En el marco de la última edición de Gamescom, se presentó Morbid Metal, un emocionante juego de hack ‘n’ slash roguelike que combina elementos de cibernética y naturaleza. Los jugadores asumen el control de ninjas cibernéticos en un mundo donde los niveles son generados semi-proceduralmente, lo que garantiza una experiencia única en cada partida.
Un juego con mucha más profundidad de lo que parece
Una de las características más destacadas de Morbid Metal es su sistema de muerte; si un jugador cae en combate, debe reiniciar el nivel. Sin embargo, a medida que avanzan, pueden desbloquear y controlar diferentes personajes, cada uno con habilidades y estilos de combate distintivos. Esto permite una alta personalización en el combate y fomenta la exploración de estrategias diferenciadas contra una variedad de enemigos, incluidos drones voladores y pesados con escudos.
Durante la demostración, se destacó la fluidez de los controles, que permiten a los jugadores disfrutar de la acción sin la necesidad de realizar combinaciones complejas. Este diseño favorece una experiencia de juego más relajada y accesible, perfecta para aquellos que buscan desconectar de títulos más complicados. Jugar como Flux, un ninja ágil, y Ekko, un tanque, revela una jugabilidad adaptativa que se siente natural y gratificante, permitiendo realizar combos emocionantes al mezclar habilidades entre personajes.
Aunque la trama no se presentó como un elemento central durante la experiencia, la atmósfera visual, repleta de cerezos en flor y artefactos tecnológicos, logra capturar el interés del jugador. Morbid Metal promete ser una adición refrescante al genre, ofreciendo una opción entretenida que se aleja de lo habitual en roguelikes. A pesar de que no se ha compartido una fecha de lanzamiento oficial, el juego está generando expectativas y podría ser uno de los títulos a seguir en el futuro cercano.