X ha presentado hoy X Live Studio, una consola de emisión integrada en Creator Studio, junto con pagos extra para los creadores que apuesten por el vídeo en directo, según ha comunicado la propia plataforma. El anuncio viene acompañado de un fondo inicial de 1 millón, también confirmado por X, con la idea de acelerar la adopción de la herramienta. La meta está bastante clara: dar mucho más peso al directo dentro de la plataforma y competir de una forma más frontal con servicios como YouTube y Twitch.
Con X Live Studio, los creadores pasan a tener un espacio único desde el que gestionar sus retransmisiones sin salir del entorno de X.
X lo plantea como un centro de control para preparar y seguir emisiones en directo. Ahí entran funciones como programar directos, subir miniaturas personalizadas, ajustar controles de audiencia y consultar métricas en tiempo real, según ha explicado la compañía. La plataforma también enseña datos como el número de espectadores simultáneos y cierta información demográfica de la audiencia, dos elementos bastante básicos para cualquier creador que quiera tomarse las emisiones con un enfoque más profesional.
Y esto no aparece de la nada.
En los últimos meses, X ha ido colocando varias piezas en su estrategia de vídeo: una app de X TV y la integración con StreamYard. Con este movimiento, la compañía insiste en su intención de convertirse en una plataforma mucho más volcada en el consumo audiovisual.
Para muchos creadores, lo que más va a llamar la atención es otra cosa: el dinero.
X ha anunciado pagos adicionales ligados al uso del vídeo en directo y ha reservado ese millón inicial para empujar el arranque del programa. Nikita Bier, responsable de producto de X, incluso ha llegado a dejar caer una mejora de hasta 10 veces en monetización para este formato. El problema es que X todavía no ha explicado con claridad cómo será la estructura de pagos a largo plazo, qué métricas van a contar ni cuánto podrá ingresar de verdad un creador medio.
Ahí está uno de los puntos delicados, porque X ya tiene varias vías de monetización en marcha, entre ellas el reparto de ingresos publicitarios, las suscripciones y las propinas.
En el caso del reparto de ingresos publicitarios, la plataforma suele exigir tener Premium, al menos 500 seguidores y 5 millones de impresiones en los últimos tres meses, según las condiciones publicadas por X. Además, la compañía ya ha indicado que las funciones avanzadas de streaming requieren una suscripción a X Premium y también ha adelantado que los directos pasarán pronto a ser exclusivos para usuarios Premium.
El encaje del directo en X se entiende bastante bien si se mira cómo funciona la plataforma: conversación en tiempo real, actualidad constante y eventos en vivo.
Pero siguen abiertas varias dudas, sobre todo alrededor de la transparencia de los pagos, la estabilidad de las políticas y las garantías técnicas. X ya ha arrastrado problemas de fiabilidad durante eventos importantes, y eso puede convertirse en un freno serio si quiere convencer a streamers profesionales de mover allí una parte importante de su audiencia. Todavía no se sabe cómo será la estructura de pagos definitiva ni cuándo llegarán a todos los usuarios estos cambios de exclusividad.