Siempre se habla de los grandes casos de éxito de la industria del videojuego en términos de lo que ocurre en el mundo anglosajón. Como si el resto del mundo no existiera. Todo lo que se sale de las fronteras de EEUU parece invisible, inexistente. Ya no digamos si hablamos de todo lo que ocurre fuera del circuito occidental: es invisibilizado de una manera que resulta grotesca.
Esto ocurre incluso con Japón, un foco del videojuego históricamente muy importante. Incluso hoy lo sigue siendo. Por eso resulta tan lamentable que no se hable de los casos de éxitos inesperados de su industria, especialmente cuando no han parado de provocar olas, e incluso llegar hasta otros medios. Porque en Japón un juego indie de los últimos años ha arrasado de una manera exagerada y en occidente no se le dado la atención que se merecía. Ese juego es The Exit 8.
Un juego surgido de la necesidad
Kotake Create, también conocido como Kotakenotokeke, es un artista 3D que trabajó durante cuatro años en una compañía de videojuegos japonesa. Tras eso, decidió dejar su trabajo y hacerse un desarrollador independiente, haciendo uso de herramientas como el Unreal Engine 5 para crear juegos indies. El juego que empezó a desarrollar se llamaba Strange Shadows, pero a causa de lo grande y ambicioso que era, decidió aparcarlo y hacer un juego más pequeño y sencillo con el que conseguir financiación. Ese juego fue The Exit 8.
Desarrollado en apenas nueve meses, tres de prototipado y seis de desarrollo, The Exit 8 se inspiró en juegos como Twelve Minutes, I’m on Observation Duty y su pasión por el arte surrealista para hacer el juego. ¿Y de qué trata? Un hombre está encerrado en la estación de Tokyo. Todos los pasillos son idénticos entre sí, excepto por un único cambio cada vez en cada una de las salidas. Debe llegar hasta la octava salida. Cada nueva salida la diferencia entre ellas es más difícil de identificar y debe identificarlas para poder salir de la misma. Ese es el juego. Andar por un pasillo casi siempre idéntico, descubrir lo que ha cambiado y conseguir salir de allí.
Sencillo, pero efectivo. Lazando el 29 de noviembre de 2023 para PC, aunque no saldría hasta 2024 para consolas y 2025 para teléfonos móviles, el juego no levanto pasiones entre los críticos: despertó un muy vago interés, apenas logrando rascar un 67 en Open Critic. Pero arrasó entre el público. Ya en su primer día, logró vender 30.000 copias. Para abril de 2024, para el lanzamiento en Switch, ya iba por las 500.000. En agosto, coincidiendo con el lanzamiento en PlayStation 4 y 5, llegó al millón de copias. En agosto de 2025, ya iba por su segundo millón.
Recibiendo el premio de la CEDEC, la organización nacional de desarrolladores japoneses, a la excelencia en el diseño jugable, y el premio al juego revelación del año de los Japan Game Awards, The Exit 8 fue un éxito incontestable, incluso a pesar de esa primera recepción más bien tibia. Algo que ha llevado a un legado de lo más interesante.
De los Exit 8-likes a la película
Lo más interesante que nos ha traído el éxito de The Exit 8 es cómo ha creado toda una tendencia. Muchos otros juegos han empezado a florecer buscando imitar el éxito del juego de Kotake Create, la mayoría con un éxito bastante cuestionable. Quizás el caso más interesante, tanto por su éxito por cómo consigue formular algo con una personalidad propia y que itera a partir de los conceptos del original es The Cabin Factory. Un juego de International Cat Studios donde tenemos el papel de supervisor de una fábrica de montaje de cabinas donde tenemos que investigar cuáles están encantadas, porque tienen anomalías y deben ser destruidas, y cuáles no lo están, siendo seguras y que podemos darle el visto bueno.
Otros juegos como Shinkansen 0, de Chilla’s Art, se sienten más una versión ampliada de The Exit 8. Y juegos como Home Safety Hotline, de Night Signal Entertainment, le dan un giro de tuerca al renunciar a la parte de walking simulator para centrarse en las anomalías, investigarlas y cómo lidiar con ellas. Pero lo que parece evidente es que The Exit 8 ha creado escuela.
Tanto como para que haya salido de la esfera del videojuego. El pasado 29 de agosto de 2025, se estrenó en Japón una película adaptación del videojuego, llamado Exit 8. Dirigida por Genki Kawamura y habiendo pasado por los festivales de Cannes, Sitges, Melbourne, Toronto, Busan y Rotterdam, la película ha sido todo un éxito de crítica. Pero sobre todo de público. Teniendo la mejor recaudación del primer fin de semana de un live action del año en Japón, la película ha sido todo un éxito por cómo sabe adaptar la lógica del juego añadiendo una nueva capa narrativa al mismo. Ahora el protagonista tiene una razón para salir de la estación. Y algo que le persigue: su propia infancia y la insatisfacción con su propia vida.
Llegando por fin a servicios de streaming, Exit 8, la película, demuestra hasta qué punto The Exit 8, el videojuego, es un fenómeno cultural para Japón. Y cómo está influenciando de un modo brutal tanto a desarrolladores como a fans de una clase muy concreta del terror y del thriller. Por eso es una pena que no se le preste más atención: porque The Exit 8 es la demostración de que hay grandes éxitos cocinándose fuera de la esfera anglosajona.