En un sorprendente giro de los acontecimientos, una mansión ubicada en 1435 S. Fourth St. en Louisville, Kentucky, ha sido objeto de atención mediática debido a un descubrimiento escalofriante realizado en 2010. Esta imponente propiedad cuenta con ocho habitaciones y siete baños, abarcando un total de 8,000 pies cuadrados de espacio habitable. Sin embargo, su atractivo se ve opacado por un oscuro secreto escondido en su interior y que veremos en la serie Murder In Glitterball City, en HBO Max.
Solo asesinatos en la mansión
En el año 2010, la policía llevó a cabo una investigación en la mansión tras recibir reportes de actividad sospechosa. Durante la operación, los agentes se encontraron con un horror inimaginable: un cuerpo oculto en un agujero dentro de la bodega de vino de la residencia. El hallazgo dejó a la comunidad y a las autoridades atónitas, y planteó numerosas preguntas sobre las circunstancias en las que se había producido esa tragedia.
La situación se complicó aún más por el testimonio de una pareja gay que residía en la mansión en el momento del descubrimiento. Los dos hombres se acusaron mutuamente de ser responsables del incidente, lo que generó un ambiente de tensión y desconfianza en la propiedad. A pesar de que no se han difundido detalles claros sobre los resultados de la investigación, el caso continúa generando especulaciones y teorías en torno a lo que realmente ocurrió en esa casa.
Hoy, la mansión sigue siendo un tema de conversación en la comunidad, con muchos preguntándose si el oscuro legado de su historia permanecerá por mucho tiempo. La falta de resoluciones claras ha alimentado rumores sobre posibles conexiones y motivaciones detrás del hallazgo. En este contexto, la mansión de 1435 S. Fourth St. se ha convertido no solo en un inmueble de gran tamaño, sino también en un símbolo de un misterio que aguarda ser desentrañado.
El interés por los asesinos en serie ha experimentado un notable aumento en la población, gracias a la popularidad de los documentales de true crime y a las series de ficción que han sabido capturar esta temática oscura. En este contexto, la nueva entrega de la serie Monstruo, producida por Ryan Murphy, ha centrado su narrativa en la figura de Ed Gein, un infame criminal cuya historia inspiró el clásico Psicosis. Interpretada por Tom Hollander como Alfred Hitchcock y Joey Pollari como Anthony Perkins, la serie ha logrado posicionarse durante tres semanas en el primer puesto global de Netflix, alcanzando más de 40 millones de visualizaciones.
¿Hemos llevado demasiado lejos el true crime?
A pesar de su éxito en audiencia, Monstruo: la historia de Ed Gein ha desatado críticas, especialmente por la representación de Anthony Perkins. Osgood Perkins, hijo del actor, ha expresado su descontento con la forma en que su padre es retratado, sugiriendo que el público debería realizar una reflexión más profunda sobre el arte innovador que se presenta en la serie. “No me voy a acercar a ella ni con un palo”, mencionó en una entrevista reciente, apuntando a la necesidad de mirar más allá de la ficción hacia una comprensión más compleja de la humanidad.
En la actualidad, los asesinos en serie son vistos con mayor aceptación, lo que ha llevado a un consumo masivo de este tipo de contenido. Sin embargo, Osgood Perkins advierte que, a pesar de la popularidad de figuras criminales reconocidas, el público debería considerar el impacto de esta representación en su percepción de la verdad. La narrativa del true crime permite explorar los rincones oscuros de la psique humana, lo que a menudo provoca que algunos espectadores se sientan atraídos por relatos de violencia e incertidumbre.
La serie documental Devil in Disguise: John Wayne Gacy se caba de estrenar en la plataforma Skushowtime, y ha suscitado numerosas conversaciones en torno a la representación de la violencia en el género del true crime. Este documental se centra en la vida y los crímenes de uno de los asesinos en serie más infames de Estados Unidos, John Wayne Gacy, conocido por sus brutales asesinatos en los años 70.
Nada como un buen true crime
Un aspecto revelador de esta producción es la manera en que aborda la violencia inherente a los casos narrados. A pesar de que algunos programas de este género afirman centrarse en las historias de las víctimas, Devil in Disguise muestra de manera gráfica los asesinatos, resaltando una tendencia común en los documentales de true crime: el enfoque en los asesinos en serie y sus métodos violentos. Esto plantea la inquietante pregunta sobre los límites éticos de la recreación de tales eventos en pantalla.
Las críticas hacia este tipo de contenidos no son nuevas. A medida que el público se siente atraído por las historias de horror y tragedia, muchos se preguntan si se está trivializando el sufrimiento de las víctimas. A pesar de los esfuerzos de algunas series para brindar una perspectiva centrada en las víctimas, la representación gráfica de los asesinatos a menudo eclipsa estos enfoques. Como resultado, el verdadero costo humano detrás de tales narrativas puede resultar subestimado.
Esta serie se suma a un catálogo creciente de producciones que exploran la mente de los asesinos, a menudo dejando a un lado el impacto duradero que sus crímenes tienen en las familias y comunidades afectadas. Si bien los espectadores pueden encontrar fascinación en estas historias de terror, es esencial mantener un equilibrio entre el entretenimiento y la empatía hacia aquellos que sufrieron.
La tercera temporada de Monsters: The Ed Gein Story, una de las antologías más inquietantes de Netflix, se estrena el 3 de octubre. Creada por Ryan Murphy, esta serie ha captado la atención del público por su enfoque audaz sobre las vidas de algunos de los asesinos en serie más notorios de la historia. En esta ocasión, la narrativa se centra en Ed Gein, un conocido criminal cuyas atrocidades han inspirado múltiples obras en la cultura popular, desde películas hasta libros.
Ryan Murphy nunca decepciona en el terror
La temporada consta de ocho episodios, todos ellos diseñados para explorar no solo los crímenes aberrantes de Gein, sino también los orígenes de su perturbadora psique y las secuelas que dejaron sus actos en la comunidad y el mundo en general. Con una descripción que promete ser la más inquietante y cautivadora hasta la fecha, el elenco y producción han elevado las expectativas, atrayendo tanto a los aficionados al true crime como a los seguidores de la obra de Murphy.
El trabajo de Murphy en Monsters ha sido conocido por dar vida a personajes complicados y multifacéticos, y esta temporada promete no ser la excepción. Con una exploración detallada de Gein, su historia se entrelaza con los temas de trauma, aislamiento y, en última instancia, la oscuridad del alma humana. A medida que la serie avanza, los espectadores se enfrentarán a una narrativa que no solo busca entretener, sino también desentrañar la complejidad detrás de uno de los crímenes más escalofriantes de Estados Unidos.
La anticipación en torno al lanzamiento de esta nueva temporada sugiere que Monsters: The Ed Gein Story podría marcar un nuevo hito en la serie, y se espera que despierte debates sobre la representación de estos criminales complejos en los medios contemporáneos. Como se ha descrito, esta entrega se presenta como un viaje audaz y fascinante a través de la mente de un asesino, mostrando una vez más el talento de Murphy para contar historias inquietantes y provocativas.
La última película documental de Netflix, Número desconocido: Falsa identidad en el instituto, ha capturado la atención de los espectadores, logrando posicionarse como número uno en el catálogo de 16 países en la plataforma de streaming. Desde su lanzamiento hace solo una semana, esta obra ha escalado rápidamente en las listas de popularidad, impulsada por el boca-oreja y el interés creciente por su contenido impactante.
Un documental muy duro y real
El documental narra el escalofriante caso de Lauryn Licari y Owen McKenny, dos adolescentes que sufrieron acoso constante en internet durante casi dos años. Desde 2020, ambos enfrentaron un incesante bombardeo de mensajes insultantes y amenazas, que en ocasiones alcanzaban hasta 50 al día. La investigación inicial apuntó a otros estudiantes, pero una exhaustiva indagación llevó a los investigadores a descubrir que el verdadero culpable era una persona inesperada, lo que dejó a los espectadores conmocionados.
Con una duración de 91 minutos, Número desconocido se une a una serie de documentales de Netflix que han generado reacciones similares, como Making a Murderer y Abducted In Plain Sight. Este último, dirigido también por la documentalista Skye Borgman, cuenta la historia real de Jan Broberg, quien fue secuestrada en los años 70 por un vecino, destacando las manipulaciones que sufrió su familia. La mezcla de incredulidad e indignación que provocan tanto Número desconocido como Abducted In Plain Sight pone de manifiesto la capacidad de estos documentales para sacar a la luz realidades perturbadoras y a menudo incomprensibles.
Disney+ lanzará la serie ‘Amanda Knox: Una historia retorcida’ el 20 de agosto, una adaptación dramática de uno de los casos de asesinato más controvertidos y seguidos en la historia reciente. Esta nueva propuesta, compuesta por ocho episodios, promete sumergir a los espectadores en los intricados detalles del caso que ha capturado la atención del público desde 2007.
Qué le pasó a Amanda
El primer tráiler de la serie, publicado recientemente, muestra imágenes inquietantes que evocan los momentos más impactantes del caso de Amanda Knox y su compañero de piso, Meredith Kercher. Knox, interpretada por la actriz Grace Van Patten, se vio envuelta en una tormenta mediática en Italia tras el asesinato de Kercher, lo que generó una cobertura sensacionalista y opiniones polarizadas.
En el transcurso de este controvertido caso, Knox y su entonces novio, Raffaele Sollecito, fueron condenados a prisión durante cuatro años, hasta que sus condenas fueron finalmente revocadas. La verdadera culpabilidad recayó en Rudy Guede, cuya evidencia de ADN fue crucial para esclarecer los hechos, añadiendo complejidad a la narrativa de la justicia en Italia. A pesar de haber sido absuelta, Knox ha permanecido en el ojo público, enfrentándose a un análisis mediático constante debido a las numerosas inconsistencias en la investigación.
La serie de Disney+ se centra no solo en el impacto del crimen, sino también en cómo los medios de comunicación y la sociedad interpretaron la reacción de Knox durante el proceso. Como se sabe, el caso ha servido como un punto de referencia para debatir sobre la justicia, el sensacionalismo y la verdad en los juicios mediáticos. Así, ‘Amanda Knox: Una historia retorcida’ se presenta como una exploración artística de una tragedia que aún resuena en la memoria popular.
Se puede rastrear el inicio de la fascinación por el true crime mainstream hasta Serial, el podcast de 2014 que trataba de dar luz sobre el asesinato de una estudiante de instituto a las supuestas manos de un ex-novio que fue condenado sin las pruebas suficientes. A partir de aquí, todo explotó gracias a que Netflix supo, mejor que ninguna otra, surfear la ola. El año siguiente lanzó Making a murderer, al que siguieron hitos como Tiger King, A los gatos ni tocarlos o La chica de la foto. Pero claro: los géneros, a medida que evolucionan, se van, de alguna manera, devaluando.
Cutrue crime
No es que nos hayamos quedado sin historias truculentas que contar, pero es cierto que el true crime ya no engancha tanto como antes porque, como espectadores, nos las sabemos todas. Tanto, que incluso en una serie cerrada como Adolescencia llegó a haber personas enfadadas porque no había giros ni tan siquiera un juicio en condiciones. Y, después de que todas los streaming empezaran a copiarse entre sí, llegó la hora de dar una vuelta al crimen televisado.
Por ejemplo, Amazon Prime Video revolucionó el formato con el fabuloso programa español Cómo cazar a un monstruo, que se rodó en primera persona y cuyos eventos, lejos de haber finalizado al comenzar el primer episodio, estaban sucediendo en ese mismo instante. Fue un soplo de aire fresco que demostró algo muy claro: los crímenes poco específicos no nos interesaban ya. Ahora, si queremos llamar la atención, hay que irse a cosas muy únicas. En HBO hicieron, por ejemplo, un documental sobre un estafador que utilizaba el Monopoly del McDonald’s, y en la propia Netflix hicieron lo propio con un desastre en ciernes: el festival de Woodstock de 1999.
Era un documental barato de hacer (básicamente formado por testimonios de gente acompañados de material de archivo), y fue tal éxito inesperado que rápidamente en el streaming pidieron más true crimes cortos, directos… y, por qué no decirlo, un poco cutres. Así nació una colección de películas que este verano están aprovechando al máximo, lanzando una cada semana: Fiasco total. Y dejad que os diga que hace tiempo que no me lo pasaba tan bien viendo un documental de este género.
¿¡El crucero de la caca!?
A lo largo del verano, Netflix ha ido (e irá) lanzando pequeñas píldoras de entre 45 minutos y algo más de una hora con desastres locales tan bochornosos que merecen su espacio. Por ejemplo, el caso de aquel alcalde de Toronto al que pillaron fumando crack en vídeo (¡dos veces!), el festival de música en el que murieron varias personas mientras el cantante seguía haciendo “Yeaahhh” con autotune o el crucero donde los lavabos dejaron de funcionar… Y el resto ya os lo podéis imaginar.
Duran lo que tienen que durar, sin profundizar en el tema, lo justo para que te vayas con el dato, pero son perfectos para el periodo estival: directo, al pie, suficiente para poder contarlo después con los amigos o para pasar el rato un sábado por la noche disfrutando de las vergüenzas ajenas. Por el medio tenemos denuncias de la secta que era American Apparel, la gente que invadió el Area 51 corriendo como Naruto o un dirigible que salió volando con un niño de 6 años dentro. ¿True crime? Sí. ¿Cutre? Por supuesto. Coge tu refresco y tu helado, porque puedes permitirte, una hora a la semana en verano, gozar con este tipo de productos.
Eso no significa que en Netflix no vayan a lanzar más true crimes clásicos (hay todo un público cuyas suscripciones dependen exclusivamente de ver investigaciones y asesinatos), pero personalmente agradezco que hayan abierto una puerta a esas historias de la historia que normalmente apenas llenarían un pie de página pero aquí se han ganado un ratito catódico. Y si lo quieren extender durante todo el año, por favor, adelante. Somos todo oídos.
Netflix se prepara para el estreno de la tercera temporada de la exitosa serie Monster, creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, cuyo lanzamiento está programado para muy pronto. La antología de crímenes reales, que ha capturado la atención de la audiencia por su enfoque detallado sobre figuras controversiales de la historia, sigue atrayendo la atención de los suscriptores de la plataforma.
Los monstruos están entre nosotros
Según las últimas informaciones, la plataforma de streaming ya está trabajando en una cuarta temporada de esta popular franquicia. Esta nueva entrega se centrará en la infame historia de Lizzie Borden, quien en 1892 fue juzgada por el asesinato de su padre y madrastra, aunque finalmente fue absuelta de los cargos. El caso ha fascinado tanto a historiadores como al público en general, convirtiéndose en un emblemático ejemplo de los juicios que atraparon la atención nacional.
Los creadores y productores ejecutivos de Monster, Ryan Murphy e Ian Brennan, son reconocidos por su habilidad para combinar narrativas intrigantes con un enfoque cinematográfico característico. La producción de la serie ha abordado una variedad de temas que generan tanto polémica como interés, y la historia de Lizzie Borden no parece ser la excepción. Esta nueva temporada promete ofrecer una exploración profunda del caso, que sigue siendo objeto de debate más de un siglo después de los acontecimientos que lo rodearon.
Los detalles sobre el formato y la fecha de lanzamiento de la cuarta temporada aún no han sido revelados. Sin embargo, la noticia de que Netflix continúa expandiendo esta antología de crímenes reales pone de manifiesto su compromiso de proporcionar contenido atractivo y provocador, manteniendo así a su base de suscriptores interesada en las narrativas de verdad que parecen desafiar la ficción.
La popularidad de las series basadas en crímenes reales sigue en aumento, y Netflix se suma a esta tendencia con el estreno de Bodkin, lanzada el 10 de mayo. En su primera semana, la serie ha alcanzado 23 millones de horas vistas y se ha posicionado en el Top 10 en 51 países, destacándose incluso en un contexto dominado por producciones como Bridgerton.
Tres podcasters que harán lo que sean para conseguir su true crime
Bodkin narra la historia de un grupo de podcasters que investiga la misteriosa desaparición de tres personas en un apacible pueblo costero irlandés. A medida que indagan, los protagonistas descubren una complejidad mucho mayor detrás del caso, lo cual transforma su investigación en un intrigante viaje lleno de sorpresas.
Lo que distingue a Bodkin de otras series con temáticas similares es su enfoque paródico en relación a los true crimes. Utiliza el humor negro y la crítica social para explorar el fenómeno, mientras mantiene elementos de thriller y terror, creando así una experiencia única. Este estilo ha llevado a que varios críticos la comparen con Solo asesinatos en el edificio y The Tourist, no solo por su crítica al género criminal, sino también por la mezcla de personajes pintorescos y la dinámica que se establece entre ellos.
La serie, dirigida por Jez Scharf, cuenta con un elenco que incluye a Robyn Cara, Siobhan Cullen y Will Forte. Consta de tan solo siete episodios, cada uno de menos de una hora, lo que permite una visualización completa en menos de seis horas, ideal para una maratón de fin de semana. Los críticos han invitado a los espectadores a ser pacientes durante los primeros episodios, indicando que la historia y los personajes se solidifican, ofreciendo una experiencia verdaderamente cautivadora.
La nueva película de Netflix, La viuda negra, ha logrado el primer puesto en el ranking de películas más vistas en más de 50 países, consolidándose como una de las sorpresas del año. Protagonizada por Carmen Machi, Ivana Baquero y Tristán Ulloa, el film es una dramatización del crimen de Patraix, un caso real que ha resonado en la opinión pública española. Esta producción se inscribe dentro de la estrategia de Netflix de invertir en crónicas negras españolas, un camino que comenzó con miniseries como El cuerpo en llamas y El caso Asunta.
Carmen Machi, más que una actriz cómica
Dirigida por Ramón Campos y Carlos Sedes, La viuda negra presenta una inquietante historia que ya ha captado la atención del público. Carmen Machi, en su papel de inspectora, lleva la carga de la investigación del asesinato del ingeniero Antonio Navarro, ofreciendo una actuación que ha sido destacada por su naturalidad y tensión. A través de su personaje, la actriz demuestra su capacidad para moverse entre el misterio y la intriga de la trama.
En una reciente entrevista, Machi reflexionó sobre su trayectoria y la imprevisibilidad del éxito en el cine, mencionando su falta de entusiasmo con Ocho apellidos vascos la película más taquillera de la historia del cine español. A pesar de ser parte integral de un fenómeno cultural, Machi confesó que, en su momento, la cinta no le resultó atractiva. Sin embargo, el tiempo ha mostrado cómo las grandes películas pueden cambiar a través de la recepción del público.
Con más de 60 millones de euros recaudados en taquilla en España, Ocho apellidos vascos transformó la comedia española, surgiendo de la indiferencia inicial de sus creadores a convertirse en un éxito masivo. Ahora, con La viuda negra, Carmen Machi continúa su evolución como actriz, desafiando las expectativas y explorando nuevas facetas en su carrera.