No hay nada que nos guste más a los seres humanos que ver un buen cohete surcar los cielos. Y si es posible ver ese precioso momento de ingeniería desde el bello espacio, la sensación mejora en varios órdenes de magnitud. Por eso estamos hoy aquí.
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Suscríbete (es GRATIS) ►Un par de días después del lanzamiento de noviembre, el astronauta de la estación espacial Don Pettit compartió una foto del lanzamiento visto desde el espacio.
Y ahora también tenemos vídeo del momento. Tomada a unos 250 kilómetros de distancia, no es de la mejor calidad, pero se puede ver claramente la poderosa Starship dirigiéndose hacia el cielo, con la costa de Texas y el Golfo de México también en el encuadre.
Un lanzamiento captado desde la mismísima Estación Espacial Internacional
“Mientras orbitaba aproximadamente a 250 millas sobre la Tierra, las cámaras externas a bordo de la Estación Espacial Internacional capturaron el sexto vuelo de prueba de la Starship de SpaceX después del despegue a las 4 p.m. CST el martes 19 de noviembre”, dijo la NASA en el texto que acompaña a su publicación en YouTube.
Y añadía: “Para Artemis III, el primer regreso tripulado a la Luna en más de 50 años, la NASA está trabajando con SpaceX para desarrollar Starship como módulo de aterrizaje lunar. Antes de la misión tripulada Artemis III, SpaceX realizará una misión de demostración de alunizaje sin tripulación”.
El enorme cohete de SpaceX, de 120 metros de altura, consta de dos partes: la etapa principal, el propulsor Super Heavy, que tiene un empuje récord de 17 millones de libras en el lanzamiento, y la etapa superior, la nave Starship, que algún día llevará tripulación y carga en aventuras no solo a la Luna, sino posiblemente también a Marte y más allá. En conjunto, el vehículo se conoce como Starship.
La sexta prueba se consideró un éxito, aunque un problema de última hora impidió realizar la espectacular maniobra de captura que se logró en la quinta prueba, cuando unos brazos mecánicos gigantes situados en la torre de lanzamiento sujetaron el cohete Super Heavy cuando regresaba a la Tierra tras poner en órbita la nave espacial Starship.
De este modo, SpaceX puede reacondicionar y reutilizar rápidamente el propulsor para múltiples vuelos, lo que le ayuda a reducir significativamente el coste de las misiones espaciales.
SpaceX ya lo hace con su cohete Falcon 9, mucho más pequeño, aunque en este caso la primera etapa aterriza en el suelo o en una barcaza en lugar de ser asegurada por brazos mecánicos antes de tocar tierra.