Google ha admitido hoy que el Pixel 11 está teniendo problemas serios con Genshin Impact, el juego de HoYoverse, hasta el punto de que en varios casos puede volverse casi injugable. Según los informes compartidos por los propios usuarios, los fallos pasan por pantallas rosas, artefactos visuales y escenas renderizadas de forma incorrecta. Google asegura que ya está trabajando con HoYoverse para corregirlo, aunque de momento no hay una fecha cerrada para el parche.
Genshin Impact no es precisamente un juego ligero. Es uno de los títulos para móvil más populares del mercado y también uno de los más exigentes, así que la incidencia ha provocado una avalancha de quejas en foros, redes sociales y vídeos de prueba desde que el Pixel 11 de Google empezó a llegar a los primeros compradores.
Las incidencias que más se repiten son esas: pantallas rosas, glitches gráficos y escenas que aparecen mal renderizadas.
Google sostiene que ya está colaborando con HoYoverse para solucionarlo y que ambas compañías siguen trabajando en optimizaciones que deberían llegar en una futura actualización de Genshin Impact. El problema es que, por ahora, no hay fecha de lanzamiento confirmada ni se ha indicado un número de versión para ese parche. Para los usuarios del Pixel 11, eso significa una cosa: no existe una solución inmediata.
Y siendo el Pixel 11 un móvil de gama alta, el enfado se entiende. Quienes esperaban una experiencia impecable desde el primer día no se lo están tomando nada bien.
Buena parte de las sospechas recaen sobre el Tensor G6, el chip del Google Pixel 11, y más concretamente sobre su GPU basada en PowerVR. Ahí puede estar una de las claves: Genshin Impact no ofrece soporte oficial para hardware gráfico PowerVR, algo que encaja bastante con estos problemas de compatibilidad.
No es un matiz sin importancia. En la gama alta Android, lo normal es encontrarse con GPUs Adreno de Qualcomm o Mali de ARM, plataformas con años de soporte más maduro en juegos y controladores mejor optimizados. PowerVR, en cambio, es bastante menos habitual en este segmento, así que no sería raro ver más fricción con títulos exigentes y motores gráficos complejos.
Lo más inquietante es que no parece un tropiezo aislado. El Pixel 10 ya arrastró problemas parecidos con Genshin Impact al montar también una GPU PowerVR, y en aquel momento Google y HoYoverse ya tuvieron que mover ficha con labores de optimización.
Además, las quejas no se quedan solo en Genshin Impact. También han aparecido informes de usuarios que hablan de comportamientos extraños o de un rendimiento irregular en otros juegos exigentes.
Ese precedente refuerza una crítica que los Pixel llevan tiempo arrastrando: los móviles de Google destacan en fotografía, software y funciones inteligentes, pero cuando toca jugar siguen sin terminar de convencer frente a otros Android punteros. Algunos medios, creadores de contenido y usuarios en Reddit ya están pidiendo prudencia. Incluso hay quien recomienda evitar el Pixel 11 si jugar es una prioridad de compra.
Por ahora se desconoce cuándo llegará la corrección prometida para Genshin Impact.