Poca gente negará que Martin Scorsese es uno de los mayores directores de la historia del cine. Su influencia en el medio es innegable, tanto detrás de la cámara como en los despachos. Su labor rescatando obras olvidadas y apoyando a otros cineastas es tan relevante como su propia obra. Y es que antes que director, Scorsese es un amante del cine. Aunque no sólo eso. También es un hombre temeroso de dios, un gran conocedor del crimen organizado y de lo que hacen las circunstancias a los hombres débiles.
Todo ello se explora en profundidad en el nuevo documental contando la vida y milagros del director, Mr. Scorsese. Y lo de los milagros es una parte importante, y no sólo una forma de hablar, porque buena parte del mismo se centra en uno de los aspectos más injustamente olvidados de su biografía: su devoto catolicismo.
Dividido en cinco episodios, esta miniserie recorre toda la vida del director a la par que su filmografía, buscando las relaciones que existen entre ambas. Cómo el hecho de que el crimen y la espiritualidad estén en toda su obra están muy relacionadas con su propia vida, en tanto es todo lo que conoció durante años. Porque la vida del joven Scorsese fue, en muchos casos, algo que bien podría haber sido una de sus películas.
Una vida de película
Martin Scorsese nació el 17 de noviembre de 1942 en la ciudad de Nueva York. Creciendo en la Pequeña Italia, el contexto en el que creció fue uno muy particular. Porque la Nueva York de aquella época no es la que conocemos hoy, multicultural y económicamente rica, sino una ciudad deprimida y con muchos problemas sociales. Criado en un entorno católico, pero rodeado de una evidente cultura mafiosa donde lo normal era la violencia y la extorsión, creciendo allí las únicas dos salidas para un joven italoamericano para él eran hacerse cura o mafioso. ¿Cómo evitó ese destino? Gracias a que sus padres y su hermano mayor le llevaban a menudo al cine.
Así se obsesionó con el cine hasta el punto de que hizo todo lo posible para estudiar cine en la universidad. Aunque estuvo a punto de no hacerlo. Tras graduarse en el instituto atendio a un seminario preparatorio para ordenarse cura, pero tras el primer año, fracasó, lo cual le abrió las puertas para dedicarse a su otra gran pasión: el cine.
Todo esto es apenas sí el principio de la docuserie, que va destripando toda la vida a partir de este punto de Scorsese a partir de sus cortos, hasta llegar a sus últimas películas, y presentándolo en contexto de lo que es. Un director de culto, pero siempre con un pie fuera de Hollywood. Inseguro sobre si pertenece a allí, pero seguro sobre sus capacidades, la docuserie hace un retrato sobre un hombre lleno de aparentes contradicciones, pero que explican quién es y por cómo es. Y sobre todo, que explican por qué es como es su cine.
Eso hace que Mr. Scorsese sea una docuserie absolutamente imprescindible para cualquier fan del director estadounidense y para cualquier cinéfilo que se precie. Una serie que aborda en profundidad la mentalidad de uno de los grandes autores estadounidenses que aún hoy sigue dándonos grandes obras que dan mucho que hablar y que no parece que vaya a dejar de ofrecernos nuevas películas pronto.