A24 estrenó por sorpresa el domingo pasado en el Festival de cine de Telluride su nueva película: You Can See Everything, de Nathan Fielder y Lance Oppenheim. Este es un documental que sigue a Elizabeth Holmes treinta y cuatro días antes de que vaya a prisión en una inmensa épica de no-ficción de 174 minutos que ha dejado boquiabiertos a los asistentes a la proyección. Quienes afirman que bien podríamos estar ante la más sorprendente candidata a los Oscar de este año.
Una estafa mil millonaria
Elizabeth Holmes es una figura muy controvertida que ya ha tenido varios documentales. Emprendedora y creadora de la compañía tecnológica de salud Theranos, afirmaba haber revolucionado los análisis de sangre al haber desarrollado una técnica que necesitaba una cantidad de sangre mínima para realizarlos. Todo esto llevó a un fraude donde conseguiría estafar más de 9.000 millones de dólares y por los que sería condenada a más de 10 años de cárcel tras no conseguir un perdón presidencial del actual presidente Donald Trump.
A su vez, la figura de Nathan Fielder es una muy singular dentro del audiovisual actual. Conocido por las series Nathan for You, donde hacía de una versión de sí mismo intentando ayudar a empresas en problemas con campañas de marketing tremendamente elaboradas y surrealistas, y The Rehearsal, donde hacía de una versión ficcionalizada de sí mismo con ansiedad social que ofrecía servicios para practicar situaciones reales incómodas o difíciles antes de que ocurrieran, su estilo de comedia y documental difumina los límites de la ficción y la realidad de forma constante. Algo que parece que ocurre con igual intensidad en You Can See Everything.
Con un estreno pensado para octubre, las aspiraciones de A24 es que la película pueda llegar a los Oscar de este año. Y el potencial lo tiene, dado el historial de Fielder y el cómo históricamente ha bordeado la incómoda línea que separa el humor de la filosofía existencial. Algo que podremos comprobar cómo ha resultado cuando se estrene este, sin duda, peculiar experimento.
Las últimas olimpiadas fueron un ejemplo de superación y espíritu deportivo. Eso no cambia nunca. Pero también hubo un espectáculo que no será recordado precisamente por representar lo mejor del deporte y la humanidad. Ocurrió durante la exhibición de breakdance, que se decidió antes de los Juegos que no llegaría a ser deporte olímpico en futuras ediciones, cuando una de las participantes dio un espectáculo que conmocionó al mundo entero. Y no precisamente por su calidad.
Raygun hizo su debut en las olimpiadas y dejó a todo el mundo patidifusos con unos movimientos que no parecían breakdance. Ni nada mínimamente artístico o deportivo. Causando discusiones durante días sobre quién, cómo y por qué se había permitido su actuación en los JJOO, fue una de las grandes comidillas de aquellos Juegos. Y ahora Netflix estrena un documental alrededor de su figura, Untold Raygun: Breaking Badly, que es tan polémico como su propia figura protagonista.
Un poco de contexto
El documental pone mucho énfasis en contarnos de dónde sale Raygun, de nombre real Rachael Gunn. Descubriendo el mundo del breaking a través de Samuel Free, el que se convertiría en su coach y actualmente en su marido, dedicaría su tiempo a aprender esta combinación de arte y deporte a lo largo de los años compitiendo en su Australia natal. Para demostrarnos su dedicación, el documental utiliza dos figuras con quien ha competido durante diez años de su vida: Flix y Tinylocks.
Esto no resulta muy convincente cuando ninguna de las chicas parece querer en ningún momento reconocer los méritos de Gunn. Siempre esquivando confirmar cualquier clase de talento en ella, reconocer sus méritos y denominándola “extraña y única” en varios momentos, el documental, aunque insiste en arrojar en una luz positiva a Gunn, no lo consigue en ningún momento. Especialmente cuando ambas se muestran tremendamente sorprendidas cuando Gunn consiguió clasificarse para representar a Oceanía en los Juegos Olímpicos tras ganar el torneo clasificatorio.
A partir de aquí, el documental se centra en la consciencia de Gunn en que no está a la altura de las circunstancias. De que todas las demás participantes están muy lejos en cuanto a técnica y conocimientos de breakdance para participar en la competición. Algo que le produce una tremenda ansiedad.
Es aquí donde el documental se muestra más sincero e interesante. Cuando intenta mostrarnos a una mujer vulnerable y que, de verdad, no era consciente de lo que estaba haciendo descubriendo lo que está ocurriendo. Es ahí donde hay algo genuino e interesante en este documental y que arroja luz sobre algo que nos preguntábamos todos, ¿cómo es posible que pasara algo así en los Juegos Olímpicos? Por desgracia, no es eso lo que le interesa al documental.
Un catastrófico final
El final del documental pone frente a la cámara a su coach y marido para decir que “la actuación conectó con la gente, ya fuera a través de una emoción y entretenimiento genuinos o de la indignación. Generó debate e hizo que el mundo entero hablara de ello“, como si eso fuera lo más importante que tenemos que extraer de lo ocurrido con Gunn. Arruinando de hecho todo lo que hemos visto hasta el momento.
Si algo tiene de interesante el documental, al menos una parte de él, es que cancela esa perspectiva. Es que afirma que no todo vale. Que generar debate, hacer hablar a la gente sin una motivación para ello, sin buscar algo concreto que decir, no sirve para nada; el arte debe buscar generar una emoción o un pensamiento concreto es un acto inútil. No es nada más que los gestos huecos de un inútil o un idiota. Pero el final del documental demuestra que no lo han entendido. Ni los encargados del documental ni Free ni la propia Gunn: no todo vale.
Eso es lo más triste. Que a pesar de pasar por todo, sigue sin entenderlo. Que tras apropiarse de una plaza que podría haber ido para alguien más apto, que podría haber expresado algo genuino y sincero y que de verdad quisiera comunicar algo concreto y específico, sigue sin entender lo que hizo y por qué no está bien. Y ha hecho un documental para intentar vendernos porqué, en el fondo, está bien. Eso es lo más triste de todo. Que sigue sin entender su propia miseria, que ahora nos vende en Netflix.
Love Monday TV y 53 Degrees Global han anunciado la producción de una emocionante docuserie titulada Diana: The Unheard Truth (título provisional). Este proyecto se centrará en cinco horas de grabaciones de audio de Diana, Princesa de Gales, que nunca han sido publicadas, y promete ofrecer una perspectiva inédita sobre la vida de una de las figuras más emblemáticas de la realeza británica.
Lo nunca oído
La serie, que constará de tres partes, está programada para ser lanzada el 31 de agosto de 2027, coincidiendo con el 30 aniversario de la muerte de Diana. Este lanzamiento estratégico no solo honra su legado, sino que también busca profundizar en aspectos de su vida personales y profesionales que no han sido ampliamente explorados en otros medios.
Desde su trágica muerte en 1997, la figura de Diana ha sido objeto de innumerables documentales, libros y análisis mediáticos. Sin embargo, según los productores, estas grabaciones de audio ofrecen un nuevo contexto y material que podrían cambiar la percepción de su vida y su papel en la sociedad. Este enfoque promete ser un profundo estudio de su experiencia personal, su lucha con los deberes reales y su búsqueda de autenticidad en un entorno a menudo hostil.
A medida que se acercan las fechas de lanzamiento, las expectativas están en aumento, y los fanáticos y críticos de la realeza estarán atentos a la forma en que se presentarán estas grabaciones. Se desconoce si incluyen testimonios sobre sus relaciones más cercanas o reflexiones sobre su experiencia en el ojo público. También existen rumores sobre el contenido exacto de los audios, lo que podría agregar un elemento de intriga al proyecto.
Con el interés constante en la vida de la princesa, Diana: The Unheard Truth tiene el potencial de ser una de las producciones más impactantes y reveladoras sobre su vida hasta la fecha.
Noclip ha comenzado a publicar una serie documental dedicada a Disco Elysium, cuya profundización en el proceso de creación está captando la atención de los fans del juego. El tercer episodio de esta serie analiza minuciosamente el proceso de escritura, mientras que los episodios anteriores exploraban la fundación del colectivo ZA/UM y la evolución del escenario de Elysium, originado en parte por el juego de rol de mesa y la novela Sacred and Terrible Air de Robert Kurvitz.
Un juego que la tecnología no podía gestionar
Helen Hindpere, escritora del juego original y redactora principal de la versión Final Cut, destaca que el proceso de escritura fue excepcionalmente prolífico, lo que generó complicaciones en la edición. Hindpere explica que, a pesar de la calidad del contenido, la cantidad de diálogos superó lo que el software Articy podía manejar eficientemente. “Nunca habíamos tenido el problema de escribir demasiado,” mencionó, constatando que en sus inicios, la preocupación en el equipo era escribir suficiente. Sin embargo, el desafío se transformó en encontrar tiempo para editar un texto tan rico y cargado de temas profundos.
Por su parte, Märten Rattasepp, otro de los escritores, señaló que desarrollar personajes tomó un tiempo inusualmente largo, con algunos escribiéndose en un mes o dos, un enfoque poco común en el desarrollo de RPGs. “Nadie más escribe cosas que duren tanto. Necesitas terminar en tres días,” afirmó, ilustrando la dedicación del equipo al proyecto.
La serie de Noclip promete ser una experiencia fundamental para aquellos interesados en el desarrollo de videojuegos y la escritura creativa, mostrando cómo la atención meticulosa a los detalles y una escritura ambiciosa pueden resultar en una obra maestra crítica como Disco Elysium.
El final de Stranger Things ha dejado a muchos fans decepcionados, lo que ha propiciado una nueva controversia en torno al proceso creativo de los hermanos Duffer. La situación se intensificó con el estreno del documental One Last Adventure: The Making of Stranger Things 5, donde los espectadores han detectado un posible uso de ChatGPT en el proceso de escritura, a partir de una breve escena que muestra una computadora con varias pestañas abiertas.
Stranger GPThings
Tras la difusión del documental, las reacciones en redes sociales fueron inmediatas. Algunas críticas apuntan a Matt y Ross Duffer, cuestionando su autenticidad como guionistas y sugiriendo que el uso de inteligencia artificial podría haber influido negativamente en la calidad del cierre de la serie. Un usuario comentó irónicamente: “¿A todo autor y escritor de fanfiction se le debe dar crédito?”; mientras que otros pidieron calma, recordando que el material detrás de cámaras no siempre representa fielmente lo que ocurre en la sala de guionistas.
Sin embargo, la controversia no solo gira en torno al uso de IA. Jennifer Marshall, actriz que encarnó a Susan Hargrove, expresó su sorpresa por no haber sido convocada para la quinta temporada, especialmente tras haber estado en tratamiento por cáncer de piel. Aunque manifestó su decepción, también se mostró comprensiva y aclaró que no guarda rencor, aunque lamenta no haber obtenido una explicación sobre su ausencia en la serie.
La situación en torno al documental y las reacciones de los aficionados está generando un intenso debate sobre el futuro de Stranger Things y el modo en que se utiliza la tecnología en la industria. Con el fin de la serie a la vista, muchos se preguntan si estos inconvenientes marcarán un nuevo rumbo en la creación de contenido para plataformas como Netflix.
El sistema penitenciario no funciona demasiado bien. La cantidad de criminales reincidentes es altísima y todos los estudios afirman que cualquier clase de combinación de terapia y seguimiento a medio-largo plazo, junto con medidas sociopolíticas que atajen los problemas que llevan a la delincuencia, funcionan mejor. Eso no impide que las cárceles sean una de nuestras tristes realidades diarias. Y que no parece que vaya a cambiar pronto. Por eso Netflix se preguntó, ¿qué ocurriría si existiera una cárcel que no encerrara a sus presos? El resultado fue el documental Sin cerrojos, un experimento carcelario.
El sheriff de Arkansas, Eric Higgins, consciente de las condiciones infrahumanas en las que vivían los presos de la Pulaski County Regional Detention Facility, decidió probar un experimento. Durante seis semanas, las celdas de determinados sectores de la cárcel no se cerrarían y permitirían a los prisioneros tener mayor control sobre su día a día. Para asegurarse de que hubiera una motivación para la cooperación, Higgins añadió un sistema de recompensas basado en el buen comportamiento basándose en las ideas de la terapia cognitiva conductual.
¿Significa eso que abrieran las puertas de un día para otro y les dejaran hacer lo que quisieran? No. Lo hablaron previamente con los presos, les explicaron las condiciones y cómo se realizaría y, a partir de ahí, les dieron manga ancha para hacer su vida diaria. Eso sí, con cámaras de televisión filmándoles las 24 horas del día.
Un experimento con resultados imprevistos
El resultado de esto fue que, aunque no hubo un cambio radical, si hubo una cierta mejora. La limpieza era mucho mejor, el comportamiento de los presos mejoró notablemente y, en términos generales, consiguió un lugar más seguro.
Todo esto es lo que se muestra en Sin cerrojos, un experimento carcelario. Cómo dadas las condiciones adecuadas, los presos se comportan de forma más adecuada. Algo que llevó a que el propio Higgins decidiera expandir a más partes de la cárcel, y con más privilegios, este acercamiento. Haciendo más sencilla y humana la vida de los presos, incluso si estuvo cerca de ponerle en problemas con el condado de Pulaski para el que trabaja: los representantes del estado consideraron que Higgins no tenía responsabilidad sobre la cárcel como para permitir que se grabara en el interior de la misma, poniendo en peligro no solo la producción de la serie documental, sino del experimento.
Además, es un experimento que no ha sucedido sin controversia. Muchas personas han visto en esto un modo de hacer sentir más cómodos a personas que deberían ser castigados de la forma más brutal posible. Una perspectiva que no coincide con lo que se supone es la función de la cárcel: rehabilitar y castigar. Del mismo modo, activistas anticarcelarios han criticado la vulneración de la privacidad de los presos que implica poner cámaras para grabar sus vidas sin que puedan decidir al respecto y cómo, aunque se acomodan a sus vidas, esto apenas sí hace nada para abordar los verdaderos problemas del sistema carcelario.
Esta crítica, legítima, se ha respondido afirmando que tampoco disponen de presupuesto o la autoridad de hacer cambios más significativos en la cárcel. Siendo este el modo en que han podido hacer este experimento: con la voluntad de todos los involucrados y poco más.
Ahora llega a Netflix esta serie documental para demostrar que la cárcel no tiene porqué ser un agujero infecto donde encerrar a la gente y tirar la llave. Porque incluso si esto no es suficiente para mejorar el fallido sistema penitenciario, es un primer paso para demostrar que es posible hacerlo mejor de lo que lo estamos haciendo. Aunque para eso se necesitará, además de la voluntad de todos los involucrados, los recursos de los estados para cambiar un sistema injusto.
El documental titulado Melania, que explorará la vida y carrera de Melania Trump, se estrenará en cines de todo el mundo el 30 de enero de 2026. Este proyecto ha generado expectación desde su anuncio, y el lanzamiento del tráiler el pasado miércoles ha intensificado el interés del público. Melania Trump compartió el tráiler a través de su cuenta de X, donde invita a la audiencia a conocer más sobre su vida, afirmando: “Todos quieren saber, así que aquí está”.
La primera dama. O algo así.
El tráiler presenta una narrativa que sugiere que la ex primera dama se siente preparada para revelar su historia personal, un relato que ha estado rodeado de misterio y especulaciones a lo largo de los años. Con el trasfondo de su experiencia en la Casa Blanca y su vida como figura pública, el documental promete explorar temas que van desde su infancia en Eslovenia hasta su papel como primera dama de los Estados Unidos, así como sus intereses y pasiones personales.
El lanzamiento del tráiler también ha sido impulsado por un notable uso de las redes sociales, un medio que Melania ha utilizado para comunicarse directamente con su audiencia. Este enfoque a través de plataformas digitales permite anticipar una campaña de promoción activa que podría incluir entrevistas y eventos previos al estreno global. A medida que la fecha se acerca, es probable que surjan más detalles sobre el contenido y los temas que se abordarán en el documental.
El aumento de interés en biografías de figuras públicas y documentales personales sugiere que el público demanda relatos más profundos y adecuados sobre sus vidas, y Melania se posiciona dentro de esta tendencia. Con la promesa de explorar todo lo que siempre quisiste saber, este documental podría ser un importante punto de discusión en el panorama cultural y mediático en 2026.
Pocas revistas aguantan más de 20 años en publicación. Ya no digamos 50 o el número más mítico: los 100 años. Hace falta hacer un trabajo excelente, tener un público muy leal y una capacidad muy pertinaz para evolucionar con los tiempos sin dejar de tener una personalidad muy definida. Algo que poquísimas revistas en el mundo pueden decir, a lo largo de la historia de la humanidad, y de las cuales se ha sumado este año una más: The New Yorker.
La revista fundada el 21 de febrero de 1925 por Harold Ross y Jane Grant, con la ayuda financiera de Raoul H. Fleischmann, se ganó una gran fama desde el comienzo de su publicación gracias a la solidez de su fact-checking, su periodismo de largo formato, su humor y los relatos que publicaban. Algo que atrajo la atención de numerosos periodistas y escritores de gran calado, nacional e internacional, que conformaron sus filas a lo largo de todo un siglo.
Con 47 números anuales, su combinación de comentario de cultura popular y su interés en profundizar en temas considerados culturalmente serios e importantes, en ambos casos con la misma profundidad e importancia, le han valido una cohorte de seguidores nacional e internacionalmente. Siendo una revista que tiene un seguimiento masivo tanto dentro como fuera de las fronteras de EEUU, siendo considerada una de las publicaciones más fiables y queridas del mundo. Hasta el punto de que, por su centésimo aniversario, le han dedicado un documental que ahora se estrena en Netflix.
Una publicación inmortal
El documental dirigido por Marshall Curry sigue de cerca no tanto la historia del New Yorker y lo que lo hace icónico, sino algo mucho más interesante: cómo se hace un número de la revista. Específicamente, quizás el número más importante de su historia. El número que celebrará su centésimo aniversario.
Siguiendo al editor David Remnick y a todo el equipo del New Yorker durante la realización de este número durante todo el otoño de 2024, podemos ver lo complejo que es realizar un número de esta icónica revista. Elegir los contenidos, asegurarse de que todo lo escrito sea correcto, elegir las imágenes correctas, asegurarse de que la maquetación es impecable y que todo esté a tiempo es solo la mitad de un trabajo arduo y absolutamente extenuante que no sólo se acaba en este único número, sino que deben hacer 47 veces al año.
Además, como no podría ser de otro modo, el documental no se limita solo a hablar de este número especial. También habla de su pasado y cómo ha llegado hasta donde está hoy. Entrevistando a las personas involucradas en la revista, mezclando imágenes de archivo con las imágenes de la producción de este número de aniversario, consigue ser un ejemplar homenaje a una revista que ha enamorado al público ya durante más de un siglo.
Porque eso es lo más fascinante de The New Yorker at 100. Toda la pasión que desprende y cómo dan ganas de salir corriendo a leer la revista. No hay aquí impostura o mera romantización del trabajo del periodismo, incluso si obviamente hay alabanzas y pasión hacia el mismo. Hay una mirada con interés y cariño, consciente de todo el trabajo que hay detrás, que quiere demostrar lo mucho que cuesta llevar adelante una publicación tan prestigiosa como es la de The New Yorker. Haciendo un homenaje sentido a su historia, a su presente y deseándole un futuro, aunque sólo sea a través de mostrarnos lo sólido de su presente.
Seas fan del New Yorker, del periodismo bien hecho o simplemente de los buenos documentales que saben tratar un tema y sacarle todo el juego, diseccionando una realidad hasta ahora desconocida para ti, no deberías perderte The New Yorker at 100. Porque es de esa clase de documentales que merece la pena ser vistos.
La serie documental Devil in Disguise: John Wayne Gacy se caba de estrenar en la plataforma Skushowtime, y ha suscitado numerosas conversaciones en torno a la representación de la violencia en el género del true crime. Este documental se centra en la vida y los crímenes de uno de los asesinos en serie más infames de Estados Unidos, John Wayne Gacy, conocido por sus brutales asesinatos en los años 70.
Nada como un buen true crime
Un aspecto revelador de esta producción es la manera en que aborda la violencia inherente a los casos narrados. A pesar de que algunos programas de este género afirman centrarse en las historias de las víctimas, Devil in Disguise muestra de manera gráfica los asesinatos, resaltando una tendencia común en los documentales de true crime: el enfoque en los asesinos en serie y sus métodos violentos. Esto plantea la inquietante pregunta sobre los límites éticos de la recreación de tales eventos en pantalla.
Las críticas hacia este tipo de contenidos no son nuevas. A medida que el público se siente atraído por las historias de horror y tragedia, muchos se preguntan si se está trivializando el sufrimiento de las víctimas. A pesar de los esfuerzos de algunas series para brindar una perspectiva centrada en las víctimas, la representación gráfica de los asesinatos a menudo eclipsa estos enfoques. Como resultado, el verdadero costo humano detrás de tales narrativas puede resultar subestimado.
Esta serie se suma a un catálogo creciente de producciones que exploran la mente de los asesinos, a menudo dejando a un lado el impacto duradero que sus crímenes tienen en las familias y comunidades afectadas. Si bien los espectadores pueden encontrar fascinación en estas historias de terror, es esencial mantener un equilibrio entre el entretenimiento y la empatía hacia aquellos que sufrieron.
El legendario documentalista británico David Attenborough ha hecho historia al convertirse en el ganador más anciano de un Daytime Emmy, al recibir el galardón en la ceremonia de los Premios Emmy la edad de 99 años. Attenborough ganó el premio en la categoría de personalidad excepcional – No Diaria por su trabajo en Secret Lives of Orangutans, un documental producido por Netflix que ofrece una mirada íntima a la vida y comportamientos de estos magníficos primates.
Nunca es tarde si el documental es bueno
Con este logro, Attenborough supera el anterior récord de Dick Van Dyke, quien era el actor más viejo en haber recibido un premio Daytime Emmy. Esta victoria no solo resalta la increíble longevidad de la carrera de Attenborough, sino que también subraya su continuo impacto en la educación y la concienciación ambiental a través de su trabajo de divulgación científica.
Secret Lives of Orangutans ha capturado la atención del público, con su enfoque único y cautivador en la vida de estos seres vivos, lo que ha contribuido a su aclamación tanto por la crítica como por los espectadores. La producción se encuentra en la plataforma de streaming Netflix, que ha reforzado su compromiso con documentales de calidad que iluminan aspectos esenciales del mundo natural.
El triunfo de Attenborough a esta edad avanzada demuestra que la pasión por la narración y la exploración del mundo natural no tiene límites de tiempo. A lo largo de su carrera, ha ganado numerosos premios y ha sido una figura fundamental en la promoción de la conservación ambiental a nivel global. Con su último Emmy, continúa siendo una voz vital en la discusión sobre la importancia de proteger la biodiversidad en nuestro planeta.