BitSight ha publicado un estudio que destaca una preocupante tendencia en el uso malicioso de las suscripciones a calendarios. Según la investigación, los actores de amenazas están utilizando estas funcionalidades para difundir enlaces de phishing, malware y llevar a cabo ataques de ingeniería social. Este nuevo vector de ataque aprovecha la creciente popularidad de aplicaciones de calendario y su integración en herramientas de trabajo colaborativo.
Señala esta fecha en el calendario
Los atacantes han descubierto que al enviar invitaciones a eventos o suscripciones a calendarios, pueden conseguir que sus mensajes sean más difíciles de detectar para los usuarios. Las suscripciones fraudulentas aparecen en las agendas digitales de las víctimas, lo que aumenta la probabilidad de que sean abiertos y, por ende, se acceda a enlaces maliciosos que llevan a sitios web de phishing o que descargan malware en los dispositivos. Esto representa un desafío significativo para la seguridad cibernética, ya que muchas víctimas pueden no cuestionar la legitimidad de una notificación que proviene de su calendario, pudiendo dar lugar a un acceso no autorizado a información sensible.
Una de las tácticas más comunes utilizadas por estos atacantes es el secuestro de dominios. Este proceso implica que los actores maliciosos toman el control de dominios legítimos que luego utilizan para enmascarar sus actividades delictivas. Una vez que hayan obtenido acceso a estos dominios, pueden crear suscripciones de calendario que vinculan a los usuarios a páginas maliciosas. De acuerdo con BitSight, esta técnica es especialmente eficaz porque combina la manipulación social con un método de entrega que tiene una presentación legítima.

Ante estas nuevas amenazas, es crucial que las organizaciones y los individuos adopten medidas preventivas. Esto incluye educar a los empleados sobre la identificación de inquietantes suscripciones a calendarios, así como implementar soluciones de seguridad más robustas para monitorear y bloquear posibles ataques. La vigilancia constante y la prevención son esenciales para mitigar los riesgos asociados con esta creciente técnica de ciberataque.






