Todo lo relacionado con Star Wars es un éxito inmediato, siempre y cuando no toques a los jedis. Ese es un campo de minas tremendamente peligroso que es mejor no tocar. Nadie quiere que se pueda dar una vuelta de tuerca a lo ya conocido e incluso expandir lo ya sabido se ve, más veces que no, con escepticismo por unos fans bastante agresivos con su franquicia. Especialmente si eso incluye hablar de que había jedis que fueran mujeres o no caucásicos.
Esto es algo que experimentó en sus carnes una de las series de Star Wars más interesantes de los últimos años. Star Wars: The Acolyte quiso hacer algo diferente, mirando en una de las épocas más ricas y vividas del universo de Star Wars, con un casting impresionante, pero los fans la odiaron. ¿Por qué? Esa es una buena pregunta, porque no parece que fuera porque la serie estuviera en absoluto mal.
Jedis cuando ser jedi aún no era extraño
Situándose al final de la era de la Alta República, aproximadamente 100 años de La amenaza fantasma, la serie se sitúa en una época de paz. Existe relativa estabilidad en la galaxia y los jedis aún están en un momento de apogeo, aunque todo eso está a punto de cambiar.
La serie comienza con Osha, una ex-padawan que abandonó su entrenamiento como jedi debido a una agitación interna que tiene con respecto de su conexión con la fuerza, que se reencuentra con su maestro jedi, de nombre Sol, para investigar una serie de crímenes terribles. Algo que les llevará a descubrir una verdad terrible: la orden sith, que se pensaba que había desaparecido de la galaxia, sigue en pie. Y tiene una profunda conexión con ellos dos.
A partir de aquí, la serie es una notable mezcla de historia de detectives, de kung-fu y una clásica película de Star Wars. Teniendo como resultado una mezcla muy fresca y diferente que la hace mucho más interesante que la mayoría de obras derivadas de la franquicia.
Otra de las razones por la que resulta interesante es por su casting. Con unos personajes particularmente ricos, de interacciones vividas, consigue destacar en particular el Maestro Sol de Lee Jung-jae, conocido en occidente por su papel como Seong Gi-hun en El juego del calamar. Demostrando así su versatilidad al defender, de forma excelente, no sólo un papel completamente diferente por el cual le conocemos, sino al hacerlo también en un idioma que no es el suyo.
Un review bombing por woke
Sin embargo, como hemos dicho, la recepción de la serie fue menos que positiva. Hubo críticas legítimas, con mucha gente a la que genuinamente no le gustó por diversos motivos. Eso ocurre incluso con las mejores series. Pero también hubo un grupo de gente que se sintieron violentados por ciertos aspectos de la serie que no deberían ser en absoluto problemáticos para nadie: que sus actores principales, que además eran los jedi más prominentes, eran mujeres y personas de color.
La actriz protagonista, Amandla Stenberg, es afrodescendiente. El actor protagonista, Lee Jung-jae, es coreano. Si a eso sumamos el hecho de tocar que sean jedis, encendió la mecha de muchos fans que lo vieron como un ataque, considerando la serie como woke, llegando a llamarla The Wokelyte, iniciando un proceso de review bombing y acoso donde intentaron por todos los medios sepultar a la serie. Consiguiendo que la percepción y la recepción de la serie, tras sus primeras semanas, fuera absolutamente terrible.
Algo que contrasta con su recepción original. Durante sus primeros cinco días logró 11.1 millones de visualizaciones, convirtiéndose en la serie más vistas de Disney+ de 2024 hasta el momento. Los críticos, además, llegaron a un consenso favorable sobre la serie. Y sólo después del inicio del review bombing con las acusaciones de ser una serie woke se empezó a difundir la idea de que fuera mala o un fracaso de alguna clase.
Una serie que merece otra oportunidad
Cancelada en agosto de 2024, parece poco probable que vayamos a ver una nueva temporada de The Acolyte. Siendo una víctima más de las guerras culturales iniciadas por personas de extrema derecha, demasiado sensibles para una realidad multicultural e inclusiva.
Eso no quita para que aún sea posible ver la primera y única temporada de la serie. Una serie singular dentro del universo de Star Wars, tanto por su tono como por la época que visita, que si bien no será plato de gusto para todo el mundo, bien se merecía una oportunidad. Porque le pese a quien le pese, The Acolyte tenía muchísimas virtudes por las que merece la pena volver a ella.