Cuando, allá por agosto de 2009, ‘Batman: Arkham Asylum’ llegó a las estanterías de las tiendas de videojuegos, muchos supimos que era el inicio de una nueva franquicia. El problema es que no esperábamos lo rápido que esta iba a degenerar. Han hecho falta solo tres juegos más (‘City’, ‘Origins’ y ‘Knight’) para que la saga se desmantele por completo con errores como ‘Suicide Squad: Kill the Justice League’ o el juego para móviles ‘Arkham Underground’. Pero lo de ahora no lo vimos venir.
A VR que pasa
El siguiente juego de la franquicia, en una espiral hacia el sinsentido, es ‘Batman: Arkham Shadow’, que por fin continúa la franquicia diez años después de su última entrega y del que solo sabemos dos cosas. Una, la descripción oficial, que no añade nada nuevo (“El mal está en las calles. Gotham City está en peligro. Y solo tú puedes pararlo”). Y dos, que es un exclusivo para Meta Quest 3. Sí, tratad de contener los chillidos de alegría.
No es el primer juego en realidad virtual de la saga (ese sería ‘Batman Arkham VR’, que ni siquiera tenía combates y se centraba en puzzles), pero eso no es un alivio. Esto no significa que ‘Arkham Shadow’ vaya a ser malo, pero sí que es una pena que tan poca gente vaya a poder probarlo. Al fin y al cabo, Meta Quest 3 cuesta más de 500 euros, y tengo mis dudas de que un juego de Batman vaya a convencer a la gente de que esto es lo que necesita en su vida.
El teaser, de 30 segundos, nos presenta a Batman persiguiendo a una rata, lo que hace pensar que el villano de turno será Cazador de Ratas, más conocido como Ratchatcher, un malo de quinta categoría que nos hace pensar que quizá el juego no esté planteado como una nueva entrega principal, después de todo. Es lo que hay.