El telescopio espacial Hubble confirmó hoy una gigantesca onda atmosférica con forma de decágono en el polo sur de Saturno. Con eso, el planeta pasa a ser el primer gigante gaseoso conocido con patrones poligonales persistentes en los dos polos.
La noticia apunta a algo que Saturno lleva años demostrando: su meteorología todavía es capaz de sorprender, incluso después de décadas bajo observación.
La nueva estructura apareció en imágenes recientes del Hubble, aunque la primera vez que se la vio fue en 2023. Es una onda atmosférica de diez lados que rodea el polo sur y se recorta sobre las nubes heladas de amoníaco del planeta.
Los investigadores calculan que cada lado del decágono mediría más de 16.700 kilómetros. Dicho de otra forma, una sola arista de esa figura supera el diámetro de la Tierra.
La comparación sale sola: el famoso hexágono del polo norte de Saturno, estudiado a fondo desde los años 80, en tiempos de las sondas Voyager. Esa estructura tiene unos 30.000 kilómetros de ancho, está asociada a corrientes en chorro con vientos cercanos a los 500 km/h y lleva décadas mostrando una estabilidad llamativa.
el hexágono del polo norte no impresiona solo por su geometría. También por cómo aguanta el paso del tiempo casi sin desplazarse. Por eso sigue siendo la referencia obligada cada vez que se habla de meteorología extrema en el sistema solar.
El decágono del sur, en cambio, parece bastante más reciente. Los investigadores creen que pudo formarse en algún momento entre 2017 y 2023 y, a diferencia del hexágono del norte, no se mantiene casi inmóvil: deriva hacia el este a unos 10 km/h.
También da la impresión de ser más grande y más inestable. Eso sugiere que las condiciones atmosféricas en ambos polos no son iguales y que pequeños cambios en la velocidad de los flujos, en la temperatura o en la composición de las capas nubosas podrían bastar para marcar diferencias.
El hallazgo ayuda a entender mejor cómo funcionan las atmósferas de los gigantes gaseosos. Los científicos ya ponen estas ondas poligonales de Saturno al lado de los patrones de ciclones polares observados en Júpiter, y además los experimentos de laboratorio con fluidos en rotación han conseguido reproducir formas parecidas.
Todo eso apunta a lo mismo: la velocidad del flujo y las propiedades físicas de la atmósfera pesan mucho en la formación de estas estructuras. Aun así, Saturno sigue yendo por libre y, según reconocen los científicos, el origen exacto de este decágono en el polo sur todavía no está claro.