La cuarta temporada de The Witcher ha llegado a Netflix hace varias semanas, pero no ha sido recibida como se esperaba, acumulando solo un 58% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes, convirtiéndose en la temporada peor valorada de la serie hasta la fecha. A pesar de su rendimiento deficiente en audiencia, la producción ya ha completado el rodaje de la quinta y última entrega, asegurando así que la historia de Geralt de Rivia continuará.
No hubiera aceptado de no respetar el trabajo de Henry Cavill
Liam Hemsworth, quien asume el icónico papel de Geralt tras la salida de Henry Cavill, ha compartido sus motivaciones para aceptar este desafío. En una reciente entrevista con Radio Times, el actor expresó que su amor por el personaje fue fundamental en su decisión. “Creo que si no fuera fan, si no me importara, no habría aceptado el papel. Acepté el papel porque soy fan y porque pensé que podía hacerle justicia al personaje”, afirmó Hemsworth, dejando claro su compromiso con la interpretación.
A pesar de que algunos críticos han elogiado su desempeño, la respuesta general ha sido mixta, con voces en la prensa que consideran que su versión de Geralt no ha logrado captar la esencia del personaje. Hemsworth, no obstante, se muestra optimista respecto a la dirección en la que se encuentra su personaje en esta temporada. “Geralt está en un momento de cambio muy real, un momento que no creo que haya vivido muchas veces. Hay mucha duda, confusión y preocupación”, comentó, señalando la complejidad emocional que aborda su personaje en esta entrega.
Este contexto ha generado expectativas entre los seguidores de la serie, ansiosos por ver cómo se desarrollará la narrativa en los episodios restantes y en la futura temporada final. Sin embargo, la recepción negativa de esta cuarta entrega plantea interrogantes sobre el futuro de la serie y cómo captará la atención de los fans ante esta nueva interpretación de Geralt.