La nueva temporada de The Witcher se ha estrenado en Netflix, marcando un cambio significativo en la serie con la llegada de Liam Hemsworth como el nuevo Geralt de Rivia tras la salida de Henry Cavill. Aunque la audiencia esperaba con ansias este retorno, las reacciones han sido mixtas, destacando una marcada insatisfacción tanto por parte de la crítica como del público, evidenciada en las puntuaciones de Rotten Tomatoes.
Un actor con confianza en sí mismo
Liam Hemsworth, quien sucede a Cavill en este papel icónico, ha compartido su experiencia con el cambio a través de diversas entrevistas, incluyendo una aparición en The Kelly Clarkson Show. Durante la promoción, Hemsworth reveló que es un fan del videojuego de The Witcher, y lo disfrutó hace ocho años. Sin embargo, también hizo una reflexión peculiar sobre la experiencia de juego, sugiriendo que es bastante absorbente y solo recomendable para aquellos sin compromisos laborales o amorosos, lo que destaca la complejidad y el tiempo que requiere la franquicia.
El transitar a la interpretación de un personaje tan emblemático no estuvo exento de desafíos. Hemsworth admitió haber sentido dudas al inicio, reconociendo su admiración por Cavill y el legado que dejó. A pesar de esto, se sintió motivado a participar, creyendo que podía aportar algo nuevo al personaje. “Si no hubiera sido fan, no habría aceptado”, comentó, enfatizando su deseo de dar un enfoque fresco a Geralt en esta nueva etapa de la serie.
A pesar de los esfuerzos de Hemsworth y del equipo, la elevada expectativa del público ha hecho que la recepción general sea fría. Con críticas que apuntan a una falta de conexión con lo que previamente se había establecido, The Witcher enfrenta el desafío de recuperar la confianza de su base de seguidores. Este cambio de protagonista, aunque prometedor en la visión de algunos, será escrutinado mientras avanza la temporada.