El problema con la IA no es tanto de la IA como de los que se han empeñado en que es el futuro ahora mismo. “¡Aprende a utilizarla o te quedarás atrás!”, “¡Métela en tu negocio ahora mismo!”, etcétera. Y lo cierto es que está aún en periodo embrionario donde da más problemas que otra cosa. Que se lo pregunten a McDonald’s, que hace no tanto se vanagloriaba de implementar la IA en sus servicios de McAuto… Y ha tenido que volverse atrás a toda McVelocidad.
McProblemas
Iba a ser el futuro. Cien McDonald’s, allá por 2022, introdujeron a robots tomando la orden de tu pedido. Pero, oh sorpresa de sorpresas, la máquina no lo hacía tan bien como los humanos. De hecho, lo hacía rotundamente mal. Imaginad hablar con uno de los robots que aparecen cuando llamáis a vuestro banco, pero para pedir unos Nuggets y Coca-Cola.
Por supuesto, la IA, al no aplicar la lógica, no entendía, por ejemplo, por qué no tenía que preguntar si querías bacon en tu helado, o que “Cambia la Coca-Cola por Mountain Dew” no significaba “Añade Mountain Dew y Coca-Cola”. Así que, de momento, una de las primeras empresas que había abrazado la IA, ha acabado confiando de nuevo en los humanos. Al menos hasta que haya tiempo para dejarlos de lado y tener más beneficios, claro.
Y por supuesto que la IA tiene y tendrá mucho que decir en el devenir de la humanidad, especialmente en campos como la medicina y la informática, donde harán los procesos más sencillos para poder desarrollar curas y vacunas antes y mejor. Pero lo que la mayoría de las empresas están entendiendo es “más barato, menos trabajadores, menor calidad pero eso qué más da”.
Por supuesto que acabaremos pidiendo y preparando nuestro menú en McDonald’s (y en el resto de empresas de comida) a un robot mientras, quizá, en un lugar perdido de nuestra mente, nos preguntaremos “¿Y qué ha pasado con las personas que antes estaban en la barra?”. Quizá pasen a formar parte de la nostalgia. La nostalgia más triste posible.