Sony ha presentado hoy sus resultados trimestrales y, dentro de esas cuentas, el catálogo de Michael Jackson aparece, según la propia compañía, como uno de los grandes motores del crecimiento del grupo. En concreto, Sony Music Entertainment incrementó sus ventas un 22%, de acuerdo con esos resultados, empujada por el interés renovado en el catálogo del cantante tras el éxito en taquilla de la película Michael. Sony Pictures Entertainment, en cambio, registró una caída del 13% en ingresos, también según Sony, por una cartelera menos fuerte y por la entrega de un menor número de series de televisión.
Lo de Sony Music Entertainment no suena a algo anecdótico ni puntual.
En la semana posterior al estreno del biopic Michael, el catálogo en solitario de Michael Jackson alcanzó 137,5 millones de reproducciones bajo demanda en Estados Unidos, según los datos de consumo citados por Sony. Frente a la semana anterior, el salto fue del 146%. Y esa subida se trasladó rápido no solo a las escuchas, sino también a las ventas de catálogo.
En concreto, dos de sus discos más emblemáticos, Thriller y Bad, volvieron a colocarse entre los 10 lanzamientos discográficos más vendidos del trimestre para Sony, siempre según las cuentas trimestrales del grupo.
Las cifras apuntan en una dirección bastante nítida. La recuperación de Sony Music Entertainment se apoyó sobre todo en títulos clásicos, otra prueba de hasta qué punto los grandes catálogos pueden volver a monetizarse cuando reciben un impulso cultural con alcance masivo.
La película Michael también devolvió a Jackson a las listas principales.
Thriller reingresó en el Billboard 200 y Billie Jean regresó al Hot 100, según Billboard. El interés del público no se quedó en las compras puntuales de álbumes; también se extendió al streaming y a la visibilidad en listas.
Todo esto llega, además, poco después de una gran operación corporativa.
En febrero de 2024, Sony adquirió un 50% de los derechos editoriales y de las grabaciones maestras de Michael Jackson por unos 600 millones, una transacción que valoraba el conjunto de esos activos en torno a 1.200 millones, según la información pública disponible sobre el acuerdo. Con ese contexto, el tirón comercial de Michael refuerza la lógica de la inversión: la película habría recaudado 218,8 millones a nivel global, según Box Office Mojo, y su impacto se dejó sentir casi de inmediato en toda la cadena musical.
Para la industria del entretenimiento, el caso vuelve a confirmar una fórmula conocida, pero cada vez más valiosa: un gran estreno audiovisual puede reactivar catálogos históricos con una velocidad muy difícil de igualar para las campañas tradicionales.
Se desconoce qué parte exacta del crecimiento del 22% en Sony Music Entertainment procede directamente del catálogo de Jackson, y la información pública tampoco ofrece por ahora una visión completa de su evolución internacional.