películas como El Talento de Mr. Ripley o Sherlock Holmes, además de haber sido el protagonista de una de las series recientes más exquisitas que no deberías perderte, The Young Pope. Por su parte, Jason Bateman es un hombre de la casa, pues además de Air, es famoso por su papel en la intensa y oscura Ozark. Juntos, protagonizan este nuevo thriller psicológico que promete dejarnos arañando el asiento.
Una miniserie para quienes busquen empatía en su tensión
¿Pero de qué trata Black Rabbit? Sobre dos hermanos, Jake y Vince Friedkin, que comparten un restaurante considerado el lugar donde tienes que ir en Nueva York, el titular Black Rabbit. El problema es que Vince, el personaje de Jason Bateman, ha estado un tiempo fuera, y a su vuelta Jake, el personaje de Jude Law, tendrá que enfrentarse a todos los viejos traumas y nuevas amenazas que trae consigo. Porque Vince es un pieza de cuidado.
Centrándose en el mundo de la noche y los bajos fondos de Nueva York, la miniserie se centra en el mundo de la mafia y los riesgos que se corren cuando se intenta trabajar con la misma. O trabajar a costa de la misma. Pero el corazón de esta miniserie, como el de todo buen thriller psicológico, es la relación entre sus personajes. La relación entre los dos hermanos es complicada, tensa, volatil, y siempre repleta de cariño y amor, siendo ese el centro de toda la narrativa: ¿sobrevivirá su relación a todos los problemas que Vince traerá consigo, o no sobrevivirán siquiera físicamente a los mismos?
Dos actores dándolo todo
Con un personaje poco confiable y que se mete en problemas, pero que tiene buen corazón; con otro personaje más estirado, pero que es confiable y que siempre está dispuesto a dar una nueva oportunidad, en Netflix pueden tener la fórmula perfecta para enamorar el público. Especialmente si los conflictos a los que se enfrentan los Friedkin están a la altura de su relación.
Con 8 episodios por delante, de los cuales los dos primeros los dirigirá el propio Bateman, la serie promete ofrecernos exactamente lo que esperamos de esta clase de producciones: drama, tensión, emociones fuertes y mucho sufrimiento por un par de personajes que nos encantaría odiar, pero somos incapaces de no tener cariño. Algo muy fácil de conseguir con dos actores como Jude Law y Jason Bateman en los papeles protagonistas y que, no nos cabe duda, serán quienes eleven esta producción a otro nivel.