Qué fue de PopCap Games, los autores de Plants Vs Zombies

Han pasado 14 años desde aquel primer juego y desde entonces no hemos tenido muchas noticias de PopCap, sus desarrolladores. Y es qué… ¿Qué ha sido de ellos?

Seguro que os acordáis de la primera vez que jugastéis Plants Vs Zombies: un juego tan sencillo en apariencia como complejo de dominar, que contaba con la habilidad del jugador para plantar los girasoles adecuados e ir colocando las plantas perfectas y adivinando estrategias que acababa por todo lo alto, con uno de los mayores temazos de la historia del videojuego (solo a la altura del Still Alive de Portal). Pero han pasado 14 años desde aquel primer juego y desde entonces no hemos tenido muchas noticias de PopCap, sus desarrolladores. Y es qué… ¿Qué ha sido de ellos?

Sexy Action Cool

Año 2000, Seattle. Jason Kapalka funda Sexy Action Cool, su propia compañía de videojuegos, junto a John Vechey y Brian Fiete. La idea era crear videojuegos novedosos y que les apasionaran, aunque para ello tuvieran que hacer primero cosas baratas pero que llamaran la atención para sacar dinero fácil. Su primer intento fue Foxy Poker, que trataba, como habréis adivinado, de una partida de strip poker.

Tristemente para ellos, el juego no triunfó (por lo que sea) y de hecho actualmente se encuentra perdido, pero esa fama que no consiguieron entonces sí la lograron con su siguiente lanzamiento, el famoso Bejeweled (anteriormente conocido como Diamond Mine), que por aquel entonces se jugaba directamente desde Internet. Entre Diamond Mine y Bejeweled tardaron cuatro meses de desarrollo y consiguieron más de diez millones de unidades vendidas entre todas las plataformas donde se acabó adaptando, desde Blackberry hasta… el primer iPod.

Sexy Action Cool ya había cambiado su nombre a PopCap, y su éxito fue tal que incluso llegó a adquirir una empresa de juegos casuales y a expandirse fuera de Seattle: se abrió una empresa en Dublín y planearon, entre secuelas de Bejeweled y otros videojuegos casuales (como Peggle y Bookworm), lo que siempre habían querido hacer. O sea, un título completamente original que cambiara las reglas del juego.

Plants Vs Zombies DESCARGAR
Defiéndete de los zombies con tus plantas

Practicando jardinería

En 2001, George Fan, un desarrollador californiano, creó un juego llamado Insaniquarium que mezclaba simulación de mascotas, estrategia, acción y puzzles. Años después, aún seguía dándole vueltas a la idea de hacer una secuela, que acabó desembocando en un tower defense entre plantas y zombies. El equipo de PopCap, apasionado con el tema, tardó tres años y medio en montar el juego antes de lanzarlo el 5 de mayo de 2009. Una década después de su fundación, al fin habían conseguido lo que buscaban: un éxito más o menos original que marcara época.

Plants Vs Zombies (que se iba a llamar Lawn of the dead hasta que George A. Romero se lo prohibió expresamente) cogía ideas de Warcraft III, Magic The Gathering y Swiss Family Robinson, pero les daba el giro perfecto para crear una pequeña aventura sin micropagos, a la antigua usanza. El juego llegó a iPhone, Android y consolas a lo largo de los años y se convirtió en el juego de PopCap que más había vendido de manera más rápida.

Por hacernos una idea: en solo nueve días, las ventas en iOS superaron el millón de dólares, así que PopCap tenía un futuro increíble por delante. Y entonces, como en todas las historias de terror, llegó el lobo feroz. En este caso, Electronic Arts, que compró la empresa el 12 de julio de 2011 por 560 millones de dólares. Y cuando te compra alguien como Electronic Arts, quieren resultados inmediatos: el inicio del fin.

Más plantas, más zombies

Desde su compra, PopCap no ha vuelto a sacar un solo juego original: tan solo secuelas de Peggle, Zuma, Bejeweled y, por supuesto, Plants Vs Zombies. En agosto de 2012, de hecho, anunciaron que despedirían a cincuenta empleados para centrarse en el desarrollo de juegos free-to-play con micropagos. Dicho y hecho: en 2013, Plants Vs Zombies 2: It’s About Time era lo suficientemente divertido como para ignorar el hecho de que cada poco tiempo te empujaban a comprar poderes y novedades.

La secuela fue un éxito mayor que el original: vendió 25 millones de unidades en un mes, y preparaba la franquicia para el éxito. Pero la codicia es peligrosa y, después de que PopCap Vancouver se arriesgara (y triunfara) con los dos estupendos Garden Warfare, llegó el momento de volver al móvil: Plants Vs Zombies Heroes se lanzó en 2016 con la posibilidad de jugar en cualquiera de los dos equipos y con un sistema similiar al de Hearthstone… Y con cada vez más molestos e intrusivos anuncios y micropagos.

Y desde entonces, más allá de otro juego para consolas similar a Garden Warfare, nada. Plants vs Zombies 3 sigue siendo una eterna promesa que llevan años y años desarrollando haciendo algo que no habían hecho hasta ese momento: desoír las súplicas de EA y escuchar, en su lugar, a los fans. En julio de 2019, una pre-alpha fue lanzada en Android. Después, en octubre de 2020, hubo un lanzamiento mundial, pero fue tan criticado por los micropagos continuos que se retiró un mes después. En 2021 hubo otra intentona, pero hasta ahora no ha habido un lanzamiento oficial… Y EA empieza a ponerse nerviosa.

Con el equipo directivo roto, una comunidad de fans que exige un retorno a las bases del primer juego, una película de animación cancelada y varios proyectos cancelados, la duda está en el aire: ¿Conseguirán, como Rovio, mantenerse a flote, o antes incluso de la tercera parte PopCap ya ha muerto… pero nadie les ha avisado?

Qué fue de Rovio, los creadores de Angry Birds

¿Qué fue de ellos? ¿Qué le pasó a Rovio antes y después de Angry Birds?

Si hacemos una lista de los cincuenta videojuegos más importantes de la historia, ahí tendrían que estar Super Mario Bros o Call Of Duty, sí, pero también Angry Birds, un juego para móviles que llegó tres años antes que Candy Crush en un mundo en el que tener el teléfono lleno de apps era aún algo grotesco y que convirtió a un pequeño estudio de Finlandia en una máquina de hacer dinero. Pero, ¿qué fue de ellos? ¿Qué le pasó a Rovio antes y después de Angry Birds?

Antes de los pájaros enfadados

Año 2003. Tres estudiantes tecnológicos de la universidad de Helsinki participan en un concurso de desarrollo de juegos para móvil y consiguen montar King of the Cabbage World, que más adelante sería conocido como Mole War y les ayudó a montar su propia empresa, a la que llamaron, efectivamente, Relude. O, como la conocimos todos después de que le cambiaran el nombre por uno mejor, Rovio.

“Rovio” significa “pira” en finés, y por eso su logotipo es una especie de llama que lleva ya dos décadas sin apagarse. Y eso que durante seis años tuvieron que luchar para mantenerse en el mercado, ya fuera mediante juegos para móvil basados en licencias (Need for Speed: Carbon, X-Factor 2008) y otros más o menos originales. El problema fue que alguien entendiera el potencial de jugar en un teléfono móvil en una época en la que la palabra “app” no significaba nada. Dicho de otra manera: ¿Para qué sirve hacer juegos buenos si no hay nadie para jugarlos?

Y entonces, en 2007, llegó el iPhone y todo cambió: los juegos para móviles dejaron de tener un acceso complicadísimo, el target pasó a ser literalmente todo el mundo y en Rovio vieron su oportunidad para, después de 51 intentos, hacerse con un huequecillo de mercado. Solo tenían tres reglas para su último gran juego antes de la bancarrota, al estilo Square: no tenía que necesitar tutorial, sus tiempos de carga debían ser mínimos y un minuto de juego debería bastar para tener una experiencia óptima. Ah, y un icono llamativo en la App Store no haría ningún daño. Antes de perderlo todo, ¿qué es lo peor que podía pasar?

Tras varios diseños para un posible juego, el equipo directivo se quedó con unos pájaros enfadados que les hacían gracia. Buscaron un motivo para su enfado (unos cerdos han robado sus huevos) y dedicaron 25.000 euros a crear pantallas y sus físicas en los ratos libres. Seis meses después, Rovio había sacado cuatro apps para otras empresas y tenía Angry Birds a punto de caramelo. Y la prueba de que el juego era adictivo fue que la madre de uno de los fundadores de Rovio vio (bueno, olió) cómo se le quemaba el pavo en Acción de Gracias porque estaba enganchada a una versión de prueba. Solo faltaba lanzarlo en tirachinas y ver lo que pasaba. Éxito asegurado… ¿O no?

Pájaros enfadados

En diciembre de 2009, Rovio lanzó Angry Birds y se convirtió, de la noche a la mañana… en un pequeño fracaso. No levantó el vuelo en Estados Unidos ni Reino Unido, pero sí en mercados menores. Poco a poco, entre Finlandia, Grecia, Suecia y Dinamarca, el juego acumuló 40.000 descargas, suficiente para seguir con vida unos meses más. Pero en febrero de 2010 todo cambió. Después de que Apple lo seleccionara como Juego de la Semana, pasó del puesto 600 al primero. Y tardaría bastante en moverse de ahí.

Angry Birds DESCARGA
Pájaros gruñones en busca de destrucción

Al principio, el negocio era claro: el juego costaba dinero en iOS y se alimentaba a base de anuncios en Android, pero poco a poco fue cayendo en el juego de las microtransacciones. Por ejemplo, por 89 céntimos un águila que apareció en una de las actualizaciones podía solucionar un nivel en el que te hubieras atrancado y pasar al siguiente: más de dos millones de personas la utilizaron. Había pantallas que pasarse, claro: aunque la primera entrega tenía tan solo un capítulo de 21 niveles, al final de su vida llegó a tener casi quinientos. Casi nada.

Y entonces, llegó la locura: Rovio dejó de lado el resto de sus proyectos para centrarse exclusivamente en Angry Birds. Primero fue Angry Birds Seasons, en 2010, que se iba actualizando en los diferentes momentos clave del año (Halloween, Navidad, el primer día de colegio). Después, Angry Birds Rio, un crossover con la película, claro está, Rio. A partir de ahí, la locura.

Después de los pájaros enfadados

Crossovers con Star Wars y Transformers, juegos de carreras (Angry Birds Go!), RPGs (Angry Birds Epic), pinball (Angry Birds Action), de unir fichas (Angry Birds Match), realidad virtual… La saga se expandió hasta los 28 juegos, dos películas, 9 series de televisión e incontables libros. ¡Hasta tienen atracciones en parques temáticos! Sin embargo, de un tiempo a esta parte, los fans de toda la vida no están contentos con ellos… Y con razón. Todo se remonta al primer juego, antes de que las microtransacciones fueran nuestro día a día.

Y es que Angry Birds ha sido retirado de las tiendas de aplicaciones porque -en serio- le hacía sombra a las novedades de Rovio. Tal y como suena. En iOS, Rovio Classics: Angry Birds, que cuesta 0,99 euros, ha cambiado su nombre a Red’s First Flight, y en Android ha desaparecido del todo. De hecho, podemos encontrar Angry Birds 2, Angry Birds Friends o Angry Birds Dream Blast, pero ni rastro del original.

Rovio ha basado tanto su modelo de negocio en los micropagos que prometen un juego falsamente gratuito, que un juego como el primer Angry Birds, en el que todo estaba pagado desde el principio, podría hacerles daño de cara a un público que ha perdido, en una década, bastante interés en los juegos de la franquicia. Además, no se puede decir que lo que Rovio ha hecho fuera de la saga haya triunfado: Selfie Slam, Retry (un intento de capitalizar Flappy Bird) o Love Rocks Starring Shakira no han tenido tirón como para imaginar un futuro de la empresa sin tirachinas, cerdos e intentar ordeñar como sea al pájaro (rojo) de oro.