Nos gustara más o menos, todos teníamos muy claro lo que triunfaba en taquilla, sobre todo después de la pandemia: secuelas, franquicias y remakes, en bucle. Con suerte, quizá se colaran películas como Barbie u Oppenheimer, pero las puertas de Hollywood parecían totalmente cerradas a los nuevos creadores con algo que decir. Sin embargo, algo ha hecho “click” en 2026 y, aunque aún nos vemos rodeados de películas de ese “viejo Hollywood”, parece que algo ha despertado en el público general, que ya no está dispuesto a tragarse la misma papilla otra vez.
Vaiana naufragando
Pocas cosas explican mejor este cansancio que el combo de Supergirl, Minions & Monsters y Vaiana: una franquicia, una secuela y un remake, respectivamente, que no han interesado a nadie a pesar de que hace años sí que lo habrían hecho. En particular, la película de Disney se ha estrenado con apenas 43 millones en la taquilla americana y 95 millones en la global, una cifra que aún se hace menor si tenemos en cuenta que ha costado 250 millones (a los que hay que sumar la publicidad y el marketing). Uf.
Sí, en tres semanas llega Spider-man: Brand New Day y se nos va a olvidar todo de manera casi inmediata, pero que un personaje hiper-popular que no se ha explotado tanto como podría no nos tape la luz del sol: el éxito de Obsession y Backrooms, y el previsible bombazo de La Odisea, nos llevan a pensar de manera inevitable que la gente quiere historias originales, puntos de vista nuevos, creadores que vayan mucho más allá de lo mecánico. En tiempos de IA, el público pide artesanía.
Por supuesto, cualquier cambio que ocurra en la Meca del Cine no va a ocurrir de la noche a la mañana. Al fin y al cabo, pese a que Vaiana o Blancanieves no alzaran el vuelo, sí lo hizo Lilo y Stitch, y probablemente en Disney estén pensando que, simplemente, deben ajustar bien las expectativas del público con todo. Quizá, con suerte, dejar de priorizar las franquicias, las secuelas y los remakes: ¿Cuándo fue la última vez que una major creó algo nuevo, después de todo?