El cine siempre nos sorprende con formas nuevas de contar historias, pero lo que está a punto de ocurrir con 28 años después marca un antes y un después en la forma en que se crean las grandes producciones. Este largometraje, dirigido por el ganador del Oscar Danny Boyle, se rodó íntegramente con un iPhone 15 Pro Max, algo que no habría sido imaginable hace solo unos años. Lo que parece un detalle técnico es, en realidad, un cambio enorme para la industria.
El iPhone 15 Pro Max como herramienta de Hollywood
Que un dispositivo que llevamos en el bolsillo pueda ser utilizado para crear una película de gran presupuesto es algo asombroso. El iPhone 15 Pro Max no solo graba en calidad 4K, sino que también nos ofrece funcionalidades como el modo ProRes y la capacidad de trabajar directamente con flujos de datos en RAW. Estas capacidades permiten a cineastas como Boyle explorar una estética única que, bien ajustada, es ideal para un thriller de zombies como 28 años después.
La cámara del iPhone ofrece un control excepcional sobre la luz, el color y el encuadre. Según recogen en WIRED, Boyle y su equipo utilizaron varios dispositivos para captar cada escena desde diferentes perspectivas, llevando el potencial del iPhone 15 Pro Max al límite.
Esta no es la primera vez que se utiliza un iPhone en la industria cinematográfica, pero es la primera vez que lo vemos en una producción de este calibre. El uso del iPhone en una superproducción permite que más creadores puedan acceder a herramientas de lo que ahora se considera ya calidad profesional.
Con el estreno programado para junio de 2025, 28 años después promete ser un éxito en taquilla, pero también una referencia en la historia del cine moderno. Será interesante ver si esta apuesta inspira a otros directores a explorar nuevas formas de narrar historias y cómo evoluciona la tecnología fotográfica en Apple para estar a la altura de estos retos. Con la misma cámara que usamos para nuestras fotos cada día, se ha conseguido una producción que es capaz de hacer que, dentro de unos años, veamos más iPhone en los rodajes que cámaras tradicionales. Y, sinceramente, eso es algo que solo Apple podía conseguir.