La última película documental de Netflix, Número desconocido: Falsa identidad en el instituto, ha capturado la atención de los espectadores, logrando posicionarse como número uno en el catálogo de 16 países en la plataforma de streaming. Desde su lanzamiento hace solo una semana, esta obra ha escalado rápidamente en las listas de popularidad, impulsada por el boca-oreja y el interés creciente por su contenido impactante.
Un documental muy duro y real
El documental narra el escalofriante caso de Lauryn Licari y Owen McKenny, dos adolescentes que sufrieron acoso constante en internet durante casi dos años. Desde 2020, ambos enfrentaron un incesante bombardeo de mensajes insultantes y amenazas, que en ocasiones alcanzaban hasta 50 al día. La investigación inicial apuntó a otros estudiantes, pero una exhaustiva indagación llevó a los investigadores a descubrir que el verdadero culpable era una persona inesperada, lo que dejó a los espectadores conmocionados.
Con una duración de 91 minutos, Número desconocido se une a una serie de documentales de Netflix que han generado reacciones similares, como Making a Murderer y Abducted In Plain Sight. Este último, dirigido también por la documentalista Skye Borgman, cuenta la historia real de Jan Broberg, quien fue secuestrada en los años 70 por un vecino, destacando las manipulaciones que sufrió su familia. La mezcla de incredulidad e indignación que provocan tanto Número desconocido como Abducted In Plain Sight pone de manifiesto la capacidad de estos documentales para sacar a la luz realidades perturbadoras y a menudo incomprensibles.
Con el impacto que ha generado, Número desconocido se perfila como otro ejemplo del poder de Netflix para contar historias difíciles y darle voz a quienes han pasado por situaciones extremas en su vida.