Hay vida más allá de la Tierra: los científicos descubren otro planeta en el que podríamos vivir… a 90 años-luz

¿Y si te decimos de cambiarte no ya de barrio o de piso, sino de planeta? Pues dentro de no tanto puede ser posible. Que alguien vaya afinando el BlaBlaCar galáctico.

Las mudanzas son lo peor: coge cajas, mueve muebles, embala, desembala, tira, conserva… Si estás deseando no volver a hacer una jamás, estás en nuestro equipo. Pero claro, hoy te vamos a hablar de una mudanza muy diferente: ¿Y si te decimos de cambiarte no ya de barrio o de piso, sino de planeta? Pues dentro de no tanto puede ser posible. Que alguien vaya afinando el BlaBlaCar galáctico. No, Elon Musk, tú no, por favor.

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Tierra-2

Desde el ‘Viaje a la luna’ de Méliès hasta hoy, encontrar un sitio en el que quedarnos a vivir como raza humana ha sido un sueño. A esperas de que dentro de no tanto se convierta en una triste, triste obligación debido al cambio climático, los científicos han encontrado ahora un planeta que se parece en tamaño a la Tierra y, lo que es mejor, puede tener atmósfera. Su nombre, eso sí, necesita mano de un equipo de márketing: LP 791-18d. Por proponer, propongo “Tierrón”, que es bastante más llamativo. Así, cuanto nos tocara marchar en el cohete, podríamos decir “¡Al Tierrón!”.

El exoplaneta en cuestión está a 90 años luz de la Tierra (un paseo a comprar el pan y vuelta, vaya) y se sabe que una de sus caras siempre mira a la estrella de la constelación de Crater, lo que hace que no vaya a ser buena idea hacer turismo por allí por mucho bronceado que quieras lucir. En esa zona no podría haber agua de ninguna de las maneras, pero los científicos sospechan que en la otra la actividad volcánica podría crear una atmósfera y, por tanto, agua. Un “lado oscuro” que da esperanzas. Toma giro, ‘Star Wars’.

Es más, el mismo grupo de científicos ha afirmado que el descubrimiento de LP 791-18d es un primer paso para encontrar vida fuera del sistema solar. Este hallazgo ha sido posible gracias al telescopio James Webb, que fue lanzado hace año y medio al espacio con la idea de que, tarde o temprano, nos de información incluso de la creación de las primeras galaxias. El cosmos es grande, innato y, ¿quién sabe? Quizá esté poblado de mapaches con pistolas, aunque de momento nos quede esperar para conocer cómo “los ingredientes de la vida pueden existir en otros mundos aparte del nuestro”, como han dicho los científicos.

¿Estamos más cerca de colonizar otros planetas? La herramienta que nos va a ayudar a buscar vida

La herramienta en cuestión es una técnica de búsqueda de agua en el espacio que utiliza el tamaño de un exoplaneta para estimar cuánto líquido hay bajo su superficie.

El agua es vida. No solo es un eslogan pegadizo: es, además, una realidad. Ninguno de los planetas que estamos explorando en el espacio exterior puede albergar vida de ningún tipo, porque no tienen agua con la que sobrevivir. Pero eso puede cambiar gracias a una nueva herramienta creada por astrónomos de la Universidad de Cambridge con la que serán capaces de dar uno de los pasos más grandes hacia la colonización de otros planetas.

Un paso más cerca de Planet Express

La herramienta en cuestión es una técnica de búsqueda de agua en el espacio que utiliza el tamaño de un exoplaneta para estimar cuánto líquido hay bajo su superficie. No nos referimos a ríos, mares y cascadas, sino a una cierta cantidad de agua encerrada en rocas y minerales a kilómetros de la superficie. No es tan llamativo, pero puede ser el inicio de la creación de vida (o la supervivencia humana).

Si podemos saber cuántos de estos minerales hay dentro de un planeta, es posible sacar el agua de su interior, llevarla de nuevo a la superficie y poder rellenar, por ejemplo, océanos que en su día desaparecieron por el calor intenso o la radiación. “Este modelo nos da un límite sobre cuánta agua puede llevar un planeta en su interior, basándose en esos materiales y su habilidad para tener agua en su superficie”, comentan los científicos. ¿Podremos bañarnos algún día en los océanos de Saturno? No nos adelantemos.

De momento, los cientifícos utilizarán esta nueva rama de la búsqueda de planetas para encontrar aquellos con mayor posibilidad de tener vida alienígena y estudiarlos más detenidamente tras hacer un triaje. Eso sí, no penséis que porque un planeta sea enorme tendrá mucha agua en su interior: de hecho, los científicos apuntan más bien a planetas similares en masa a la Tierra. Por ejemplo, Venus. Se sospecha que antes de ser el planeta más cálido del sistema solar con unos 475 grados de nada, tuvo agua en su superficie.

Si ese es el caso, podríamos ayudar a enfriar el planeta gracias a esta herramienta. ¿Quién sabe? Quizá en las próximas décadas podamos irnos de resort vacacional a una calita venusiana…