Google ha anunciado hoy cambios en YouTube Shorts: desaparece el botón de dislike, entra en su lugar un icono de corazón y, de paso, cambian la interfaz y varios detalles de uso del formato corto. La compañía también suma funciones como Clear Screen, reproducción a velocidad 2x y una opción para silenciar el vídeo.
La empresa liga este rediseño al quinto aniversario de Shorts. YouTube lo lanzó primero en fase beta en India, en septiembre de 2020, y después lo extendió a nivel global en julio de 2021, siempre según las fechas que ha compartido la propia compañía.
Lo que más salta a la vista es la eliminación del botón de dislike en Shorts, que será sustituido por un corazón. También se va el clásico pulgar arriba, así que el corazón pasa a ser el gesto principal de interacción positiva dentro del feed de vídeos cortos.
A la vez, YouTube quiere que los usuarios dejen de recurrir al dislike como una forma genérica de rechazo y los empuja hacia opciones más concretas, como No me interesa y No recomendar este canal. ¿Qué busca con eso? Recoger señales más útiles para ajustar mejor las recomendaciones, tal y como ha explicado YouTube.
Los cambios no se quedan en los botones. YouTube añade varias funciones prácticas para ver Shorts. La nueva opción Clear Screen permite ocultar los textos y los iconos en pantalla para ver el vídeo sin distracciones, un ajuste pequeño pero bastante útil en un formato donde los elementos superpuestos suelen comerse buena parte del encuadre.
También llega la reproducción a velocidad 2x en Shorts, una función ya común en otras plataformas y muy pedida por quienes consumen este tipo de contenido con mucha frecuencia. Y hay otra novedad: YouTube incorpora una opción para silenciar el vídeo, accesible después de tocar la pantalla para pausar el Short.
Las cifras ayudan a situar el cambio. A comienzos de 2026, YouTube Shorts supera los 2.000 millones de usuarios activos al mes y genera más de 200.000 millones de visualizaciones diarias, de acuerdo con los datos compartidos por YouTube. A principios de 2024, la plataforma hablaba de 70.000 millones de reproducciones al día.
En ese tramo, Shorts ha dejado de ser simplemente la respuesta de YouTube al boom del vídeo vertical para convertirse en una pieza central de su estrategia móvil.
Para los creadores, el cambio dista bastante de ser menor. Los datos históricos de dislikes seguirán visibles en YouTube Studio, pero dejarán de actualizarse en Shorts a finales de junio de 2026, según ha detallado YouTube. Con eso desaparece una señal pública y directa de descontento.
En la práctica, la nueva interfaz acerca todavía más Shorts a TikTok e Instagram Reels, donde el corazón ya funciona desde hace tiempo como gesto estándar de aprobación. Al mismo tiempo, métricas como la retención, el tiempo de visualización y el comportamiento de ver o deslizar pesan ahora más que nunca. El ajuste llega, además, cuando YouTube sigue ampliando el universo de Shorts con vídeos de hasta tres minutos y con un modelo de monetización que, en 2026, se mueve aproximadamente entre 0,01 y 0,07 por cada mil reproducciones, según estimaciones del sector, con un reparto del 45 % de la parte asignada a los creadores dentro del fondo publicitario de Shorts, según YouTube.