Samantha Beart, quien interpreta a Karlach en Baldur’s Gate 3, ha levantado la voz contra el uso de tecnologías de inteligencia artificial por parte de ciertos CEOs en la industria del entretenimiento, quienes buscan ganancias a corto plazo. En una entrevista concedida a Edge, Beart advirtió que este enfoque podría causar daños reputacionales significativos a largo plazo. “En última instancia, destruirá su reputación, su empresa, todo”, aseguró la actriz, enfatizando que los actores no se rendirán en su lucha contra la IA, ya que esto amenazaría su capacidad para trabajar en un sector que consideran profundamente artístico.
Una perspectiva cortoplacista de las cosas
Beart también manifestó su preocupación por el panorama actual de la industria, apuntando a que hay ejecutivos que ven los videojuegos meramente como una oportunidad de retorno de inversión, sin un verdadero entendimiento del medio. “El sueño de la industria tecnológica es vender su empresa a un precio inflado y retirarse”, comentó, sugiriendo que esta mentalidad está afectando a los estudios de videojuegos.
La voz de Beart resuena en un momento crítico para los actores de voz, quienes forman parte de la unión SAG-AFTRA y están en huelga desde julio de 2024. La IA se ha convertido en uno de los puntos centrales de las negociaciones, generando tensiones entre los trabajadores y las empresas del sector. Un estudio reciente reveló que la mayoría de los desarrolladores de videojuegos utiliza tecnologías de IA, a pesar de las preocupaciones sobre la posible pérdida de empleo entre los trabajadores humanos.
Por su parte, el CEO de Electronic Arts, Andrew Wilson, ha manifestado que aunque la IA podría provocar pérdidas de empleo a corto plazo, a largo plazo espera que genere más oportunidades laborales, un patrón que se ha visto en revoluciones laborales anteriores. En otra noticia relacionada, un video que muestra a Aloy, de Horizon, en un demo de asistente de IA generó críticas tanto de la comunidad como de la actriz que la interpreta, Ashly Burch, quien también denunció este uso de la tecnología.