Si eres un adolescente de inicio de la década pasada, seguro que en tu altar de series nostálgicas tienes alguna de Zack y Cody, ya sea la del hotel o la del barco. Al final, Cole y Dylan Sprouse llenaron la programación de Disney Channel desde 2005 hasta 2011 y se convirtieron en auténticos abanderados del canal. Tanto, que incluso llegaron a hacer una película y el episodio final de la serie duró 40 minutos, algo reservado para los eventos más especiales. Y despues… bueno. La nada.
La amarga vida adulta
No se puede decir que los hermanos hayan tenido una vida adulta repleta de grandes interpretaciones: en 2010 rodaron su última película (poniendo voz a Mr. Magoo en Kung Fu Magoo, que ha olvidado todo el mundo) y en 2012 aparecieron por última vez en un programa de televisión. Ahora, Dylan ha vuelto solo para decir, básicamente, “Oye, ¿qué hay de lo mío?”.
En una entrevista, Sprouse ha afirmado que tiene algo que decir que siempre sorprende a la gente: sus pagos residuales. O sea, el porcentaje por derechos de imagen que tiene que cobrar por cada pase televisivo de sus episodios. “El único cheque que he recibido fue por un episodio crossover con Hannah Montana, y valía cinco centavos. No estoy bromeando. En una época donde los residuales hubieran sido geniales, no me dieron ni uno por ser una de las series más populares”. Lo cierto es que es de locos: si ponías Disney Channel en cualquier momento en aquella época, sí o sí te ibas a encontrar con The Suite Life.
Es bastante extraño, tal y como señala el actor: “Entonces no había tantos servicios de streaming, y solo podías ver algunos canales. Disney Channel se vanagloriaba de ser un canal que podías poner a los niños sin problemas, donde no había anuncios y solo echaban series apropiadas para cierta edad”. Con suerte, alguien de Disney leerá la entrevista y se interesará por lo que ha pasado, porque incluso habiendo evolucionado en la vida, parece un mal chiste.