Cuando Stephen King publicó Carrie en 1974, probablemente no soñaba ni en sus mejores momentos que más de 50 años después íbamos a seguir no solo hablando de ella, sino aprobando novedosas nuevas versiones. Es el caso de la nueva serie de Amazon Prime Video, que además de contar la historia ambientándola en la actualidad, ha dado luz verde a una segunda temporada. Lo que vayan a contar ahí es, me temo, totalmente inventado.
Mi Carrie me la robaron
Es cierto que Mike Flanagan ha metido los suficientes cambios en la historia (algunos rompedores) como para que parezca totalmente nueva y termina en un final más o menos abierto, pero no sé yo si es suficiente para justificar otra tanda de episodios que se salte el libro a la torera. Flanagan tiene el beneplácito de King para hacer lo que quiera con su obra, pero aún así parece, ciertamente, fuera de lugar.
“Durante 50 años, la audiencia ha crecido y gravitado en torno a la historia de Carrie White. Desde el principio imaginamos una historia que fuera más allá del baile, y estoy increíblemente agradecido por la confianza de Stephen y su apoyo para explorar lo que viene después”, ha dicho Flanagan. Si va a ser un acierto o un fracaso morrocotudo, está por ver.
Queda, al menos, el consuelo de que King apoya cien por cien lo que vayan a hacer: “No puedo esperar que el público vea lo que está por venir para Carrie White. Mike Flanagan y yo estamos emocionados por lo que toca ahora. Va a ser apasionante“. Cabe recordar que Carrie ya tuvo una secuela, Carrie 2: La ira, pero, por lo que sea, los que la hemos visto no hablamos de ella sin tortura previa.