En los últimos años, Disney Plus ha intensificado su estrategia de lanzamiento de contenido de Star Wars, pero este enfoque de “más es más” ha tenido resultados poco alentadores en la audiencia de varias de sus series recientes. Según información de The Wrap, Ahsoka y The Acolyte experimentaron caídas notables en su audiencia, cada una perdiendo alrededor del 30% de sus espectadores durante sus emisiones.
Todo el mundo quiere más de Andor
En contraste, la serie Andor ha demostrado un crecimiento en su audiencia. La primera temporada acumuló aproximadamente 674 millones de minutos de visualización, que aumentaron a 931 millones con la segunda temporada. Este aumento se atribuye a la fuerte recepción crítica y el boca a boca entre los aficionados, que buscan contenido de calidad dentro del universo Star Wars.
El excesivo número de lanzamientos de contenido ha generado una disminución en la anticipación de los espectadores y ha impactado la calidad percibida de las series. Muchos fans, incluidos críticos que alguna vez fueron acérrimos seguidores de la franquicia, se han sentido decepcionados por la dirección que han tomado algunas de estas producciones. Un comentarista señaló su desilusión con The Acolyte, mencionando que la trama y su resolución fueron decepcionantes, especialmente tras la muerte de la mayoría del elenco principal a mitad de la serie y la revelación predecible del villano.
Ante esta situación, surge la inquietud sobre si Lucasfilm podrá aprender de estas experiencias. Se sugiere que la compañía debería reducir la frecuencia de lanzamiento de nuevas series para enfocarse más en la calidad, al igual que ha prometido hacer Marvel Studios. Esta estrategia podría ser clave para recuperar la anticipación entre los fans y regresar al nivel de expectación que solía rodear las producciones de Star Wars.
Todo lo relacionado con Star Wars es un éxito inmediato, siempre y cuando no toques a los jedis. Ese es un campo de minas tremendamente peligroso que es mejor no tocar. Nadie quiere que se pueda dar una vuelta de tuerca a lo ya conocido e incluso expandir lo ya sabido se ve, más veces que no, con escepticismo por unos fans bastante agresivos con su franquicia. Especialmente si eso incluye hablar de que había jedis que fueran mujeres o no caucásicos.
Esto es algo que experimentó en sus carnes una de las series de Star Wars más interesantes de los últimos años. Star Wars: The Acolyte quiso hacer algo diferente, mirando en una de las épocas más ricas y vividas del universo de Star Wars, con un casting impresionante, pero los fans la odiaron. ¿Por qué? Esa es una buena pregunta, porque no parece que fuera porque la serie estuviera en absoluto mal.
Jedis cuando ser jedi aún no era extraño
Situándose al final de la era de la Alta República, aproximadamente 100 años de La amenaza fantasma, la serie se sitúa en una época de paz. Existe relativa estabilidad en la galaxia y los jedis aún están en un momento de apogeo, aunque todo eso está a punto de cambiar.
La serie comienza con Osha, una ex-padawan que abandonó su entrenamiento como jedi debido a una agitación interna que tiene con respecto de su conexión con la fuerza, que se reencuentra con su maestro jedi, de nombre Sol, para investigar una serie de crímenes terribles. Algo que les llevará a descubrir una verdad terrible: la orden sith, que se pensaba que había desaparecido de la galaxia, sigue en pie. Y tiene una profunda conexión con ellos dos.
A partir de aquí, la serie es una notable mezcla de historia de detectives, de kung-fu y una clásica película de Star Wars. Teniendo como resultado una mezcla muy fresca y diferente que la hace mucho más interesante que la mayoría de obras derivadas de la franquicia.
Otra de las razones por la que resulta interesante es por su casting. Con unos personajes particularmente ricos, de interacciones vividas, consigue destacar en particular el Maestro Sol de Lee Jung-jae, conocido en occidente por su papel como Seong Gi-hun en El juego del calamar. Demostrando así su versatilidad al defender, de forma excelente, no sólo un papel completamente diferente por el cual le conocemos, sino al hacerlo también en un idioma que no es el suyo.
Un review bombing por woke
Sin embargo, como hemos dicho, la recepción de la serie fue menos que positiva. Hubo críticas legítimas, con mucha gente a la que genuinamente no le gustó por diversos motivos. Eso ocurre incluso con las mejores series. Pero también hubo un grupo de gente que se sintieron violentados por ciertos aspectos de la serie que no deberían ser en absoluto problemáticos para nadie: que sus actores principales, que además eran los jedi más prominentes, eran mujeres y personas de color.
La actriz protagonista, Amandla Stenberg, es afrodescendiente. El actor protagonista, Lee Jung-jae, es coreano. Si a eso sumamos el hecho de tocar que sean jedis, encendió la mecha de muchos fans que lo vieron como un ataque, considerando la serie como woke, llegando a llamarla The Wokelyte, iniciando un proceso de review bombing y acoso donde intentaron por todos los medios sepultar a la serie. Consiguiendo que la percepción y la recepción de la serie, tras sus primeras semanas, fuera absolutamente terrible.
Algo que contrasta con su recepción original. Durante sus primeros cinco días logró 11.1 millones de visualizaciones, convirtiéndose en la serie más vistas de Disney+ de 2024 hasta el momento. Los críticos, además, llegaron a un consenso favorable sobre la serie. Y sólo después del inicio del review bombing con las acusaciones de ser una serie woke se empezó a difundir la idea de que fuera mala o un fracaso de alguna clase.
Eso no quita para que aún sea posible ver la primera y única temporada de la serie. Una serie singular dentro del universo de Star Wars, tanto por su tono como por la época que visita, que si bien no será plato de gusto para todo el mundo, bien se merecía una oportunidad. Porque le pese a quien le pese, The Acolyte tenía muchísimas virtudes por las que merece la pena volver a ella.
La serie The Acolyte de Disney+ ha sido cancelada tras una sola temporada, a pesar de haber acumulado un notable total de 2.673 millones de minutos de visualización, lo que la posicionó como la segunda más vista en la plataforma. Sin embargo, esta cifra ha sido objeto de controversia al basarse en estimaciones de terceros y centrarse exclusivamente en el mercado estadounidense.
Los números, sólo una parte de la ecuación
A pesar de su éxito inicial en términos de minutos visualizados, la serie sufrió una caída significativa de audiencia a lo largo de su emisión, llegando a registrar menos de un millón de reproducciones en algunos episodios el día de su estreno. Según fuentes internas, la disminución progresiva de la audiencia y la percepción de riesgo de inversión llevaron a Disney a decidir que continuar con The Acolyte no era rentable, incluso considerando su alto costo de producción.
La cancelación de The Acolyte ha generado una gran controversia en la comunidad de fans de Star Wars, recordándonos que, en la era del streaming, los números solo cuentan una parte de la historia y que la reacción del público puede influir significativamente en el destino de las producciones. A pesar de su corta duración, la serie dejó una huella y un debate que perdurará entre los seguidores de la franquicia.