Baldur’s Gate 3 llegó como una catástrofe natural. Sin avisar y sin que nada pudiera prepararse para lo que supondría para el medio. A diferencia de una catástrofe, natural o no, todo lo que ha supuesto para el videojuego y quienes lo disfrutamos ha sido bueno. Es un excelente RPG de corte clásico, que ha elevado aún más la marca Dungeons & Dragons y que ha servido para poner definitivamente en el radar a sus desarrolladores, Larian Studios.
Por eso no es de extrañar que Baldur’s Gate 3 haya ganado una cantidad obscena de premios a lo largo de su casi año de vida. Algo de celebrar, dada su calidad, pero que también ha tenido cierta problemática asociada. Porque incluso si puede parecer que no puede haber nada malo en ganar montones de premios, según ha contado Swen Vincke, director de Baldur’s Gate 3, en una entrevista con Edge, ganar tantos premios ha interferido un poco con el trabajo del estudio.
Al haber ganado decenas de premios y no querer perderse ninguna de las galas, ha acabado siendo un problema del estudio. Tanto que tuvieron crear equipos rotatorios para ir enviando diferentes grupos de personas a los diferentes premios para evitar que el estudio perdiera demasiado progreso de desarrollo. Una inconveniencia bendita, pero que no deja de ser problemática.
Aunque Vincke reconoce que podrían no ir a recoger los premios, también afirma que los premios son importantes y que aprecian muchísimo el apoyo y los halagos. Eso no quita para que su preferencia sería que todos los premios se dieran en una misma época del año para que pudieran cerrar de forma definitivamente los proyectos, tanto en un sentido físico como emocional. Aunque entiende porqué eso no es posible.
Teniendo en cuenta que Baldur’s Gate ha ganado los cinco grandes juego del año que se dan en la industria, algo nunca antes visto, el éxito del juego es innegable. Y nadie les culparía si no asistieran a todas las entregas de premios donde son celebrados. Pero su compromiso para con los jugadores, la prensa y la crítica parece no tener límite. Claro que esa es otra razón más por la que quererlos.
